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Ningún Avance Para Un Necesario Acuerdo Para Cumbre Climática de Copenhague
Se va la última Reunión decisiva antes de la Cumbre de Cambio Climático de Copenhague

Una pequeña muestra de lo terrible del Calentamiento Global
La reunión en Barcelona representa el ingreso en la fase final de la negociación de los acuerdos de Copenhague. El tiempo disponible es poco -apenas 5 días- y se espera que los horarios de las reuniones formales se extiendan hasta altas horas de la noche.
La última reunión celebrada en Bangkok (28 de setiembre a 9 de octubre pasados) aumentó dudas respecto a las posibilidades de alcanzar un acuerdo en Copenhague. Los países desarrollados quieren terminar con el “enfoque de dos vías” que ha venido rigiendo el camino de las discusiones hasta ahora conocidos como el de “cooperación a largo plazo” y el de “Protocolo de Kioto”. Este grupo de países prefiere un acuerdo único que pueda incorporar a Estados Unidos (que aún no ha ratificado el Protocolo de Kioto y por lo tanto es difícil incluirlo en una continuidad de este) y en el que todos los países, incluso los países en desarrollo, asuman compromisos de mitigación. Estos por su parte intentarán mantener las dos vías de discusión pues entienden que un acuerdo común que ponga en un mismo nivel a países desarrollados y en desarrollo va en contra del principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas que establece la Convención. Pare ellos el objetivo es lograr mayores compromisos de reducción de emisiones por parte de los países desarrollados y una amplia provisión de fondos para adaptación y desarrollo. La única noticia esperanzadora en Bangkok la había dado Noruega cuando comunicó en el plenario su decisión de reducir un 20% sus emisiones para el año 2020. Sin embargo en general el cuadro resultaba poco alentador: la suma de los compromisos de reducción de los países del Anexo 1 (industrializados) arrojaba un promedio de entre 11% y 18% cuando el mínimo exigible para evitar el cambio climático peligroso es una reducción de entre el 25% y el 40%. Si bien se ha logrado reducir en algo el número de opciones en debate en los diferentes temas el paquete de desacuerdos sigue siendo voluminoso. En alguno de ellos como tecnología, adaptación y creación de capacidades se ha logrado algún avance. Pero en mitigación y mecanismos financieros la negociación está completamente estancada. Hace una semana el Secretario General Ban Ki-moon estableció sus cuatro puntos de referencia para el éxito en las negociaciones en Copenahague en un artículo publicado por The New York Times. En primer lugar, que todos los países - desarrollados y en desarrollo - deben hacer todo lo posible para reducir drásticamente las emisiones de todas las fuentes. Segundo, el acuerdo debe fortalecer la capacidad de los países para hacer frente a un clima que ya está cambiando, afirmando que "el apoyo para la adaptación no es sólo un imperativo ético, sino que es una inversión inteligente en un mundo más estable, seguro". En tercer lugar, cualquier acuerdo debe ser respaldado por la financiación para permitir que los países más pobres a la transición a una economía baja en carbono. Por último, el Secretario General recordó que las naciones deben ponerse de acuerdo sobre una estructura equitativa de la gobernanza mundial. La participación latinoamericana América Latina no ha estado unida ni mucho menos a lo largo de todo el proceso de negociaciones internacionales de cambio climático. Las necesidades y características de cada país los posicionan de distintas maneras en estos temas. Entre los países latinoamericanos hay países exportadores de petróleo, países con grandes bosques que están siendo deforestados generando importantes emisiones de dióxido de carbono, países exportadores de materias primas agropecuarias que es el sector de mayor nivel de emisiones en la región, etc. Cada una de estas particularidades genera oportunidades y desafíos diferentes. Durante la discusión del Protocolo de Kioto y sus acuerdos posteriores (Marrakech) América Latina tampoco había actuado unida. La principal división parecía girar en torno a la manera de incluir en los acuerdos la emisión y captación de carbono del sector forestal y bosques. En este proceso hacia Copenhague la principal división parece ser política. Hay una tendencia a que los países del ALBA y “allegados” (Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Cuba, El Salvador, Ecuador, Paraguay) adopten posiciones comunes y en franca oposición a los países desarrollados. Otro grupo de países parece asumir posiciones menos confrontativas y más proclives a buscar caminos de entendimiento que incluyan soluciones aceptables para todas las partes. En este grupo se incluyen Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Perú y Uruguay. En general hay acuerdo entre los países de América Latina respecto a la necesidad de ver avances en Barcelona respecto a los compromisos de transferencia de recursos hacia los países en desarrollo y mayores niveles de reducción de emisiones por parte de los países desarrollados. Pero en otros temas principales no hay tanta unanimidad. Por ejemplo en asumir alguna forma de compromisos de mitigación, en el papel del mercado de carbono y del Mecanismo de Desarrollo Limpio, en cómo integrar la agricultura y la conservación de bosques en los acuerdos, en el reconocimiento de la deuda ecológica, etc. Es probable que en esta reunión de Barcelona las diferencias entre los países latinoamericanos tiendan a profundizarse. En la medida en que las posiciones más extremas en la Convención se sigan polarizando, las diferencias entre los países de la región más proclives a la negociación se irán distanciando de aquellos otros más intransigentes. De nunca acabar Y este proceso tendrá aún más tiempo por delante para desarrollarse. Ya se está hablando en Barcelona de la posible “continuación” de la COP 15 (Copenhague) en algún momento durante 2010 pasando a una especie de cuarto intermedio al finalizar la reunión de Copenhague. Esto no es nuevo en la Convención de Cambio Climático. Una situación similar se vivió en la COP 6 de la Haya en el año 2000 que concluyó seis meses después en Bonn en lo que se llamó en aquel momento la “COP 6 bis”. Al final de esta reunión en Barcelona el próximo viernes podrá tenerse una idea más aproximada acerca de la viabilidad de alcanzar algún acuerdo en la COP 15 de Copenhague o aún en una eventual COP 15 bis. www.ecoportal.net Gerardo Honty es analista en energía y cambio climático de CLAES (Centro Latinoamericano de Ecología Social). Observador en la reunión de la Convención de Cambio Climático en Barcelona. Agencia Latinoamericana de Informacion
http://alainet.org
Nueva estrategia de supervivencia ante la crisis alimentaria mundial

La ONU alerta de la falta de alimentos para los próximos años en todo el mundo
La subida de los precios y el descenso de las reservas alimentarias causan una crisis "imprevisible"
(Fecha: 18/12/2007)
Fuente: Agencias (El País de España, entre otros)

Memorable foto de Kevin Carter sobre la hambruna de 1993 en Sudán. Esta escena se volverá lo aterradoramente común, en todo el mundo, en los próximos años, si no hacemos algo ya!
Faltan alimentos y cada vez son más caros. Así lo confirma el último informe de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que alerta de la situación “imprevisible y muy preocupante” a la que tiene que hacer frente el mundo en los próximos años. Según el estudio Perspectivas Alimentarias, la cantidad de alimentos en el planeta está descendiendo rápidamente, mientras que los precios de los productos crecen hasta niveles históricos.
La agencia de la ONU señala que la desproporción que se produce entre el acceso a los alimentos y el coste de los mismos puede causar un colapso alimenticio a nivel mundial. Y lo hace con datos concluyentes. Descienden las reservas de cereales un 11%, el nivel más bajo desde 1980, mientras el precio medio de los alimentos crece un 40%, frente al 9% de hace un año.
Las cifras perjudican a todos los países pero muy especialmente afectan a los países más necesitados del planeta, que vieron como el coste de los alimentos importados para ellos subió un 25% en el último año. En este sentido, el transporte del aceite ha doblado su coste, lo que intensifica la presión sobre una población que vive de alimentos importados y productos de primera necesidad.
“Tenemos que hacer frente al hambre mundial que se avecina”, ha dicho Josette Sheeran, director del programa mundial de alimentos de la ONU. “Lo más importante para nosotros es saber cuánto tiempo afectará esta situación, que puede perjudicar a los más necesitados durante décadas”, ha añadido Sheeran.
Efectos distintos
Según el informe, los países desarrollados tendrán capacidad para adaptarse a los efectos de la carestía de comida y el incremento del precio de los productos, gracias a su capacidad económica y tecnológica, pero no sucederá igual con los países en vías de desarrollo. En este cupo de estados vulnerables a los problemas alimenticios hay un grupo que la ONU ya ha señalado en rojo por sus problemas acuciantes para afrontar esta crisis. Este conjunto está formado por 37 países entre los que se encuentran 20 africanos, nueve asiáticos, seis latinoamericanos y dos europeos.
Los expertos de la ONU indican que en estos estados la seguridad alimentaria se ve afectada negativamente por subidas sin precedentes del precio de los alimentos básicos, originadas por unas reservas históricamente bajas, sequías e inundaciones relacionadas con el cambio climático, los altos precios del petróleo y una creciente demanda de biocombustibles. Y recuerdan, entre otras cosas, que los elevados precios internacionales de los cereales ya han desatado disturbios alimentarios en varios países.
Por eso, la FAO pide actuar con medidas urgentes. Una de ellas es la de proporcionar a los agricultores pobres unos cupones especiales para comprar a bajo coste semillas, abono y otro tipo de fertilizantes con los que incrementar la producción local de cultivos básicos. El objetivo es disminuir la inminente amenaza de malnutrición que planea sobre millones de personas de los llamados Países de Bajos Ingresos y con Déficit de Alimentos (PBIDA). El ejemplo a seguir en este sentido es Malawi, que aumentó su producción mediante el suministro de estos cupones.
Sin embargo, tal y como ha reconocido el Director General de la FAO, Jaques Diouf, la mejor manera de disminuir la presión sobre los países pobres es financiando la importación de alimentos.
Comentarios en http://www.crisisenergetica.org/
Lamento ser pesimista, pero con energías renovables no se va a resolver este problema.
Guerra del clima: Atención a los experimentos militares de EEUU
14-Diciembre-07
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“El HAARP es un arma de destrucción masiva, capaz de desestabilizar los sistemas agrícolas y ecológicos en todo el globo.”
La “guerra climática” amenaza potencialmente el futuro de la humanidad, pero ha sido excluida con indiferencia de los informes por los que el Panel Intergubernamental del Cambio Climático de Naciones Unidas, (IPCC) recibió el Premio Nobel de la Paz 2007
Por Michel Chossudovsky- The Ecologist / Rebelión
Aunque pocas veces se habla del tema en el debate sobre el cambio climático global, ahora pueden modificar el clima del mundo con una nueva generación de armas electromagnéticas avanzadas. Tanto EE.UU. como Rusia han desarrollado capacidades para manipular el clima para el uso militar.
Los militares de EE.UU. han aplicado técnicas de modificación del medioambiente durante más de medio siglo. El matemático estadounidense John von Neumann, en asociación con el Departamento de Defensa de EE.UU., comenzó su investigación sobre la modificación del clima a fines de los años cuarenta en plena Guerra Fría y previó ‘formas de guerra climática aún no imaginadas.’ Durante la guerra de Vietnam, se utilizaron técnicas de bombardeo de nubes, comenzando en 1967 con el Proyecto Popeye, cuyo objetivo era prolongar la estación del monzón y bloquear rutas de suministro del enemigo a lo largo de la Pista Ho Chi Minh.
Las fuerzas armadas de EE.UU. han desarrollado capacidades que les permiten alterar selectivamente los modelos climáticos. La tecnología, que está siendo perfeccionada bajo el Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia (HAARP), es un apéndice de la Iniciativa de Defensa Estratégica – ‘la Guerra de las Estrellas’. Desde el punto de vista militar, HAARP es un arma de destrucción masiva, que opera desde la atmósfera exterior y es capaz de desestabilizar sistemas agrícolas y ecológicos en todo el mundo.
La modificación del clima, según el documento de la Fuerza Aérea de EE.UU. AF 2025 Informe Final, ‘ofrece al combatiente en la guerra una amplia gama de posibles opciones para derrotar o coercer a un adversario;’ sus capacidades, dice, se extienden a la provocación de inundaciones, huracanes, sequías y terremotos: ‘La modificación del clima se convertirá en parte de la seguridad interior e internacional y podría ser realizada unilateralmente... Podría tener aplicaciones ofensivas y defensivas e incluso ser utilizada para propósitos de disuasión. La capacidad de generar precipitaciones, niebla y tormentas en la tierra o de modificar el clima en el espacio... y la producción de clima artificial forman todas parte de un conjunto integrado de tecnologías (militares).’
En 1977, una convención internacional que prohíbe “el uso de técnicas militares u otras hostiles de modificación del medio ambiente que tengan efectos generalizados, duraderos o severos.” fue ratificada por la Asamblea General de la ONU. Define “las técnicas de modificación del medio ambiente” como “cualquier técnica para cambiar – a través de la manipulación deliberada de procesos naturales – la dinámica, la composición o la estructura de la tierra, incluyendo su biota, litosfera, hidrosfera y atmósfera, o el espacio exterior.”
Mientras la sustancia de la Convención de 1977 fue reafirmada en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC) firmada en la Cumbre de la Tierra en Río en 1992, el debate sobre la modificación del clima para uso militar se ha convertido en un tabú científico.
Los analistas militares guardan silencio sobre el tema. Los meteorólogos no investigan el asunto y los ecologistas se concentran en las emisiones de gases invernadero bajo el Protocolo de Kyoto. Tampoco se incluye la posibilidad de manipulaciones climáticas o medioambientales como parte de una agenda militar y de inteligencia del debate más amplio sobre el cambio climático bajo los auspicios de la ONU, aunque es reconocida tácitamente.
El programa HAARP
Establecido en 1992, HAARP, basado en Gokona, Alaska, utiliza una serie de antenas de alta potencia que transmiten a través de ondas de radio de alta frecuencia, cantidades masivas de energía a la ionosfera (la capa superior de la atmósfera). Su construcción fue financiada por la Fuerza Aérea de EE.UU., la Armada de EE.UU., y la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (DARPA. por sus siglas en inglés). Operado conjuntamente por el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea y la Oficina Naval de Investigación, HAARP constituye un sistema de poderosas antenas capaces de crear ‘modificaciones locales controladas de la ionosfera.’ Según su sitio oficial en la Red, www.haarp.alaska.edu , HAARP será utilizado ‘para inducir un cambio pequeño, localizado en la temperatura ionosférica para que puedan estudiarse reacciones físicas mediante otros instrumentos ubicados en o cerca de la instalación de HAARP.’
Pero Rosalie Bertell, presidenta del Presidenta del Instituto Internacional de Asuntos de Salud Pública, dice que HAARP opera como ‘un gigantesco calefactor que puede causar importantes alteraciones en la ionosfera, creando no sólo agujeros, sino largas incisiones en la capa protectora que impide que radiación letal bombardee el planeta.’
El físico Dr. Bernard Eastlund lo calificó de ‘el mayor calefactor ionosférico jamás construido.’ HAARP es presentado por la Fuerza Aérea de EE.UU. como un programa de investigación, pero documentos militares confirman que su principal objetivo es ‘inducir modificaciones ionosféricas’ a fin de alterar modelos climáticos y desestabilizar comunicaciones y radar.
Según un informe de la Duma Estatal rusa: “EE.UU. planifica realizar experimentos en gran escala bajo el programa HAARP [y] crear armas capaces de romper las líneas de comunicaciones por radio y equipos instalados sobre naves espaciales y cohetes, provocar serios accidentes en las redes eléctricas y en óleo y gasoductos, y tener un impacto negativo en la salud mental de regiones enteras.’*
Un análisis de declaraciones provenientes de la Fuerza Aérea de EE.UU. apunta a lo impensable: la manipulación encubierta de modelos climáticos, comunicaciones y sistemas de energía eléctrica como un arma de la guerra global, capacitando a EE.UU. para desestabilizar y dominar regiones enteras. La manipulación climática es el arma preventiva por excelencia. Puede ser dirigida contra países enemigos o ‘naciones amigas’ sin su conocimiento, utilizada para desestabilizar economías, ecosistemas y agricultura. También puede provocar el caos en los mercados financieros y de materias primas. La alteración en la agricultura causa una mayor dependencia de la ayuda alimentaria y de productos de granos importados de EE.UU. y de otros países occidentales.
HAARP fue desarrollado como parte de una cooperación anglo-estadounidense entre Raytheon Corporation, que posee las patentes de HAARP, la Fuerza Aérea de EE.UU. y British Aerospace Systems (BAES).
El proyecto HAARP es uno de varios cometidos en la colaboración en sistemas de armas avanzadas entre los dos gigantes de la defensa. El proyecto HAARP fue iniciado en 1992 por Advanced Power Technologies, Inc. (APTI), subsidiaria de Atlantic Richfield Corporation (ARCO). APTI (incluyendo las patentes de HAARP) fue vendida por ARCO a E-Systems Inc, en 1994. E-Systems, con un contrato de la CIA y del Departamento de Defensa de EE.UU., equipó el “Plan del Día del Juicio Final,” que ‘permite que el presidente dirija una guerra nuclear.’ Subsiguientemente adquirida por Raytheon Corporation, es uno de los mayores contratistas de los servicios de inteligencia del mundo. BAES estuvo involucrada en el desarrollo de la etapa avanzada de la serie de antenas de HAARP bajo un contrato de 2004 con la Oficina de Investigación Naval.
La instalación de 132 transmisores de alta frecuencia fue confiada por BAES a su subsidiaria estadounidense, BAE Systems Inc. El proyecto, según un informe de julio en Defense News, fue emprendido por la división de Guerra Electrónica de BAES. En septiembre recibió el máximo galardón de DARPA por logros técnicos en el diseño, construcción y activación del sistema de antenas de HAARP.
Actualmente el sistema HAARP es plenamente operacional y en muchos aspectos hace parecer pequeños los sistemas convencionales y estratégicos de armas. Aunque no existe una evidencia firme de su uso para propósitos militares, documentos de la Fuerza Aérea sugieren que HAARP forma parte integral de la militarización del espacio. Se podría esperar que las antenas ya hayan sido sometidas a ensayos de rutina.
Bajo la UNFCCC, el Panel Intergubernamental del Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC), tiene mandato ‘para evaluar información científica, técnica y socioeconómica relevante para la comprensión del cambio climática.’ Este mandato incluye la guerra medioambiental. “La geo-ingeniería” es reconocida, pero las aplicaciones militares subyacentes no son ni objeto de análisis político ni de investigación científica en los miles de páginas de informes y documentos de apoyo del IPCC, basados en los conocimientos y la contribución de unos 2.500 científicos, responsables políticos y ecologistas. El ‘cambio climático’ amenaza potencialmente el futuro de la humanidad, pero ha sido excluido a la ligera de los informes por los que el IPCC recibió el Premio Nobel de la Paz de 2007.
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(*)Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
Arte Sobre El Calentamiento Global
FELICES PASCUAS EN MEDIO DEL APOCALIPSIS
Felices Pascuas En Medio Del Apocalipsis
Felices Pascuas mis amigos, a pesar que estamos practicamente en el apocalipsis, en el fin del mundo. No es ninguna visión catastrofista, es lo que los científicos anuncian y lo que estamos viviendo actualmente. Sequías interminables en el norte de África ya están provocando la muerte de miles de niños en la zona conocida como Darfur, en Sudán. Allí, en el llamado Cuerno de África, ya se viven las guerras por falta de agua y alimentos, allí la muerte y el dolor reinan.
Y ahora, por fin los científicos han corroborado los siguientes datos:
Los bosques tropicales de la Amazonía podrían convertirse en sabanas a mitad de siglo por el cambio climáticoxLos recursos hídricos, las costas y más de un 30% de las especies, amenazados por el cambio climáticoxClima.- Cruz Roja considera una "advertencia definitiva" el informe de Bruselas sobre el cambio climáticoxWWF pide actuar ante el "devastador pronóstico" para el medio ambiente del informe de la ONUxLa OMS alerta del aumento de malnutrición, infecciones y problemas cardiorespiratorios por el cambio climáticoxEl sur de Europa padecerá más olas de calor y verá dañado el turismo por el cambio climático
En Paraguay, Argentina, Uruguay y Brasil el Dengue, reforzado por el calentamiento global, ha matado ya a decenas de personas. El calor no se va y las muertes siguen aumentando poco a poco, pero con cada año serán más y más frecuentes. A ello hay que sumar el anuncio científico de la muy probable mutación de la gripe aviar a una versión contagiosa entre seres humanos. Ya el prestigioso virólogo John Oxford pronosticó esta mutación y pandemia mundial para comienzos del año 2009 (ver más en Científicos temen que la pandemia de gripe aviar podría ocurrir en 18 meses), una pandemia que matará a 250 millones de personas por lo mínimo, si no es más.
Las inundaciones en Argentina de Marzo del 2007, que mataron a cerca de 9 personas y han dejado en la miseria a decenas de miles. Los tornados en EE.UU., los huracanes y tifones, cada vez más potentes y destructivos como el Huracán Katrina.
El ser humano, en su ambición desmedida y egoismo descontrolado, ha convertido a nuestro planeta (a esta bella y divina creación evolutiva) en un infierno, en el hades demoníaco del fin de la vida en el planeta. No es una visión extrema, ya el prestigioso científico Stephen Hawking previó la posibilidad que tanta contaminación con C02, tanta deforestación y tanto calor descontrolen el clima de la Tierra, al punto que nuestro planeta se convierta en una segunda Venus (donde la temperatura es de 600 Cº y 60 veces la presión atmosférica actual en la Tierra, ver más en Crisis Energética - Cambio Climático Global (III)) Un Calentamiento Global Descontrolado no es una fantasía delirante, es una posibilidad científica si es que la humanidad no detiene su parafernalia de consumo de petróleo, carbón o biocombustibles (porque incluso el Etanol contribuye al calentamiento global, ver más en “Soluciones” falsas & destructivas al calentamiento global)
Pero no toda la humanidad es responsable del Calentamiento Global, apenas 600 millones de personas, con un hiperconsumo de recursos y con una vida de lujos y falsas necesidades (sustentada en el capitalismo, ese sistema económico que promueve el egoísmo y la opresión del ser humano contra el ser humano, como bien lo muestra la tragedia del Ycuá Bolaños en Paraguay, donde murieron casi 400 personas en un supermercado en llamas, solo porque sus dueños los encerraron para que no salieran sin pagar la cuenta) solo ese grupo de personas están destruyendo la vida en nuestro planeta.
Hay quien ha dicho, falsamente, que la superpoblación de la humanidad está provocando el Calentamiento Global. Pero la verdad es que solo 600 millones de personas están provocando eso con su vida de lujos y suntuosidades, entre ellos los señores de las guerras de petróleo, los dueños de las armas nucleares que amenazan con guerras contra Irán y contra los pueblos pobres solo porque sus viajes de lujo, sus caviars y sus modelos prostitutas están en peligro por la crisis energética por el fin del petróleo.
Ojalá que el petróleo se acabe ya, que desaparezca del planeta, así el egoísmo y la maldad global se acabarían. Sobre ello, termino este texto con la transcripción de una entrevista hecha a SERGE LATOUCHE, defensor del decrecimiento de la economía capitalista y promotor de una economía global ecosocialista, una economía más humana y solidaria, no consumista. Ojalá que los pueblos, unidos, nos levantemos de la zombificación masiva que han impuesto, para que tomemos el control de nuestra civilización (rechazando las mentiras de la propaganda y los noticieros de la televisión comercial) y cambiemos definitivamente por una civilización más humana, solidaria, comunitaria, racional y ecológica.
Alejandro Sánchez. Pilar, Paraguay.
SERGE LATOUCHE · DEFENSOR DEL "DECRECIMIENTO"
"¡Necesitaremos treinta planetas como éste!"
VÍCTOR-M. AMELA - 09/03/2007
Tengo 67 años, nací en Vannes y vivo en París. Soy profesor emérito de Economía en la Universidad París-XI. Estoy casado y tengo tres hijos y cuatro nietos. ¿Política? Alternativa, abogo por un cambio de modelo: ¡soy un objetor del crecimiento!Soy agnóstico. El actual crecimiento económico es insostenible: hay que frenarlo y decrecer
- ¿Se define usted como objetor del crecimiento?
- Sí. Yo objeto contra la imperante religión del crecimiento económico. Se venera el crecimiento como fin en sí mismo, se persigue siempre crecer por crecer. ¡Es algo irracional y suicida!
- Yo creía que crecer era bueno.
- ¿Sí? En Europa, el producto interior bruto en 200 años se ha multiplicado por treinta. Y pregunto: ¿somos hoy treinta veces más felices?
- Entendido.
- Consumimos 20 o 30 veces más, ¡eso sí! La lógica imperante es: ¡más, más, siempre más! Eso nos conduce a una colosal presión sobre los recursos naturales, a agotarlos.
- ¿Y a qué ritmo crecemos hoy?
- El crecimiento económico europeo, según el PIB, es de un 2% cada año.
- No parece tanto...
- Crecer un 2% anual sobre la ya altísima cota de producción y consumo europea ¡es muchísimo! Los recursos son limitados.
- Explotaremos más bolsas de petróleo.
- Queda menos petróleo cada día. Y su explotación es cada día más costosa. Dentro de unos quince años, un barril costará 400 dólares: ¡eso hará inviable la aviación civil!
- Hallaremos nuevas fuentes de energía.
- Los científicos no son tan optimistas al respecto. Por hoy, producir un kilo de carne de vaca europea exige ¡seis litros de petróleo!
- ¿Cómo calcula eso?
- Sume el petróleo necesario para fabricar piensos, abonos, para mover tractores y la industria agroalimentaria del ramo, y el matadero, el transporte de la carne...
- Entonces la carne se encarecerá...
- Además, esas vacas son viables porque fuera de Europa se usan territorios - para cultivar sojas y otros forrajes para sus piensos- cuya superficie equivale a ¡siete veces la de Europa! A cambio, les exportamos residuos.
- Carne por mierda.
- ¡Un 20% de los habitantes del planeta consume un 86% de los recursos del planeta! Yen la cúspide estamos la llamada clase consumidora mundial:600 millones de personas (cifra que coincide con los automóviles que circulan en la Tierra), distribuidas así: 300 millones en Europa, 200 millones en EE. UU. y 100 millones en Japón y China.
- ¡Y todo el resto de la humanidad anhelando entrar también en este club!
- Por eso la única salida sensata es decrecer. ¡Fomentar el crecimiento es insensato, sólo conduce a la debacle global!
- ¿En qué medida cada repunte de crecimiento mina recursos naturales?
- Lo medimos por la llamada impronta ecológica,que consiste en el impacto que nuestro nivel de vida tiene en el espacio bioproductivo de la Tierra.
- ¿Qué entiende por espacio bioproductivo?
- Es el espacio que nos surte de alimentos, energía, recursos: el planeta tiene 51.000 millones de hectáreas, de las que 12.000 millones son bioproductivas. ¡De ellas dependemos todos los habitantes del planeta!
- ¿Qué parte de ese espacio me nutre a mí?
- Dada la actual población de la Tierra, cada uno deberíamos sostenernos con 1,8 hectáreas de ese espacio bioproductivo.
- Dice "deberíamos"... ¿No es así?
- El actual nivel de vida de los españoles: necesita ¡4,5 hectáreas por persona/ año! para sostenerse. Si todos los habitantes del planeta quisieran vivir como los españoles..., ¡harían falta dos planetas y medio!
- ¿Y si quisieran vivir como los franceses?
- Serían necesarios tres planetas.
- ¿Y como los estadounidenses?
- Seis planetas.
- ¡Seis planetas!
- De seguir creciendo al 2% anual, en el año 2050 la humanidad necesitaría ya explotar ¡30 planetas! como la Tierra para sostener tal crecimiento. Ahora consumimos el patrimonio acumulado por la Tierra en miles de años: hoy quemamos en un año lo que la fotosíntesis tardó 100.000 años en producir.
- ¿Qué deberíamos hacer para frenar esto?
- Volver a una impronta ecológica igual a 1 planeta y no más: o sea, sostenernos con 1,8 hectáreas por persona y año.
- Dicte tres medidas para conseguirlo.
- ¿Sólo tres? Bien. Una: optimizar el uso de la energía, pues el grupo de estudiosos Nega-wat en un informe ha demostrado que en Francia podríamos consumir ¡cuatro veces menos energía! con similar rendimiento.
- Dos.
- Volver a una agricultura ecológica, con abonos naturales y sin pesticidas, y fomentar el localismo agropecuario. Y tres: dejar de derrochar cada año ¡500.000 millones de dólares en publicidad! Esto por higiene espiritual y material: en papel supone 50 kilos de bosque por persona y año.
- ¿Quiénes son los beneficiario del actual sistema?
- Grandes transnacionales como Monsanto. Y todos nosotros somos a la vez víctimas y verdugos...
- ¿Ha visto la película de Al Gore?
- Sí, y aconsejo verla porque te conciencia. Aunque no analiza la lógica del sistema, no denuncia la lógica perversa del crecimiento. No señala responsabilidades.
- ¿Podemos ser ricos de modo sostenible?
- Si vinculamos riqueza a consumo material, no. Por eso nuestro mayor desafío actual consiste en redefinir la idea de riqueza: entenderla como satisfacción moral, intelectual, estética, como empleo creativo del ocio.
- ¿Y lo lograremos, profesor?
- Lo lograríamos si todos pensásemos como piensa mi amigo el poeta Castoriadis, que siempre me dice: "Yo prefiero adquirir un nuevo amigo a un nuevo coche".





