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Asediados en Gaza, pero no Vencidos

Marcha por Gaza

Equipo, Dailymotion

Documental. A finales de 2009 más de 1300 internacionales de 42 países intentan llegar a Gaza por Egipto

28/01/2010

Destacados de la Semana

El bloqueo de Gaza frustra el sueño de joven palestino de estudiar en España

El joven palestino Ayman Qader, es uno de los muchos que sueñan desde hace años -otros ni siquiera lo intentan- con estudiar en España pero hoy, con el visado en el pasaporte, una beca de la Universidad Jaume I de Castellón concedida y el billete de avión comprado, ve cómo se le cierran las puertas de Gaza. El próximo 8 de febrero este estudiante de 23 años debería asistir en Castellón

Se busca: 10.000 euros por el ministro de Defensa israelí

“Atónitos” aseguran que se quedaron los diputados de Israel que el pasado lunes se toparon en la ciudad polaca de Cracovia con carteles callejeros en los que se ofrecen 10.000 dólares por cualquier información sobre la llegada al país del ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, o de la jefa de la oposición, Tzipi Livni. “Se busca por crímenes de guerra” es la inscripción que reza en el encabezamiento de los pósters, en los que también figura una web donde dirigirse en caso de querer hacerse con la recompensa, según se hacía eco esta mañana la prensa de Tel Aviv.

España ayuda a un palestino a salir de Gaza para estudiar en UJI Castellón

"La Embajada de España, como Presidencia Europea, ha hecho una gestión para pedir la salida de Gaza de 14 estudiantes con becas en países de la Unión y en algún tercer país y, en concreto, como representación española, para lograr la salida de Ayman Talal E. Quader", explicó hoy a Efe Juan González Barba, segunda jefatura de la Embajada. Ayman Talal E. Quader, un licenciado en Lengua Inglesa de 23 años y residente en Gaza

Video: Disparar al elefante

Relato sobre un testigo presencial en la Franja de Gaza. Ampliamente difundida a nivel mundial (incluso proyectada en Israel) y estatal entre los movimientos sociales. “To shoot an elephant” es un relato sobre un testigo presencial en la Franja de Gaza. El 27 de diciembre de 2008, la Operación “Cast lead” (Plomo Fundido) estuvo disparando a elefantes durante 21 días.

Israel rechaza investigar los ’supuestos’ crímenes de guerra en Gaza

Israel ha reiterado que no tiene intención de crear una comisión para investigar los supuestos crímenes de guerra cometidos durante la ofensiva militar realizada hace un año en la Franja de Gaza. Tal como ha afirmado el ministro de Información, Yuli-Alon Edelstein, rechaza así una demanda incluida en un informe de Naciones Unidas sobre la ofensiva en Gaza elaborado por una comisión encabezada por el juez sudafricano Richard Goldstone.

ONU denuncia a Israel por negar la entrada de material para reconstruir Gaza

Israel mantiene un férreo bloqueo sobre Gaza impidiendo la entrada de materiales indispensables para la reconstrucción del territorio palestino tras la ofensiva militar que sufrió hace un año, denunció hoy el jefe de operaciones de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), John Ging. "La frustración y la desesperanza de 1,5 millones de palestinos que viven en Gaza va en aumento"

Israel bloquea a los trabajadores de las ONG con visados turísticos

El ministerio del Interior ha dejado de conceder permisos de trabajo a ciudadanos extranjeros que trabajan en la mayoría de las organizaciones no gubernamentales que operan en los Territorios Palestinos, incluida Jerusalén Este, ha sabido Haaretz. Editor IOA: Este hecho forma parte de una represión más amplia hacia las actividades no violentas de la resistencia a la ocupación en Cisjordania que ha tenido lugar en los últimos meses. Dicha represión incluye una campaña sistemática para arrestar a manifestantes palestinos e israelíes

Israel acusa al informe Goldstone de ’antisemitismo’

El ministro de Información de Israel, Yuli Edelstein, acusó el lunes de "antisemitismo" el informe de la comisión investigadora de la ONU del juez Richard Goldstone, que implica al ejército israelí en "crímenes de guerra" durante su ofensiva en Gaza hace un año. "El informe Goldstone es simplemente una expresión de antisemitismo", declaró Edelstein al sitio de información Ynet, que se refiere también a la publicación en Suecia a mediados del año pasado de un artículo que acusa al ejército israelí de tráfico de órganos de muertos palestinos.

El vinagre es una conocida amenaza para la seguridad

A través de Gisha, el ejército israelí se niega a explicar por qué algunos alimentos que no representan ninguna amenaza para la seguridad se consideran como tales y se excluyen de Gaza y otros alimentos que tampoco representan una amenaza para la seguridad ni tienen esa consideración, tampoco se permiten en la Franja. ¿Tiene esto alguna clase de “sentido” racional? Por supuesto que no. Es lo que sucede cuando a soldados y burócratas que consideran “subhumana” a una población, se les atribuye responsabilidad de proveer las necesidades humanas. Por cierto, nuestra Web, www.maxajl.com, está asimismo excluida de Gaza porque también los periodistas se consideran “una amenaza para la seguridad”. Mejor encallarlos durante semanas en El Cairo.

Una gran capitulo de la solidaridad con la causa palestina: la Marcha de la Libertad de Gaza, bloqueada en el Cairo

La confusa estrategia de la marcha con respecto al objetivo principal: entrar en Gaza o llamar la atención sobre la situación de los gazatíes, impulsó una apreciación caótica de los parámetros en juego. Las negociaciones entre el gobierno egipcio y las diferentes delegaciones internacionales y nacionales

Una familia Palestina jerosolimitana se vio obligada por la Municipalidad de Jerusalén a demoler partes de su casa

Khalid al-Shusha del barrio jerosolimitano árabe de a-Tour que domina la ciudad vieja de Jerusalén se vio obligado ayer a destruir una habitación de la casa de su familia [12 de enero de 2010]. La casa, cuyo tamaño es de nueve metros cuadrados, fue construida el año pasado para Abu Shusha, su esposa y sus cinco hijos, cuyas edades oscilan entre nueve y 19 años.

Los palestinos esperan que los europeos no compren productos de la ocupación

Los palestinos esperan que la presidencia española convenza a todos los países de la Unión Europea (UE) de que dejen de comprar a Israel productos que consideran "ilegales" porque proceden de las colonias judías en territorio ocupado. Así lo afirmó el nuevo portavoz del Gobierno palestino, el profesor universitario Ghassan Khatib, en entrevista con Efe en la que expresó su confianza en que "bajo liderazgo español la UE acabe con su trato preferencial a los productos de los asentamientos".

Bir al-Idd, el retorno a la tierra

Abu Naser, Abu Ali y el Hajj Issa reposan fuera de la cueva, observando el magnífico paisaje que nos rodea. Sentados en la última montaña que nos separa de las inmensidades del desierto del Nakab, el sonido de disparos y explosiones me estallan en los oídos. Marrones, ocres, amarillos, montañas escarpadas y rocosas, las luces y las construcciones de la ciudad israelí de Aarat en la lejanía, la línea verde marcada unos kilómetros al sur como una pincelada que dibuja una carretera, al este, la depresión del Mar Muerto, detrás, la cordillera Jordana.

Oslo y el fin de la independencia palestina

El Acuerdo de Oslo no sólo marcó el inicio de una nueva era en las relaciones palestino-israelíes sino que ha tenido un efecto mucho más duradero al transformar el propio lenguaje a través del cual dichas relaciones se rigen a nivel internacional y la forma en que la dirección palestina las percibe. El vocabulario palestino relativo a la liberación, el fin del colonialismo, la resistencia, la lucha contra el racismo, el fin de la violencia israelí y el robo de la tierra, la independencia, el derecho al retorno, la justicia y el derecho internacional, no solo fue sustituido por nuevos términos como negociaciones

’El Holocausto es una invención de los judíos’

El obispo de Cracovia y ex portavoz de la Conferencia Episcopal Polaca, monseñor Tadeusz Pieronek, manifestó el domingo en una entrevista que los judíos han utilizado el Holocausto como "arma propagandística" y que "el Holocausto es una invención suya". Posteriormente, como suele ocurrir en estos casos acudió a la televisión polaca para señalar que había sido manipulado.

25 días de ’Plomo Sólido’: La ANP anuncia una investigación sobre la ofensiva israelí en Gaza

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás (Abu Mazen), ha anunciado la formación de una comisión de expertos que analice de forma independiente la ofensiva israelí lanzada el año pasado en la franja de Gaza. Ha dado instrucciones a todos los organismos relevantes en la ANP para que cooperen con la iniciativa a fin de formar un grupo de expertos que analizará los hallazgos del Informe Goldstone, auspiciado por la ONU.

Terapia con Víctimas Civiles en la Franja de Gaza: ’La vida merece ser vivida’

Al cumplirse un año de la intervención que el gobierno israelí denominó Plomo Fundido, el Programa de Salud Mental de la Comunidad de Gaza presenta resultados de su trabajo con niños y adolescentes que sufrieron traumas físicos y psíquicos. Osama, de nueve años, vive con su familia en Beit Hanon, cerca del límite entre la Franja de Gaza e Israel. La familia posee un modesto almacén, en un salón dentro de la casa. Fadi, el hermano mayor, era responsable de este negocio, que mantuvo abierto incluso durante la guerra. Un día, Faid abrió el almacén como de costumbre.

El ’Concierto de la Vergüenza’ de Carlos Santana

Organizaciones de Derechos Humanos Latinas llaman a Carlos Santana a cancelar su concierto de Junio en el estado de Israel. Hazle saber tú oposición a que colabore con el sionismo. En apariencia Carlos Santana no es consciente de la masacre sionista de los más de 300 niños y niñas palestinas inocentes que perecieron en el brutal ataque sobre la franja de Gaza de hace un año ni sobre los que Israel planea asesinar mediante privaciones y bombas. Confiamos en que si Carlos Santana conoció estos hechos no debería colaborar a entretener a aquellos criminales

Israel prohíbe a un ministro belga visitar la Franja de Gaza

Israel confirmó el domingo que había prohibido el acceso a la Franja de Gaza al ministro de Cooperación y desarrollo de Bélgica, Charles Michel, con el fin de "no darle legitimidad" al movimiento islamista Hamas, que controla ese territorio palestino. "Este tipo de visitas no hace más que reforzar a Hamas y darle una legitimidad", explicó el viceministro israelí de Relaciones Exteriores, Danny Ayalon, en un comunicado.

’Estamos aquí para quedarnos’, afirma Netanyahu desde un asentamiento de Cisjordania

"Nuestro mensaje es claro: Estamos plantando aquí, permaneceremos aquí, construiremos aquí. Este lugar será parte inseparable del estado de Israel para la eternidad", proclamó Netanyahu durante una ceremonia donde se plantaron árboles para celebrar el día el árbol en un asentamiento al sur de Jerusalén. Los palestinos reclaman toda Cisjordania y el este de Jerusalén, capturado por Israel en 1967, para un futuro estado independiente.

 

Los Dueños del Mundo Se Absuelven

 

INSTIGACION AL DELITO / LOS DUEÑOS DEL MUNDO SE ABSUELVEN

por Giorgio Bongiovanni


Esta editorial, de la cual asumo toda la responsabilidad, no pretende en absoluto ofender a Giorgio Napolitano como hombre, ni a las intenciones con la cuales, en probable buena fe, ha dirigido su carta a Anna Craxi, la viuda del secretario del PSI (Partido Socialista Italiano) Bettino Craxi (Primer ministro italiano desde 1983 a 1987 que falleció prófugo en Túnez).

Mi juicio es puramente en mérito a su significado institucional.

Mi fe cristiana me impone no juzgar a la persona, pero si a una acción que considero de particular gravedad.

Leyendo esta carta no he podido hacer menos que, experimentar una sensación de que las palabras del Jefe de Estado puedan resonar en los oídos de todos los ciudadanos italianos y sobre todo de los jóvenes, que ahora se acercan al mundo de la política, como una peligrosa instigación al delito.

De hecho, según el más alto cargo del Estado, tendrían que sentirse autorizados a cometer todo tipo de robo, de latrocinio, de saqueo en desmedro de los propios conciudadanos, con la certeza de que al final todo, o en parte, les será perdonado. No solo eso, sino que incluso será exaltado su talento, si saben ser “grandes estadistas”, como lo ha sido Craxi. Y no importa si ha estafado, si ha ejercitado una política nefasta “la figura en su conjunto” – como ha dicho Napolitano – “no puede ser sacrificada”. Frente a estas vergonzosas palabras un Parlamento sano debería pedir el impeachment. El inmediato alejamiento de ese Presidente de la República que, pisando los mismos principios de la Constitución que ha sido llamado a proteger y a garantizar, instiga a los futuros jóvenes líderes políticos a delinquir.

Lo que quiero creer es que esta instigación es inconsciente. Que ha sido hecha en buena fe. Porque solo una total inconsciencia puede justificar una hipocresía tal y puede haber impulsado la mano de Napolitano a escribir ésta notoria misiva.

Pero mientras tanto le digo al Presidente que ya no me siento más italiano. Que quiero ser exiliado de una patria que no me pertenece. A pesar de que amo Italia, a pesar de que amo mi tierra, Sicilia, pero no me siento representado por el más alto cargo de nuestras instituciones.

El año pasado nosotros de ANTIMAFIADuemila pedimos una audiencia al Presidente de la República, para compartir con él nuestros futuros proyectos, si bien son modestos, a favor de la legalidad, en la lucha contra todas las mafias. La secretaría personal nos respondió, solicitando que esperemos y asegurándonos que Napolitano era solidario con nuestros proyectos. Después de esta absurda carta, retiramos oficialmente nuestra solicitud. No queremos reunirnos con un Presidente que rehabilita “la figura de Bettino Craxi en su conjunto". Uno de los más grandes ladrones y delincuentes que jamás haya tenido Italia.

Es cierto que observando el desalentador escenario mundial comprendo que este alto cargo se alinea perfectamente con el poder que domina el mundo. Y que pasa a través de la alta finanza, de la gran economía, así como puntualmente ha sido explicado en el artículo de nuestro amigo Giulietto Chiesa, que aparece aquí como un adelanto y que será publicado en el próximo número de la revista ANTIMAFIADuemila.

Leyendo sobre estos temas ciertamente se pone la piel de gallina. Porque está claro que el instinto del delito, de la estafa, del robo, está en el ADN de todos aquellos que tienen al mundo entre las manos. Y que han hecho de la ilegalidad un no-valor.

Pero nosotros nos sentimos distintos.

Nosotros pertenecemos a esa fila de “pobres ilusos”, y no son pocos, quienes todavía viven de “conceptos superados”. Que desearían la igualdad para todos, los derechos para todos, que no aceptan las injusticias de un mundo en el que cada 3 segundos muere un niño de hambre.

Un mundo que se encaminará hacia la autodestrucción si no se regresa lo antes posible a un nuevo sentido moral. Sin peros que valgan.


19 de Enero de 2010




LOS DUEÑOS DEL MUNDO SE ABSUELVEN

Por Giulietto Chiesa


La investigación sobre la crisis financiera se estanca entre el silencio de los sinvergüenzas que han provocado el desastre.

Un funcionario, que estaba entre los encargados de negociar con ellos algún porcentaje menor al de sus prebendas, se le ha escapado el comentario – habiendo estado en contacto con ellos – “es gente que cree vivir en otro planeta”.

Pido perdón de antemano: no soy un economista. Ya me ha sucedido en el pasado de tener que afrontar temas económicos a pesar de no ser un especialista. Lo hice porque algunas cosas se ven, incluso sin ser un especialista y alguien como yo se pregunta cómo es posible que la colectividad no lo vea, o aún viéndolo no se pregunte qué está sucediendo y qué podrá suceder si no se busca una solución. Yo creo que no se ven porque la sociedad del espectáculo en el cual estamos a baño maría, desde nuestro nacimiento a este punto nos impide comprender. Final del paréntesis.

Y vamos al grano. Al inicio de enero del 2010, ya a dos años de la explosión de la más grande crisis financiera de los últimos 80 años, la “Comisión de investigación sobre la crisis financiera” (Financial Crisis Inquiry Commission), comenzó su labor desde el área de Wall Street.

El objetivo de la iniciativa debería ser el de comprender por qué ha sucedido el desastre. Algo similar a la Comisión de investigación que los historiadores recuerdan con el nombre de su presidente, Pecora y que trabajó en los años ’30, para llegar a la raíz del desastre de entonces.

Recordarlo no es algo inútil, porque a menos de 10 años después estalló la guerra mundial. ¿Cómo la llamarán los historiadores a ésta Comisión? no se sabe. Bauticémosla Comisión Obama, por comodidad.

¿Qué se está sabiendo? Nada. Para explicarlo mejor: los banqueros que han sido llamados a dar su parecer no han visto ni sentido nada.

Paul Krugman, indignado igual que yo, que no soy economista, cita en un artículo del "The New York Times" (14/01/2010), la declaración de Jamie Dimon, de la JP Morgan Chase: “No hay de qué sorprendernos, sucede cada 5 o 6 años”.

Se ha olvidado que el gobierno americano, es decir los ciudadanos (incluso nosotros los europeos) han tenido que desembolsar varios trillones de dólares y euros para recompensar los desastres efectuados por aquellos como él, y por los gobernantes que, pagados por aquellos como él, han renunciado a todo tipo de controles sobre al accionar de gente como él. Que este año seguramente no habrá ganado menos de 10 millones de dólares.

Otro convocado para expresar su opinión, Lloyd Blankfein del Goldman Sachs, ha hablado de la crisis como de un huracán que te pasa por encima. ¿Cómo hacer? No queda más que rogar a Dios.

Si se refiere a nosotros tiene razón. Pero ellos han creado la crisis con sus propias manos. Y han obligado al mundo a pagarla, con la ayuda de Obama. Quien hasta ahora no ha cambiando ni una coma de las normas que esta nueva clase ha escrito, mejor dicho, ha borrado.

Ladrones astutos que pueden hacer derrumbar el templo si se les llama a rendir cuentas.

¿Y entonces pobres nosotros? Ahora es peor. Alrededor de 60 mil millones de dólares serán pagados a los alrededor de 100 mil banqueros americanos en premios y prebendas por éste apenas difunto 2009 que ha sido el colapso para las rentas de decenas de millones de personas en América y para centenares de millones en todo el mundo.

La apenas citada Golden Sachs ha pagado a sus 28 mil empleados que han quedado, luego de haber despedido otros tantos, la cifra de 16.700 millones de dólares, alrededor de 595 mil dólares por cabeza. JP Morgan ha hecho más o menos lo mismo con sus 25 mil empleados restantes, con 11.600 millones de dólares en total.

Ellos no han visto la crisis, ni siquiera la han sentido.

Pero todavía falta lo mejor. Barack Obama, el reformador, que ha destinado dinero público para salvar a los ladrones privados, ha creado una comisión para verificar cuanto siguen robando. Una comisión que negocia con ellos la medida de los próximos robos. En éste caso se trata específicamente de las siete corporaciones que fueron mantenidas en pie directamente con fondos públicos, es decir emitiendo moneda para nivelar sus locuras.

La comisión se llama TARP (Troubled Asset Relief Program, es decir Programa para el Rescate de los Activos en Dificultad). Los activos eran en realidad muy pasivos, pero dejémoslo así.

El salvataje es para los banqueros de siete sociedades que han tomado los fondos públicos. Y son, para curiosidad de muchos, Chrysler Financial, General Motors, American International Group (AIG), Bank of America, Chrysler, Citigroup, GMAC. Para no perdernos en los detalles tomemos como ejemplo sólo a la cúpula AIG, que acaban de pagar 168 millones de dólares, incluidos los premios por producción a un puñado de empleados del sector de la corporation que se ocupaba de los Derivados Financieros, es decir precisamente esa que si el banco no hubiese recibido un préstamo de 180 mil millones de dólares de la Federal Reserve, “habría arrastrado al fondo a toda la economía mundial”. ("International Herald Tribune", 2-3/01/2010).

Aquí están en discusión, por decir algo, las rentas individuales de las 25 personas que están en la cúpula de esas instituciones privadas. En total se trata de un puñado de rufianes que comprenden 136 nombres. Los cuales, despreocupados por todo, resisten aferrados a sus montañas de dinero. Y en caso de que alguno quisiese hacerles bajar, aunque sean de algunos peldaños, amenazan con represalias, gritan que se irán a otro lugar, rechazando todo compromiso.

Pocos pero muy potentes. Ellos son los verdaderos dueños del mundo. Y lo prueba el hecho de que ninguno ha tenido el coraje, hasta ahora, de publicar la lista de sus nombres en las primeras páginas de los periódicos americanos. Y pienso que estas listas tendrían que ser publicadas en las primeras páginas de los periódicos de todo el mundo, porque – aunque si no todos han sido salvados con inyecciones regeneradoras de las dimensiones estratosféricas de estos ladrones americanos – todos se han salvado con los mismos mecanismos. Cada uno de ellos a expensas de los ciudadanos de referencia. Otra que Madoff, el banquero chivo expiatorio que fue dado como alimento para la curiosidad mundial. Víctima sacrificable, no diré pobrecito porque de todas formas este término no le corresponde, al fin de que todos estos 163, junto a los demás 99 mil, pudiesen permanecer tranquilos en la cumbre del mundo.

Un funcionario de entre los que estaban encargados de negociar con ellos algún porcentaje menor al de sus prebendas, se ha dejado escapar – habiendo estado en contacto con ellos “es gente que cree vivir en otro planeta”.

Pero en realidad es al contrario: somos nosotros los que vivimos sobre su planeta. Huéspedes indeseados. Para nosotros hay lugar solo como consumidores temporáneos del espectáculo que nos ofrecen y por el cual tenemos que pagar el ticket de ingreso.

 

¿UNA NUEVA ESTRATEGIA DE LA TENSION?
por Giorgio Bongiovanni - 25 de enero 2010

¿Qué significado podría tener hoy un atentado contra los magistrados comprometidos en las delicadas investigaciones sobre los atentados y sobre la negociación (entre mafia y Estado) que, guste o no, implican al Presidente del Consejo o al menos a su brazo derecho, Marcello Dell’Utri?
¿Cómo tendríamos que interpretarlo? ¿En qué contexto tendríamos que insertarlo?

La historia más o menos reciente, nos ha enseñado que acontecimientos dramáticos de este tipo tienen más de una finalidad y que han sido determinados para las estabilizaciones y desestabilizaciones, así como la creación de nuevos equilibrios. Entonces se colocan en el andar general del sistema del país e incluso del mucho más amplio sistema Mundial.
Si por un lado es verdad que el tiempo permite el justo desapego para hacer evaluaciones, también es cierto que la experiencia debería servir para prevenir y, por cuanto sea posible, evitar que ciertos traumas repercutan nuevamente en la conciencia colectiva, a pesar de que en gran parte esté dormida.
Por lo tanto eliminar hoy a Antonio Ingroia (magistrado italiano), sobre cuya incolumidad se reían socarronamente los buitres que ocupan el Senado, o a Sergio Lari, o a Doménico Gozzo, o a Nino Di Matteo (magistrados italianos) y por qué no incluso al testigo clave Massimo Ciancimino ¿qué escenarios delinearía?
En este momento Italia está pasando por  una fuerte crisis económica, huelgas continuas y protestas, demuestran que la crisis no se ha terminado para nada y que la reactivación, si es que la habrá, todavía está lejana. La creciente desocupación exaspera el clima general y el difundido malestar se ha impregnado de incertidumbres y miedo del futuro.
El enfrentamiento político no se da entre mayoría y oposición, casi completamente inexistente y a la merced de los múltiples chantajes transversales, sino entre un poder arrogante y enrocado en sí mismo y una sociedad civil indignada, que no logra encontrar una convincente representación en el parlamento, una parte de la magistratura atestada en defensa de la Constitución y alguna aislada voz del periodismo y de los intelectuales. Además, el conflicto no concierne a las necesidades del país o a las reformas, sino a la lucha para garantizar los privilegios de casta, sobre todo del Presidente del Consejo y el intento de los ciudadanos conscientes que ven resbalárseles de la mano sus propios derechos de dignidad e igualdad.
Los gravísimos episodios de intolerancia y racismo sucedidos en territorio de la ‘ndrangheta (criminalidad organizada de la región italiana de Calabria), ligados a la explotación bárbara y primordial de pobres desgraciados, que la gran quimera del desarrollo sin límites de la opulenta minoría del planeta ha reducido a la miseria, clarifica el estado de empobrecimiento humano y cultural hacia el cual se está precipitando incluso, hasta el más simple sentimiento de compasión y solidaridad. El primer mundo, rico y egoísta, le cierra las puertas a la enorme masa de pobres y pobrísimos que nos ponen en vergüenza a todos, como raza, a los ojos de la historia. Pagan antes y más que todos las consecuencias del lento e inexorable derrumbe del gran Imperio de los Estados Unidos, que ahogado en las deudas, se menea entre la imagen de un presidente a la  medida de los sueños de los pueblos y la realidad del despiadado regateo de los intereses de los lobbys, familias y potentados, que tiran los dados sobre el mapamundi. Una guerra fantasmal al terror, un despliegue de fuerzas armadas en el centro neurálgico de la lucha por los recursos y por la supremacía y el terreno que resbala bajo los pies frente al inquietante avance de Rusia y China, que al estar en condiciones mucho mejores no tienen intención de quedarse mirando. 
A una Norteamérica de rodillas no le gusta la política de Berlusconi. Sobre todo por esa tan estrecha amistad suya con Putin, el nuevo verdadero poder que avanza. Y tampoco Europa, con Inglaterra a la cabeza, se divierte más con los gags del “duque”megalómano que hace de las reglas democráticas papel usado. Pero sin embargo nuestro país es siempre una vanguardia estratégica sobre todo en la eventualidad de escenarios de guerra y tener un referente poco fiel y/o poco creíble en la patria y fuera de ella, no es precisamente una ventaja.
¿Los notorios poderes fuertes podrían reconocer ya la exigencia de un cambio de guardia, la necesidad de una “tercera república” ¿y qué mejor que un trabajito sucio, confiado a la aliada de vieja data Cosa Nostra? La mafia hoy desbaratada sobre cuyo nuevo equilibrio incumbe su prima americana ¿en el fondo qué tendría que perder? Traicionada y abandonada en su componente conocida y expuesta, podría devolver el favor, como de costumbre y negociar su nuevo rostro, por ahora desconocido e insospechado, con una nueva clase política.
Asesinar a quien investiga o de testimonio sobre él, equivaldría a decretar el fin para Berlusconi y los suyos, así como el homicidio de Lima (político italiano) y la muerte de Falcone le costaron a Andreotti la Presidencia de la República. Matteo Messina Denaro parece estar en condiciones todavía de contratar, pero si no lo fuese, la radicada burguesía mafiosa, que administra las inmensas riquezas acumuladas a lo largo de los años, está y cómo, lista para confiar el cetro a cualquier “piciotto” despabilado, guiado en la sombra por  los irreducibles puestos en libertad, con descuento de la pena.
¿Riina y Provenzano? Quizás no darían su consentimiento, pero indudablemente, viejos y enfermos, en el aislamiento de sus celdas, disfrutarían del ocaso.

Nosotros, incluso detestando la política del Presidente del Consejo de Berlusconi, rechazamos con fuerza la idea de que pueda ser destituido de su cargo al sonar de las bombas; quisiéramos que fuera derrotado democráticamente y con elecciones legítimas. Por lo tanto os ruego a vosotros que me estais leyendo, si deseais criticar incluso fuertemente éstos modestos análisis míos, que lo hagais en mérito a la cuestión, con lógica igual y contraria a aquella con la cual los he expuesto.

Fuente: www.antimafiaduemila.com

Israelíes En Favor de Palestinos

Cientos de israelíes se manifestaron en Jerusalén Este a favor palestinos

Agencia EFE

Bajo el lema de "Shej Jarrah no desesperes, el fin de la ocupación algún día traeremos", los militantes de la izquierda israelí se sumaron a las casi semanales protestas palestinas y de activistas internacionales por la continua ocupación de viviendas por distintas vías de viviendas y la progresiva expulsión de palestinos. También expresaron su rechazo a las detenciones de activistas y vecinos del barrio por la policía israelí en los últimos meses, informó la edición electrónica del diario Yediot Aharonot.

22/01/2010

Destacados de la Semana

Agencias de ayuda piden a Israel que desbloquee acceso a Gaza

La estudiante palestina de secundaria Fida Hejji murió de cáncer esperando un permiso para ser ingresada en un hospital israelí en donde podría haber recibido tratamiento. A Hejji, de 18 años, le prometieron en tres ocasiones un permiso de ingreso. Tres días antes de su muerte en noviembre pasado, su familia recibió un llamado informando que el hospital había fijado la fecha de su ingreso.

El olivo, símbolo de la laboriosidad palestina, sometido a destrucción sistemática

El juez supremo de Palestina, Taysir Al-Tamimi, ha denunciado lo que ha denominado como “los repetidos crímenes de las autoridades de la ocupación israelí contra todo que sea palestino, ya sean seres humanos, piedras o árboles”. El juez hablaba así después de que los israelíes destruyeran docenas de olivos en la ciudad de Burin, al sur de Nablus, donde los árboles datan del período histórico romano.

El bloqueo a Gaza pone en peligro la salud de la población, advierte la ONU

El bloqueo que Israel impone a la franja de Gaza desde hace más de tres años representa un peligro para la salud de la población y para el mantenimiento de los servicios médicos, advierte un informe del coordinador de Asuntos Humanitarios de la ONU y de la Asociación AIDA. "El bloqueo de la franja pone en riesgo la salud de la población de Gaza y socava el funcionamiento de los sistemas de salud", dice el documento

Niño discapacitado palestino forzado a viajar 3 horas para ir a la escuela

Muamman Abu kwaik, un niño de 5 años cuadraplégico con parálisis cerebral, deja su casa del barrio Shoafat de Jerusalén del Este a las 6 am todos los días para viajar 3 horas antes de llegar a su guardería de rehabilitacion en la parte occidental de la ciudad, a solo 35 minutos. La municipalidad de Jerusalén recibió la orden de la corte de encontrar un lugar libre en una guarderia de rehabilitacion

Niño discapacitado palestino forzado a viajar 3 horas para ir a la escuela

Muamman Abu kwaik, un niño de 5 años cuadraplégico con parálisis cerebral, deja su casa del barrio Shoafat de Jerusalén del Este a las 6 am todos los días para viajar 3 horas antes de llegar a su guardería de rehabilitacion en la parte occidental de la ciudad, a solo 35 minutos. La municipalidad de Jerusalén recibió la orden de la corte de encontrar un lugar libre en una guarderia de rehabilitacion

Un año después de 'Plomo Fundido' AI denuncia el 'asfixiante' bloqueo israelí contra Gaza

Amnistía Internacional (AI) desgrana en su último informe las consecuencias del bloqueo impuesto por Israel con la colaboración de Egipto sobre la Franja de Gaza, agravado por la ofensiva militar israelí que causó más de 1.300 muertes entre los palestinos y que agravó la ya de por sí difícil situación de los gazacíes.

Israel amenazó a Abbas por informe sobre la guerra en Gaza

Israel amenazó al presidente palestino, Mahmud Abbas, para que aplazara una votación en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU del informe del juez Richard Goldstone sobre la última guerra en Gaza, informa el diario Haaretz. "La petición siguió a un encuentro particularmente tenso con el jefe del servicio de seguridad (interno), el Shin Bet", reveló la edición electrónica del rotativo israelí

Israel restringe el acceso de los abogados palestinos a los detenidos en Cisjordania

Israel prohíbe a los abogados palestinos y a los familiares de los detenidos palestinos llegar al tribunal militar a través del puesto militar de control de Beitunia, al oeste de Ramala. La prohibición, que ha estado en vigor durante los últimos tres días, significa que la policía israelí exige a la palestinos que usen el paso de Qalandiyah, a 20 kilómetros de distancia.

Policías acusados de abusar de detenido palestino

Cuatro oficiales de policía fueron acusados el domingo por presuntamente haber abusado de un detenido palestino, arrestado por sospecha de haber robado una motocicleta. Los 4 fueron acusados de abusar de un indefenso, de un acto indecente, ataque agravado, fraude y abuso de confianza. Los 4 fueron arrestados el domingo por sospecha de haber atacado y abusado de un palestino el ultimo mes.

¡Arresten a los criminales de guerra ahora!

La orden de detención dictada recientemente en Londres contra la ex Ministra de Relaciones Exteriores israelí, Tzipi Livni, está más que justificada. Esta mujer, junto con otros dos líderes israelíes, Ehud Olmert y Ehud Barak, estuvo al frente del gobierno israelí que ordenó, supervisó y ejecutó el ataque genocida contra la Franja de Gaza hace un año.

Israel investiga vandalismo en cementerio palestino

El Ejército israelí abrió el jueves una investigación sobre actos de vandalismo en una aldea palestina en Cisjordania, donde un funcionario palestino acusó a colonos judíos de profanar un cementerio local. Varias lápidas estaban destruidas en el cementerio de la aldea de Awarta, al sur de Naplusa, dijo Ghassan Daghlas, un funcionario palestino responsable de supervisar la actividad de los colonos judíos en el área. Judíos, acompañados por el Ejército, ingresaron a la aldea en la tarde del martes para visitar un antiguo sepulcro hebreo en la zona, dijo un portavoz.

El caso Malsin: aumenta el acoso en Israel a los periodistas extranjeros

Una vez más, la que algunos insisten en calificar como la única democracia de Oriente Próximo, demuestra que es democracia sólo para una parte de quienes están bajo sus designios, mientras que para otros su comportamiento resulta igual de arbitrario y brutal que la más asfixiante de las dictaduras.

Israel creará la primera universidad en una colonia en territorio palestino

La decisión del ministro de Defensa, Ehud Barak, llevará a crear la primera universidad israelí en un asentamiento y ha sido duramente criticada por los partidos árabes y de la izquierda, que consideran que refuerza la colonización de los territorios palestinos y llevará a un boicot académico internacional a Israel, informó esta tarde el diario "Haaretz" en su versión digital.

Netanyahu habla de un Estado palestino 'con presencia israelí'

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, habló hoy de "la perspectiva de un Estado palestino" pero no dijo "cuándo y cómo" se crearía y aludió a que tendría que contar "con algún tipo de presencia israelí" por cuestiones de seguridad. "Ante la perspectiva de un Estado palestino, deben resolverse las amenazas contra Israel, por lo que habría que llegar a un acuerdo para que tuviera algún tipo de presencia israelí... digo ante la perspectiva de un Estado palestino, no digo cuándo ni cómo", manifestó Netanyahu.

Bloqueo israelí acentúa escasez en Gaza, mientras arrecia invierno

Gaza encara hoy el recrudecimiento del invierno con una severa escasez de combustible por causa del bloqueo fronterizo de Israel, a cuyo gobierno un tribunal de Tel Aviv exigió documentar su política de acceso al enclave. El vicepresidente de la Unión de Propietarios de Estaciones de Gas en esta franja, Mahmoud Al-Khaznadar, afirmó que las autoridades israelíes permiten como promedio la entrada de 100 toneladas de combustible cada semana, cuando el mínimo necesario es 300 toneladas.

50.000 palestinos viven marginados por autoridades israelíes en Jerusalén Este

Viven en Jerusalén pero están privados de los servicios que ofrece la municipalidad israelí: más de 50.000 palestinos del sector oriental de la Ciudad Santa se encuentran en una situación absurda, al otro lado del "muro de separación". "Vivimos en una tierra de nadie. La policía palestina no puede imponer la ley aquí a pesar de que seguimos formando parte de Jerusalén Este. La policía israelí tampoco interviene, porque estamos del otro lado del muro", explicó Samih Abu Romeileh

Cooperantes españoles denuncian que Israel retira el permiso de trabajo al personal humanitario desplazado en la región

Cooperantes españoles afincados en Oriente Próximo han denunciado que el Gobierno israelí ha comenzado a retirar el permiso de trabajo al personal humanitario internacional, aprovechando el momento de las renovaciones para reemplazar su autorización por un visado de turista que no les permite desempeñar ninguna actividad remunerada en el territorio declarado parte del Estado de Israel, como Jerusalén Este.

O aplaza la votación del Informe Goldstone en la ONU, o se enfrentará a una 'segunda Gaza'

El pedido del presidente palestino Mahmud Abbas al Consejo de Derechos humanos de las Naciones Unidas, formulado el año pasado, de posponer la votación sobre el informe Goldstone, estuvo precedido por una reunión particularmente tensa con el jefe del Shin Bet (servicio de seguridad israelí), según ha sabido Haaretz. En la reunión celebrada en Ramala en octubre, el jefe del Shin Bet, Yuval Diskin, comunicó al presidente Abbas que si no pedía un aplazamiento de la votación del crítico informe

La sionización de Jerusalén (II y última parte)

La Ciudad Vieja de Jerusalén encierra el cuadrante urbano más venerado y disputado de la Tierra. Novecientos metros cuadrados en los que de un vistazo se pueden apreciar los vestigios de los tres grandes monoteísmos de la humanidad: el Muro de los Lamentos, el Santo Sepulcro, la Cúpula de la Roca y la Mezquita de Al-Aqsa. La mayoría de los habitantes de JO (entre 64 y 80 mil residentes palestinos) fueron expulsados por mediación de masacres y asesinatos para impedir el regreso de sus moradores.

Israel abre las compuertas de una presa inundando varios pueblos de Gaza

El pasado lunes por la tarde, Israel, tras las torrenciales lluvias caídas en la región, abrió las compuertas de una de sus presas en el Valle de Gaza, al este de la Franja, inundando gravemente muchos hogares palestinos y causando serios daños materiales. Testigos oculares informaron al PIC que las fuerzas ocupantes israelíes allí estacionadas abrieron intencionadamente las compuertas sin avisar ni coordinarse previamente con las autoridades locales de Gaza.

Los niños de Gaza donan para el desastre de Haití

Tras el devastador terremoto que azotó a Haití la semana pasada, el 13 de enero, en el que cientos de miles de personas han perdido la vida, las esperadas donaciones de ayuda humanitaria y suministros de socorro de emergencia han empezado a llegar desde todos los rincones del mundo. Sin embargo, una de las efusiones más conmovedoras de empatía y ayuda ha llegado de la fuente más inesperada: De Gaza.

Una única cámara entre las bombas de Gaza

Al cumplirse un año del ataque israelí a la población palestina se realizan cientos de proyecciones en todo el mundo del documental español 'To shoot an elephant' El 18 de enero se cumple un año del fin del bombardeo y, por ello, durante todo el día tendrán lugar proyecciones de este documental en todo el mundo, incluido Israel. Las direcciones concretas de los lugares que organizan las proyecciones se pueden consultar en este Google Map.

Un estudio jurídico concluye que Israel practica el apartheid contra Palestina

Promovido por la coordinadora de organizaciones de solidaridad, Con Palestina en el corazón, este informe pretende determinar, sin una idea preconcebida, si existe un crimenPromovido por la coordinadora de organizaciones de solidaridad, Con Palestina en el corazón. Este informe pretende determinar, sin una idea preconcebida, si existe un crimen de apartheid, según lo instauró la comunidad internacional a partir de lo que estaba sucediendo en Sudáfrica, y según describe el artículo VII del Estatuto de la Corte Penal Internacional. de apartheid.

No seáis cómplices del apartheid israelí: boicot al Festival Internacional de Cine de Estudiantes de Tel Aviv 2010

La Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI, en sus siglas en inglés) y la Campaña de Estudiantes Palestinos por el Boicot Académico a Israel (PSCABI, en sus siglas en inglés) piden a los estudiantes, profesores y directores de cine a boicotear el XIII Festival Internacional de Cine de Estudiantes que se celebrará en junio de 2010 en la ciudad de Tel Aviv.

Informe de los Jefes de Representaciones Diplomátifas de la UE sobre Jerusalén Este

Los acontecimientos en Jerusalén Este durante el 2009 estuvieron marcados por la expansión continuada de los asentamientos coloniales israelíes y un considerable número de demoliciones de viviendas palestinas y de órdenes de desahucio. Israel, por medios prácticos, está persiguiendo activamente el debilitamiento de la comunidad palestina en la ciudad, impidiendo el desarrollo urbano y, últimamente, separando Jerusalén Este del resto de Cisjordania.

 

 

De La Reforma A La Revolución En Latinoamérica

Se ha hecho un compendio de los seis artículos de análisis economicista de Claudio Katz, economísta socialista argentino, activo a favor de la emancipación geopolítica de latinoamérica. Este compendio será interesante para investigadores, analistas y activistas políticos del socialismo. El componente ecológico está mayormente ausente en los análisis, por centrarse Katz en el enfoque marxista.

El editor del blog


(Argenpress) Latinoamérica I: Comparaciones y explicaciones de la crisis

 

Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)

El alivio que ha sucedido al duro impacto inicial de la crisis reproduce en América Latina una tendencia mundial. A mediados del 2008 irrumpió la recesión, el incremento del desempleo y la retracción del comercio, a pesar de los socorros a las empresas que improvisaron todos los gobiernos.

Pero al promediar el año pasado se generalizó la distensión financiera, se contuvo la compresión del crédito y la desvalorización de las materias primas. El producto bruto sufrió un significativo retroceso, pero tendería a recuperarse durante el 2010. ¿Qué dimensión presenta esta crisis, en comparación a las eclosiones que sacudieron a la región en las últimas décadas? (1)

Magnitudes y comparaciones

El PBI latinoamericano aumentó 4,1% en el 2008, declinaría 1,8% en el 2009 y volvería a subir 4,1% en el 2010. Este vaivén también sigue los lineamientos internacionales, con porcentuales más favorables que los países desarrollados y más adversos que las economías ascendentes de Asia. Este resultado intermedio confirma que el impacto ha sido inferior al Primer Mundo, pero no tan atenuado como en China o la India.

El estallido no se originó esta vez en América Latina, sino en el epicentro del capitalismo. No sucedió a los descalabros de la deuda externa, los desmoronamientos fiscales o las fuertes devaluaciones, que periódicamente acosan a la región. Esta localización externa destruye el mito de la invariable responsabilidad autóctona de las desgracias que padece la zona. Nadie puede atribuir el vendaval actual a la “corrupción de los funcionarios”, a la “escasa disciplina de la población” o la “menguante laboriosidad de los trabajadores”. Los neoliberales han debido resignar su argumento predilecto para explicar el temblor en la región.

El detonante externo es ahora esgrimido para exculpar a las clases dominantes locales de cualquier responsabilidad, olvidando que el capitalismo no funciona en otra galaxia. América Latina está inserta en un sistema que periódicamente soporta conmociones globales. Las mismas convulsiones que ahora desplomaron a los bancos estadounidenses, arrasaron en varias oportunidades a las finanzas de la periferia. Las crisis cambian de localización, pero obedecen siempre a un mismo determinante capitalista.

Al confirmar esta inestabilidad estructural del sistema, el nuevo estallido sacudió al establishment latinoamericano, que se había acostumbrado a un quinquenio de crecimiento y apostaba a un período semejante de apacibles negocios.

Pero el efecto de esta crisis ha sido muy desigual. El gran desplome del 7% del PBI que afectó a México dista de la moderada caída que soportó Brasil (uno o dos puntos). Mientras que Centroamérica sufrió el efecto inmediato de la recesión estadounidense, las economías diversificadas de Sudamérica lograron atemperar esa incidencia.

El origen estadounidense del crack y su menor impacto relativo sobre América Latina constituyen, hasta ahora, los únicos puntos en común de la eclosión reciente con la depresión del 30. Las comparaciones con los colapsos más recientes de las últimas dos décadas de neoliberalismo son más aleccionadoras. (2)

La recesión actual sería más aguda que las registradas durante 1990 y 2002 (caídas de PBI menores de un punto), pero no alcanzaría la gravedad de 1983 (declinación de 2,6%). Sería un shock profundo, pero de incidencia inferior a la “década perdida” del 80 o a la “media década perdida” de 1998-2003. (3)

En los derrumbes de esos períodos se verificaron desmoronamientos más dramáticos del PBI en varios países. Hubo colapsos de 17 % en Chile (1983-84), 10 % en México (1994), 11 % Argentina (2001-02) y declives muy pronunciados de Brasil (1998). La crisis actual presenta hasta ahora una magnitud inferior a esos antecedentes.

Sólo en México la escala de la tormenta presenta semejanzas con el Tequila de 1994, tanto en la regresión industrial, cómo en la expansión del desempleo. Pero la turbulencia actual no ha incluido los desmoronamientos de bancos y la pulverización de la moneda, que condujeron en esa oportunidad al inédito socorro de la Reserva Federal.

El brusco freno que ha sufrido la economía argentina tampoco guarda punto de comparación con la histórica catástrofe del 2001. La crisis ha puesto fin a un quinquenio de alto crecimiento, pero no produjo el desplome de un modelo (convertibilidad), ni generó cesaciones de pago, confiscaciones de depósitos bancarios o descalabros monetarios.

El mismo contraste se extiende a Brasil. La principal economía latinoamericana fue muy golpeada el año pasado, pero la devaluación inicial no precipitó fugas de capital, depreciaciones monetarias, rebrotes inflacionarios o astronómicos ascensos de las tasas de interés. Estos episodios acompañaron, en cambio, al ocaso del cruzado (1986), al fin del plan Collor (1990) y a la última quiebra fiscal (1999). La conmoción actual se ha caracterizado por un tipo de transmisión muy diferente.

Mayor impacto comercial que financiero

A diferencia de lo ocurrido en los 80 y 90 el efecto financiero de la crisis no ha sido significativo. La colocación internacional de bonos públicos se mantuvo con tasas de rendimiento elevadas y la severa caída inicial de las bolsas fue seguida por una persistente recuperación. En la segunda mitad del 2009, los mercados bursátiles de Brasil, Chile, Perú o Colombia registraron incrementos del 100%.

Por otra parte, el volumen de las reservas supera al nivel predominante durante las crisis de las últimas décadas y la carga del endeudamiento externo ha bajado. Estos pasivos (netos de reservas internacionales) equivalían al 6% de PIB (2008), frente al 30% predominante durante las eclosiones anteriores. (4)

Esta menor gravitación de los desequilibrios financieros ha reducido el interés de las interpretaciones centradas en esta órbita. También el énfasis en los aspectos monetarios ha decaído, ante la limitada corrosión sufrió que esta vez el sistema bancario.

Pero este cambio no es obra de la naturaleza. Reflejó la monumental transformación que sufrieron las entidades financieras, como consecuencia del tendal de quebrantos generados por las últimas crisis. Los bancos de la región han sido menos golpeados que sus equivalentes del Primer Mundo por haber procesado la depuración, actualmente en curso en las entidades de Estados Unidos y Europa.

Pero esta mayor consistencia poscrisis es un arma de doble filo, ya que atrae nuevas burbujas hacia la región. En un marco de bajas tasas de interés y alto riesgo de los bancos metropolitanos, los capitales de corto plazo afluyen a la zona para lucrar con los vaivenes de las acciones, los inmuebles y las monedas. Esta llegada de fondos contrasta, con la caída de 35- 45% de la inversión extranjera de largo plazo, que se registró durante el 2009.

Los conocidos efectos desestabilizadores que genera este arribo de capitales golondrinas han conducido a introducir restricciones (especialmente en Brasil). Pero si la rentabilidad de esas operaciones persiste, las barreras podrían quedar neutralizadas por otras vías de ingreso de los mismos fondos.

En esta oportunidad, el tradicional canal financiero de transmisión de la crisis ha sido reemplazado por un impacto comercial. La súbita caída de los precios (29%) y del volumen de las exportaciones, que se observó entre el comienzo de la crisis (septiembre 2008) tiene pocos precedentes. Aunque alcanzó un piso (junio del año siguiente) y fue seguido de una nueva apreciación de las materias primas, el resultado final de esta oscilación es incierto.

La renovada demanda de China, India y otras economías intermedias podría estabilizar estos precios, determinando una inédita gravitación de las compras asiáticas sobre el ciclo comercial latinoamericano. Pero este cambio de comprador no altera la fuerte atadura de la región al vaivén de cotizaciones de los bienes exportados. El ascenso de estos precios permitió cinco años de continuada reactivación y la reciente recuperación ha operado cómo un salvavidas de poca consistencia.

Regresión social y deterioro popular

El estallido de la crisis provocó un inmediato aumento de 1% de la desocupación en la región. Al menos tres millones de personas perdieron su empleo durante los primeros meses del 2009, revirtiendo la moderada recuperación de puestos de trabajo, que se registró durante el crecimiento del quinquenio precedente.

Las últimas estimaciones indican un incremento del 7,4 al 8,3% (o 9%) de la tasa promedio de desocupación. Esta media incide en forma variable en las distintas economías (Argentina 8,8%, Chile 10,7%, México 6,12%). El paro comenzó golpeando a los asalariados de las industrias más internacionalizadas y terminó afectando duramente a los trabajadores precarizados e informales. En la juventud el desempleo duplica el promedio general. Hay 50 millones de jóvenes latinoamericanos que se encuentran totalmente afuera del sistema educativo y 20 millones de niños trabajan en condiciones infrahumanas. (5)

Este agravamiento del desempleo coincide con una expansión de la pobreza, que afectaría a un rango de 6 a 10 millones de individuos. El porcentaje de los desamparados latinoamericanos continuará girando en torno al 40% de la población, con picos de agravamiento en las recesiones y reducidas mejoras durante las reactivaciones. Este océano de pobres alimenta crecientes formas de precariedad laboral en todos los países. (6)

En las naciones más desguarnecidas la irrupción de la crisis incluyó, además, la desgracia del hambre. Este flagelo es un resultado directo de la reconversión neoliberal del agro, que acentuó la especialización exportadora, el éxodo rural y la falta de alimentos. América Latina participa con 53 millones de individuos en el mapa mundial de la desnutrición. (7)

Otra consecuencia de la crisis ha sido la abrupta reducción de las remesas. Esta disminución de los envíos familiares afecta particularmente a los países centroamericanos, que sufrieron una verdadera desarticulación demográfica. Uno de cada 10 mexicanos reside en Estados Unidos y sus transferencias de fondos se han tornado vitales, al pasar de 7.500 millones de dólares (2000) a 26.000 millones (2007). (8)

En los últimos meses del 2009 se verificó incluso el inédito fenómeno de remesas inversas, es decir giros realizados desde el Sur hacia los familiares que perdieron su empleo en el Norte. Pero el retorno a casa no parece una opción, en el cuadro actual de recesión agravada por la gripe porcina y el desplome de turismo.

La crisis también deteriora la distribución del ingreso, recreando el ensanchamiento de la brecha social, que se atenuó levemente durante el reciente ciclo de crecimiento. El índice Gini (que mide este desnivel) registraría un incremento del 0,47% al 0,51%.

Para una región que padece los mayores índices de desigualdad del planeta, las consecuencias de cualquier desmejora en esta área son dramáticas. Basta observar las cifras predominantes en la principal economía de la región, para notar la dimensión de esa asimetría. En Brasil el 10 % más rico posee casi el 75% de la riqueza total y el 45% de estos recursos es acaparado por 5000 familias, localizadas en cuatro ciudades. (9)

La desintegración social que generan estos niveles de desigualdad se traduce en un explosivo incremento de la criminalidad. Las pandillas son reclutadas entre jóvenes desempleados que soportan la marginalidad urbana, potenciada por la destrucción de las comunidades agrarias. Una multitud de individuos sin trabajo, oficio u horizonte de vida ha sido empujada a esa informalidad por la reconversión capitalista de las últimas décadas.

La delincuencia se ha expandido, además, por la cultura del consumismo y de la ostentación que propagó el neoliberalismo, mientras demolía el nivel de vida las familias obreras. Los capitalistas que causaron esta tragedia, ahora protestan vivamente contra sus efectos, especialmente cuando padecen en carne propia los secuestros o robos sanguinarios, que caracterizan a la nueva criminalidad. Los responsables de esta degradación también se quejan de la baja formación educativa, cómo si la regresión en este plano fuera ajena al aniquilamiento sufrido por la escuela pública.
Explicación por intervencionismo

Los voceros de CEPAL han acompañado las oscilantes interpretaciones de la crisis que expusieron los economistas más afamados. Primero caracterizaron la eclosión como el mayor estallido de la posguerra y al poco tiempo, diagnosticaron un súbito fin de ese desmoronamiento. Ponderaron, además, la madurez y capacidad de resistencia que ha exhibido América Latina frente a estos temblores. (10)

En ningún momento aclararon cómo se produjo el mágico pasaje de una catástrofe económica a una recaída irrelevante. En cambio, atribuyeron la novedosa capacidad que ha mostrado la zona para atemperar la crisis global, a las políticas heterodoxas de intervención estatal. Algunos autores contrastaron estas acciones con la parálisis o ineficacia, que impuso en ocasiones anteriores, la subordinación ortodoxa a los dictados del mercado.

La intervención del estado ha sido efectivamente un dato generalizado, que se manifestó en distinto tipo de medidas. Algunas tendieron a disuadir el aumento de las tasas de interés y otras a sostener parcialmente la demanda mediante la expansión monetaria. Esta política predominó con diversos matices en casi todos los países, desmintiendo la apología neoliberal a las cualidades autocorrectivas del mercado. Pero esta orientación no fue un invento latinoamericano. Acompañó una tendencia mundial que asumió mayor intensidad en Estados Unidos y Europa.

Pero esta intervención ha sido posible en la región por la existencia de reservas acumuladas durante la prosperidad del 2003-08. Como en ese período se registraron tasas de crecimiento del 5% anual y mejoras de los términos de intercambio del 100%, los gobiernos contaron con un margen de acción inexistente en los colapsos anteriores. Aprovecharon la coyuntura creada por el primer período de crecimiento latinoamericano superior a las economías desarrolladas desde la posguerra. Especialmente el auge externo proveyó ingresos fiscales, que permitieron evitar la repetición de la bancarrota mexicana de los 80 o el quebranto argentino del 2001.

Pero la intervención que pondera CEPAL no fue neutra. Socorrió con fondos públicos a los grandes bancos o empresas, mediante auxilios que excluyeron la redistribución de ingresos. El incremento del gasto público benefició a las clases dominantes y solo incorporó compensaciones secundarias en el área social.

La atención que igualmente se ha puesto en evitar un desplome del poder adquisitivo, refleja el temor que han dejado las grandes rebeliones populares de las últimas décadas. Más que una repentina inclinación por la heterodoxia, en la cúpula del poder ha estado fresco el recuerdo de esos levantamientos sociales.

Explicación por ajuste

Los economistas ortodoxos atribuyen el limitado impacto de la crisis en la región a la aplicación de estrictas políticas de superávit fiscal, restricción monetaria y endeudamiento controlado. Consideran que esta sobriedad permitió afrontar con sólidos escudos el vendaval externo. (11)

Esta caracterización registra la existencia de un contexto fiscal y monetario efectivamente distinto al pasado reciente. La deuda regional equivalente al 53% del PBI y al 365% de exportaciones en 1987 se redujo al 21% y el 87% de estos guarismos en el 2008. También los bancos presentan un nivel más acotado de apalancamiento, en un marco de endeudamiento público y privado más reducido. (12)

Pero este escenario no fue forjado con sobriedad administrativa. Ha sido el resultado de un ajuste social brutal, que incluyó procesos de licuación de deudas, desvalorización de capital y transferencias de ingresos solventados por las mayorías populares.

Los neoliberales omiten esta cirugía, que también condujo a la reorganización de las finanzas a favor de un grupo más selecto de entidades. Estas limpiezas han convertido por ejemplo a Brasil, en un niño mimado del establishment global. El país recibe altas calificaciones de los banqueros (investment grade) e incluso presta plata al FMI. Luego de una escalada de quiebras (1994), que centralizó todo el sistema en pocas manos, las principales instituciones sobrevivientes se han especializado en operaciones con derivados y opciones. Sólo 25 entidades controlan el 81% de los activos y mantienen altos lucros de intermediación, en un marco de mayor estabilidad monetaria.

En México se consumó un proceso semejante luego del colapso de 1994. Pero en este caso, la concentración de bancos se produjo junto a la extranjerización de todo el sistema, especialmente luego del pasaje del Banamex al Citigrup y del Bancomer al BBVA. Toda la estructura de préstamos ha quedado, además, muy conectada a la subordinación económica a Estados Unidos.

En Argentina la reorganización bancaria sucedió al descomunal colapso del 2001-02. Aquí no sólo hubo cierre y venta de entidades, sino también expropiaciones de depósitos, canjes compulsivos de las deudas, pesificaciones de acreencias dolarizadas y default de bonistas. La magnitud de este estallido terminó limitando la hegemonía lograda por las finanzas durante los años 90, pero no revirtió una estructura financiera retrógrada y concentrada. Sólo 10 entidades controlan el 77 % de los depósitos. (13)

Cómo procesos semejantes (o más turbulentos) de reorganización bancaria se registraron en Ecuador y Venezuela (y otros países), la eclosión reciente llegó a Latinoamérica en el período de reestructuraciones que sucede a las crisis. Pero esta coyuntura es frágil y no brinda protección frente a un rebote del temblor externo o una nueva erosión endógena. Las causas estructurales de la pulverización sufrida por los bancos durante los años 80 y 90 persisten y la repetición de esos estallidos es una posibilidad siempre latente.

Los dos factores que pospusieron este desenlace –altos precios de las materias primas exportadas y cierto control del déficit fiscal y la inflación- están sujetos a imprevisibles y repentinos desajustes. Los economistas ortodoxos presienten esta fragilidad y advierten contra los peligros que afronta la región. Pero siempre olvidan considerar cuán responsables son de esa vulnerabilidad.

Claudio Katz es economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda).

Notas:
1) Esta evaluación continúa nuestro primer análisis: Katz Claudio, “América Latina frente a la crisis global”, Crisis capitalista, economía, política y movimiento, Espacio Crítico Ediciones, Bogotá, 2009.
2) Mientras que en Estados Unidos la crisis se prolongó hasta 1939, en la mayor parte de América Latina concluyó en 1932-35. Maira Luis, “¿Cómo afectará la crisis la integración regional?”, Nueva Sociedad, n 224, noviembre-diciembre 2009.
3) Esta evaluación presenta Ocampo José Antonio, “La crisis económica global”, Nueva Sociedad n 224, noviembre-diciembre 2009.
4) Ocampo La crisis.
5) Rojas Aravena Francisco, “Siete efectos políticos de la crisis internacional en América Latina”, Nueva Sociedad n 224, noviembre-diciembre 2009. Fazio Hugo, “Las grandes crisis latinoamericanas de los últimos 15 años”, La explosión de la crisis global, LOM, Santiago, 2009. También Página 12, 8-12-09
6) La Nación, 11-11-09, 6-9-09.
7) La Nación, 15-10-09.
8) CEPAL Informe, 15-7-09, La Nación, 22-11-09
9) La Nación, 6-9-09, Página 12, 26-12-09. Pochman Marcio. “El país de los desiguales”. Le Monde Diplo, diciembre 2007.
10) CEPAL, “Panorama de la inserción internacional de América Latina y el Caribe”, 10-12-2009, Santiago de Chile. También La Nación, 11-11-09.
11) Esta tesis plantea Arriazu Ricardo, “América Latina logró ser menos vulnerable”, Clarín, 21-9-09. También Sturzenegger Federico, en Página 12, 2-2-08.
12) Clarín, 21-9-09.
13) Página 12, 27-1-09.

 

(Argenpress) Latinoamérica II: Del industrialismo a la exportación básica

 

El vaivén de los precios internacionales de los insumos incide como nunca sobre la economía latinoamericana. México depende de los ingresos que aportan las ventas de petróleo, Argentina ha quedado atada a la valorización y depreciación de la soja y Brasil está pendiente de los productos básicos que comercializa. Esta subordinación a la cotización de metales, alimentos o combustibles es muy superior en los restantes países de la zona.

La primarización en debate

Es indudable que el modelo exportador ha recuperado preeminencia en la región. Los grandes proyectos de infraestructura buscan garantizar salidas externas, para materias primas elaboradas siguiendo el esquema extractivo. Los principales conglomerados concentran su actividad en el sector primario, recreando la especialización que históricamente empujó a Latinoamérica a un status periférico.

Entre 1985 y 1996 fueron extraídos 2.706 millones de toneladas de productos, compuestos en un 88% por minerales y petróleo. La región es muy codiciada por las compañías mineras, que explotan los cuantiosos acervos de cobre y hierro y los grandes yacimientos de litio y uranio. También reúne las reservas más significativas de agua y biodiversidad del planeta.

Durante la mayor parte del siglo XX el desarrollismo se opuso a la especialización exportadora que promovían los liberales. Pero este rechazo se atenuó en las últimas décadas y ha desembocado en la actualidad, en una curiosa reivindicación de la primarización por parte de CEPAL.

El principal vocero de la heterodoxia industrialista reivindica el “potencial que ofrecen las actividades basadas en recursos naturales”, resalta su aporte tecnológico y defiende la suscripción de acuerdos de libre comercio, para facilitar el ingreso de los productos básicos a las economías desarrolladas. (1)
Estos planteos no sólo contrastan con la tradición industrialista, que encarnó la CEPAL entre 1950 y 1980. También ignoran los argumentos que se esgrimieron durante décadas, contra las nefastas consecuencias del modelo primario-extractivo. Este esquema generó en el pasado sometimiento externo, saqueo de recursos y perdurables obstáculos a la acumulación.

En la actualidad impone la persistencia de la pobreza y provoca la expulsión de la población rural, sin gestar puestos de trabajo equivalentes en las áreas urbanas. Todas las objeciones clásicas a la primarización mantienen su vigencia. La gravitación de las empresas transnacionales, la mundialización y la emergencia de Asia no atenúan las adversidades de ese modelo.

En realidad, los viejos problemas de la inserción exportadora han sido potenciados por las nuevas consecuencias de la devastación ambiental. Los propios técnicos de CEPAL han evaluado los dramáticos costos sociales del cambio climático para América Latina, en materia de pestes, enfermedades y deterioro del agua o el suelo. (2)

Pero estos impactos son divorciados de sus fundamentos en el esquema primario-extractivo. Especialmente se olvida que la principal fuente de emisión de gases tóxicos en la región proviene de la minería a cielo abierto, la deforestación y el uso irracional del suelo para ampliar monocultivos.

Este deterioro del medio ambiente no se corrige en América Latina con lamparillas que ahorren electricidad o automóviles híbridos. Se requieren políticas de conservación de la naturaleza, radicalmente opuestas a la continuada primarización del comercio exterior. (3)

Prioridades de Estados Unidos

América Latina sigue ocupando un lugar estratégico para Estados Unidos, cómo gran reserva de recursos naturales. La región cumple una función decisiva en el aprovisionamiento de los metales y el petróleo que utilizan el Pentágono y el complejo industrial del Norte. Mediante tratados bilaterales de libre comercio, Estados Unidos ha buscado resguardar este abastecimiento, mientras refuerza su exportación de productos elaborados y generaliza la fabricación de partes en las zonas francas. (4)

El imperialismo norteamericano encara esta acción para superar una crisis de dominación, sobre una región tradicionalmente manejada como extensión de su propio territorio. La gestión de Bush estuvo signada por el fracaso del ALCA y la reaparición de revueltas populares antiimperialistas. Esta oleada también dio lugar a nuevos gobiernos enfrentados con el Departamento de Estado. Obama busca revertir esta pérdida de influencia estadounidense, que se verifica mucho más en el hemisferio sur que en Centroamérica. (5)

Estados Unidos busca también recuperar el terreno perdido a manos del capital europeo, desde el fuerte ingresó de España a sectores claves de las finanzas y los servicios latinoamericanos. Europa no disputa preeminencia militar, ni gran liderazgo político en la zona, pero alienta acuerdos de libre comercio para favorecer a sus propias compañías. Habrá que ver si el duro efecto de la crisis actual sobre las firmas españolas, les permite preservar su presencia como segundos inversores externos de la región.

La llegada de China a una zona históricamente alejada de su radio de acción representa un desafío mucho más serio para Estados Unidos. La potencia oriental se ha convertido en gran demandante de petróleo, soja y cobre y su intercambio con Latinoamérica saltó de 10 billones de dólares (2000) a 140 billones (2008).

Además, la economía china inunda de productos a sus nuevos socios y ha logrado convertir a Brasil en un cliente de primer orden. El intercambio entre ambos países tiende a superar el comercio brasileño-estadounidense y un deslizamiento del mismo tipo, comienza a observarse en Perú, Chile y Argentina.

Pero el gigante del Norte ya ha reaccionado suscribiendo un acuerdo de libre comercio transoceánico (Vietnam, Singapur, Australia), que aglutina también a sus socios del pacífico sudamericano. En este escenario se dirime la disputa por el gran botín de los recursos naturales que atesora la región.

El ocaso de la burguesía nacional

La vieja estructura industrial que producía limitadamente bienes para el mercado interno ha quedado remodelada por las sucesivas crisis que padeció América Latina. Ese tejido forma parte en la actualidad del esquema exportador, especialmente en los tres países que desenvolvieron un sector fabril de importancia.
La renovada gravitación de las materias primas no ha destruido a la industria latinoamericana, pero debilitó su incidencia en comparación a la posguerra. Se ha modificado el perfil de la manufactura por el creciente peso de las corporaciones foráneas. Sin embargo, también irrumpieron multinacionales latinas, en los nichos no ocupados por las grandes firmas internacionales.

El retroceso relativo de la industria regional es más visible en comparación a la expansión de las firmas asiáticas. La participación general de ambas zonas en el comercio mundial siguió trayectorias claramente distintas. Mientras que América Latina ha mantenido su presencia tradicional (del 4% del total en 1980 al 5 % en 2008), Asia saltó del 6% al 23%, en el mismo período. La diferencia en el tipo de productos vendidos es mucho más significativa, ya que en la primera zona mantiene su especialización en materias primas y la segunda genera manufacturas industriales. (6)

El escenario del 2010 es tan sólo una expresión coyuntural de esta divergencia. América Latina crecería 2 o 3 %, frente al 12% de China y el 8% de la India. Es indudable que la gravitación preeminente de las finanzas y un patrón de crecimiento centrado en exportaciones básicas ha recreado las viejas limitaciones de la industria latinoamericana.

El viraje de las últimas décadas ha modificado, además, el perfil social de las clases dominantes. Las viejas burguesías nacionales promotoras del mercado interno han quedado sustituidas por nuevas burguesías locales, que jerarquizan la exportación y la asociación con empresas transnacionales. El neoliberalismo consolidó este cambio en las tres principales economías de la región.

La antigua burguesía industrial brasileña forjada al calor de las políticas desarrollistas perdió primacía. Desde los años 80 fue reemplazada en el manejo del estado por el bloque actual de banqueros, hombres del agro-negocio y exportadores industriales. En México, el unánime apoyo que brindan los capitalistas al acuerdo de librecomercio con Estados Unidos, ilustra más categóricamente la declinación del viejo proteccionismo industrialista. En Argentina, el salto de un esquema a otro, adoptó formas dramáticas de demolición fabril y destrucción del viejo empleo formal forjado durante la sustitución de importaciones.

Este cambio en las clases dominantes también dio lugar a una creciente predilección por la rentabilidad financiera de corto plazo, junto a nuevas ligazones con empresas foráneas. Ambos procesos se verifican en la fuga de capitales o a la inversión externa de capitales, que no encuentran colocaciones rentables en la acumulación interna.

Pero la desaparición de las viejas burguesías nacionales no extingue a las clases capitalistas locales, que siguen actuando en función de sus propios intereses y disputan varias franjas de actividad con firmas foráneas. Constatar la declinación de la burguesía nacional sólo implicar registrar que un segmento de la clase dominante (y una estrategia de acumulación) han perdido relevancia. No hay extranjerización total, ni copamiento transnacional. Los capitalistas latinoamericanos constituyen la fuerza social predominante en el manejo de los estados, aunque es mayor su inclinación a profundizar la asociación con el poder financiero global. (7)

Un ejemplo de este cambio fue la actitud asumida por los gobiernos de México, Brasil y Argentina frente a la crisis reciente. Los tres países fueron incorporados a las reuniones del G 20, para apuntalar el socorro internacional de los bancos quebrados. Tal como se esperaba, la administración neoliberal mexicana adscribió en forma ciega a todas las iniciativas de la Reserva Federal. Pero las mismas posturas adoptaron los presidentes más autónomos de Brasil y Argentina.

Las tres administraciones avalaron el sostén mundial del dólar y de los bancos quebrados. Concertaron esta postura en las reuniones mantenidas en Chile a mitad del 2009, con el vicepresidente estadounidense y el primer ministro británico. Este cónclave fue calificado en forma absurda por la prensa, como un “encuentro de líderes progresistas”.

Utilizar esa denominación para describir la convergencia regional con autoridades anglo-estadounidense es tan ridículo, cómo otorgarle el premio Nobel de Paz al máximo exponente de imperialismo. En las reuniones que tramitaron la socialización de las pérdidas sufridas por los banqueros, no podía filtrarse ninguna pizca de progresismo. México, Brasil y Argentina asumieron esa agenda, para ratificar que sus clases dominantes comparten las prioridades del capitalismo global.

“¿Posliberalismo?”

Otra manifestación de esta misma alineación ha sido el apoyo al FMI para reorganizar las finanzas mundiales. Naciones que han sufrido en carne propia los ajustes que impone ese organismo, acompañan ahora la recomposición de esa entidad.

México solicitó inmediatamente un nuevo crédito, Brasil subió la apuesta aportando capital fresco al Fondo y Argentina comenzó un largo camino de retorno al organismo que repudió, luego de cancelar las ilegítimas deudas que mantenía con esa entidad.

Esta nueva convalidación del FMI es frecuentemente justificada con la reivindicación de esta institución, en su papel compensador de los desequilibrios internacionales. Se afirma que este apoyo a las regiones subdesarrolladas en los momentos de crisis, será reforzado con mayor inyección de recursos. (8)
Pero la credibilidad actual de esta fábula se ha reducido significativamente. El FMI siempre auxilia a los bancos afectados por el quebranto de los estados e impone medidas de ajuste que solventan los oprimidos.

Un “rol más activo del Fondo” sólo implica exigencias más drásticas sobre los deudores.

Es muy frecuente escuchar que se ha producido una súbita transformación del FMI, que “aprendió las lecciones del pasado”, “ya no exige sacrificios” y respeta a la “soberanía de las naciones”. Pero resulta muy difícil encontrar algún indicio de esta insólita conversión de agresor de los pueblos en transmisor del desarrollo.

En los hechos el FMI continúa implementando la misma política, con idénticos ultimátum. Basta observar los últimos convenios firmados por El Salvador, Islandia o Pakistán, para notar esa continuidad. Es cierto que en los últimos meses se triplicaron los recursos del organismo, se renovó el menú de créditos y apareció una línea de préstamos más flexible para complementar el tradicional Stand By. Pero los convenios mantienen las exigencias de siempre. Serbia y Bosnia debieron aceptar reducciones de salarios de los empleados públicos y Ucrania o Bielorusia tuvieron que introducir la dura ley del déficit cero. Lo único que ha cambiando es el discurso que legitima estos ajustes. (9)

Las nuevas ilusiones en el FMI tienen un objetivo político. Buscan aislar a los gobiernos y movimientos sociales que mantienen críticas al organismo, exigen su abandono y proponen construir entidades alternativas al mayor emblema del neoliberalismo.

La moda actual de revalorizar al FMI es compartida por muchas corrientes neodesarrollistas, hostiles a la primacía asignada al capital foráneo (“ahorro externo”) y a la obstrucción al desenvolvimiento industrial, que generan las altas tasas de interés. Esos enfoques divergen del neoliberalismo convencional, pero aceptan la prioridad exportadora, el ajuste salarial y la estrecha asociación con las corporaciones transnacionales. Al igual que CEPAL, renuncian a las aristas conflictivas del viejo desarrollismo y se oponen a una redistribución radical del ingreso, complementada con nacionalizaciones y reformas agrarias. (10)

Sólo la aplicación de estas tres últimas medidas implicaría el inicio real de un estadio “posliberal”. Es un error aplicar esta noción a gobiernos que mantienen la privatización de los recursos básicos, la estructura fiscal regresiva y la concentración de capitales y tierras en el agro.

Los cambios progresistas en estas tres áreas constituyen puntos de partida insoslayables para comenzar rupturas con el legado neoliberal, que preservan los denominados gobiernos progresistas. En este terreno se diferencian de sus antecesores nacionalistas, que a mitad del siglo pasado chocaban con la oligarquía y el capital extranjero, para desenvolver la industrialización autónoma e introducir reformas sociales.

 

 

(Argenpress) Latinoamérica III: Variedades de Políticas Económicas

 

Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)

En la región se observan políticas económicas diferenciadas en función de dos procesos: la consolidación o erosión del neoliberalismo y el avance o reflujo de la resistencia popular. Estas singularidades se expresan en cuatro variantes de orientación oficial.

Neoliberalismo ortodoxo en México

La economía azteca ha sido particularmente afectada por la crisis actual. Mientras que el PBI se contraería 0,8% en Brasil y mantendría una leve suba de 1,5% en Argentina, decaerá 7% en México. A pesar de esta contracción, el gobierno de Calderón reafirmó la política neoliberal de las últimas décadas, otorgando mayores atribuciones al Banco Central para administrar el ajuste. Al igual que en la crisis anteriores, la eclosión actual induce a profundizar la atadura al neoliberalismo.

Esta política se inició en México a mitad de los 70 con un crack que precipitó el endeudamiento externo y el despojo petrolero. El descalabro posterior de 1982 condujo a la suscripción del NAFTA y el desmoronamiento bancario de 1994 desembocó en más privatizaciones y librecomercio. Esta dinámica de neoliberalismo continuado, ubica a México más cerca del patrón mundial, que de las peculiaridades latinoamericanas.

Esta orientación no obedece sólo al ascenso del partido derechista PAN, sino que es también compartida por la vieja burocracia nacionalista del PRI. Esta política económica se afianzó a pesar de sus nefastas consecuencias. Ha consagrado una profunda dualización entre la minoría que lucra con el modelo vigente y la mayoría afectada por ese esquema. Los perdedores se localizan especialmente en sectores de la pequeña empresa, en la región sureña y en la masa de asalariados, que perdieron un millón de puestos de trabajo en última década.

La crisis actual ha puesto de relieve la enorme dependencia hacia Estados Unidos, que absorbe el 85% de las exportaciones del país. La recesión de la potencia vecina paralizó todo el cordón de maquiladoras, creando una situación muy crítica en los sectores automotor, electrónico y textil. A diferencia de lo ocurrido en 1994, esta vez no se avizora una salida con mayores ventas al norte.

El esquema de maquilas es vulnerable, además, por la baja competitividad de actividades que operan con tecnologías fragmentadas. Los enormes lucros de las corporaciones foráneas se asientan en los bajos costos salariales. Esas empresas han reforzado la desintegración de la vieja estructura industrial, introduciendo mayores niveles de explotación y depredación ambiental. Ni siquiera han alentado aumentos significativos de la producción, cómo lo demuestra el bajo crecimiento industrial (desde el año el año 2000, sólo un tercio de la media prevaleciente en los 70). (1)

Pero el modelo actual es sostenido también por los grupos capitalistas aglutinados en torno a las nuevas multinacionales locales (Telmex, Cemex, Grupo Bimbo). Estas corporaciones se expandieron en los mercados vecinos, desarrollando especialidades no cubiertas por sus competidores metropolitanos (farmacia, medios de comunicación, cemento, alimentos).

El estancamiento industrial coincide con la consolidación de México cómo abastecedor petrolero de Estados Unidos. Mientras que en 1988 se destinaba a ese mercado el 50% del crudo, las colocaciones actuales bordean el 80%. Luego de Canadá y Venezuela, el país se ha convertido en la tercera fuente suministro del combustible importado por la primera potencia.

Pero lo más llamativo es la brutal depredación que sufre este recurso. En los últimos seis años se extrajo el 87 % de todo el crudo sustraído en la era contemporánea. Esta absorción contrasta con el 13% capturado durante el largo período precedente de cuatro décadas (1938-76). Además, se han privilegiado toscas formas de primarización por la demora en construir refinerías. México es el sexto exportador mundial de petróleo, pero debe importar el 40% de la gasolina que consume por falta de procesamiento local del combustible.

La baja inversión en exploración está agotando, además, las reservas y reforzando las presiones para privatizar la empresa estatal PEMEX. Esta firma se ubica en el podio de las diez principales petroleras del mundo, cuenta con ingresos anuales de 100.000 millones de dólares y nutre el 40% de los recursos del presupuesto estatal. Pero ha sufrido los típicos procesos de endeudamiento y saqueo que preceden al remate de las compañías públicas.

La lista de aspirantes a ganar esta subasta es tan nutrida, cómo la resistencia que genera liquidar la compañía que financia al estado. Por esta razón, una administración ultra-liberal no logra consumar su traspaso al sector privado. (2)

Social-liberalismo en Brasil

El impacto de la crisis global en Brasil fue semejante al promedio latinoamericano, pero la economía del país cumpliría un rol más activo en la eventual reactivación del 2010. Los pronósticos indican un crecimiento de 5,5%, frente a 4% de Argentina y 3,5% de México. Si estas previsiones se cumplen, cambiaría la tónica del rezago brasileño, observado durante el reciente ciclo de crecimiento regional. Mientras que Argentina o Venezuela crecieron en ese quinquenio al 7 u 8% del PBI, Brasil no superó el 3%. (3)

Pero cualquier análisis basado en estos vaivenes de la coyuntura tiende a ensombrecer el afianzamiento de la principal economía de la región. Esta consolidación es muy resaltada por los voceros del capital financiero, que alaban a Lula y pronostican la conversión de Brasil en la quinta potencia del plantea, a mitad de siglo XXI. Ponderan especialmente la atracción que ejerce la magnitud de su mercado sobre las inversiones externas. Esta afluencia aumentó un 30% durante el año pasado, a pesar de la caída del 14% que registró esa variable en el resto del mundo.

El entusiasmo capitalista toma en cuenta también la significativa expansión internacional de las multinacionales brasileñas, que comienzan a incursionar en Centroamérica, África y Medio Oriente. Un núcleo de 14 firmas ya figura en la lista de las 100 principales firmas globales emergentes. Las compañías con inversiones significativas en el exterior pasaron de 6 a 877 firmas desde 1990. También llama la atención el peso de las exportaciones manufactureras básicas. Esta actividad expresa una reconversión de larga data, ya que las ventas externas de bienes industriales saltaron de 6,2% del total (1964), al 54% en la última década. (4)

La gravitación de estas compañías y la presencia de exportaciones industriales diferencian a Brasil del resto de la región. Pero esta singularidad no aproxima el modelo vigente al proteccionismo de posguerra, ni a la precedente utilización de la renta cafetalera, para un proceso de industrialización asentado en la sustitución de importaciones. (5)

Las multinacionales brasileñas operan con sus socios internacionales, privilegian las exportaciones y mantienen un gran retraso tecnológico, no sólo con las economías centrales, sino también con sus pares de Asia. La influencia que ha ganado la empresa aeronáutica Embraer es un caso aislado. En Brasil no se ha desarrollado ningún sector de inversiones complejas en computación, servicios, automotores o actividades nucleares. Los gastos de investigación y desarrollo se ubican por debajo del promedio de la OCDE e incluso Corea del Sur registra 30 veces más patentes, con un tercio de la población del país sudamericano. (6)

Esta limitación obedece, en gran medida, a la creciente incidencia de las agro-exportaciones, que en el último período recuperaron primacía en desmedro de la industria. El viejo liderazgo en café, jugo de naranja o azúcar, ahora es complementado por el negocio de la soja y próximamente del etanol. Si se concreta el millonario programa de extracción del petróleo descubierto en la costa, este recurso podría sumarse a la canasta primaria de ventas externas.

Un efecto de esta gravitación es la inclinación de los distintos gobiernos a negociar mayor acceso al mercado agrícola internacional, a cambio de aperturas importadoras que afectan a la industria tradicional. Pero otra consecuencia más devastadora de la euforia generada por el agronegocio es la destrucción ambiental. La frontera de la soja y de la ganadería se expande desmontando el Amazonas. Las diez grandes empresas que propician esta invasión destrozan con agrotóxicos una monumental reserva de la naturaleza.

Estas mismas compañías bloquean cualquier intento de avanzar en la reforma agraria, potencian el éxodo rural y reducen la tierra cultivable para la alimentación local. También lucra con estas agresiones el 1,5% de los propietarios latifundistas, que detenta el 57% de la superficie rural relevada (en 2003). (7)

Todas las evaluaciones elogiosas del capitalismo brasileño omiten señalar que los beneficios son acaparados por una minoría de financistas, ruralistas e industriales. La reciente decisión de aportar fondos al FMI (por un volumen de fondos equivalente a un año de auxilios sociales) es coherente con este apuntalamiento de los poderosos. Para ascender en la escala global se destina a ese organismo, los recursos que necesitan los desamparados.

Basta observar cualquier dato de la realidad social brasileña para notar la persistencia de una fuerte brecha con cualquier país del Primer Mundo. No sólo los niveles de explotación o desigualdad son muy superiores, sino que persiste una guerra premoderna de las elites contra los pobres. (8)

El modelo económico actual mantiene los pilares del neoliberalismo introducido durante los años 90. Durante ese período se consumó una convergencia de sectores dominantes en la decisión compartida de reducir los salarios, achatar las jubilaciones y privatizar las empresas públicas. Durante esta etapa los bancos impusieron astronómicas tasas de interés que condujeron al colapso del endeudamiento público.

Estas crisis desembocaron, a su vez, en un giro exportador que reforzó el papel del agronegocio y la incidencia de los industriales exportadores en el bloque dominante. Por esta razón se moderaron las privatizaciones, se reordenó la apertura comercial y se adaptaron las altas tasas de interés a un nuevo equilibrio vigente en la cúpula del poder. Aunque Lula ha favorecido a los bancos y a los vendedores de productos básicos, otorgó lugares privilegiados a la burguesía industrial, dentro de los límites que permite el pago a los acreedores.

El gobierno actual también asoció a la burocracia sindical a las elites dominantes, en un marco de creciente asistencialismo a los pobres. Esta política configura un esquema socioliberal diferenciado del neoliberalismo precedente, tanto en la ampliación del bloque hegemónico de los poderosos, cómo en la cooptación de las lideres obreros provenientes del PT y la CUT. Con esta política, el neoliberalismo ingresó en una nueva fase. (9)

Este esquema ha suscitado una verdadera idolatría hacia Lula por parte del capital global. Es un error confundir el rechazo cultural que genera el actual presidente entre ciertas elites, las rencillas de poder o la enemistad de los medios comunicación, con el respaldo que el primer mandatario ha logrado entre las clases dominantes. El gobierno optó por extender el asistencialismo para bloquear la ampliación real de los derechos sociales y se congració con los poderosos, evitado el discurso beligerante que caracterizó al viejo nacionalismo de Vargas, Goulart o Brizola. (10)

Intento neodesarrollista en Argentina

La crisis reciente y el alivio posterior siguieron en Argentina pautas semejantes a Brasil. Pero la recaída ha sido más llamativa en la economía austral, por el contraste con el período previo (2003-08) de elevado crecimiento.

Esa recuperación cerró una década de virulenta cirugía neoliberal, que incluyó formas extremas privatización, apertura comercial y flexibilización laboral, con dos picos de crisis hiper-inflacionaria. El aparato productivo fue reorganizado en un marco de regresión industrial y empobrecimiento de la clase media. El crecimiento del último quinquenio sólo atenuó estos dos flagelos. La pobreza se ha perpetuado en torno al 30% de la población, en un país que desconoció esa escala de miseria durante la mayor parte del siglo XX.

Otro aspecto de este retroceso ha sido el vuelco hacia la especialización exportadora liderada por la soja, que ya acapara el 70% de la tierra cultivable. La amplia gama de granos y carnes que vendía Argentina ha quedado sustituida por la mono-producción de un insumo de altísima rentabilidad, que no contribuye al desenvolvimiento agrícola integral.

La pérdida de posiciones económicas se refleja, además, en la reducida presencia de multinacionales propias. A diferencia de México o Brasil, este tipo de empresas se cuenta en Argentina con los dedos de la mano. El desmantelamiento del viejo tejido industrial centrado en el mercado interno, no fue seguido por ningún desarrollo de exportaciones manufactureras.

Pero lo más distintivo del país ha sido la contundencia de la reacción popular. La rebelión masiva del 2001-02 provocó un quebranto institucional, sin ningún parangón en México o Brasil. Las clases dominantes perdieron la cohesión por arriba, que han mantenido en estos dos países e incluso emergió un sector hostil a la estrategia neoliberal.

Estas peculiaridades explican la introducción de políticas neo-desarrollistas bajo el mandato de los Kirchner. Estas orientaciones buscaron recomponer la gravitación de la burguesía industrial, en desmedro de los bancos y en conflicto con el agro-negocio. El intento se llevó a cabo inicialmente, en condiciones internacionales favorables y en el contexto interno de alta rentabilidad que generó la mega-devaluación (2001). Con esa política se apuntaló una recomposición de la autoridad del estado, que suscitó durante varios años el aval de toda la clase capitalista. (11)

A diferencia de México y Brasil, esta orientación también incluyó ciertas concesiones sociales que rompieron la sucesión de agresiones patronales. Hubo recomposición del salario formal y recuperación de la capacidad negociadora de los asalariados. El modelo neodesarrollista implicó un reconocimiento de este cambio de relaciones de fuerzas con los oprimidos. Privilegió los subsidios a los capitalistas, pero también buscó afianzar el manejo estatal de crecientes porciones de la renta agraria, para atemperar la presión por abajo. Cuando el modelo perdió fuerza, irrumpieron las tensiones con el establishment y se desató una profunda crisis, que permanece irresuelta desde el 2007. (12)

Pero los Kirchner no se equiparan con Perón. Un verdadero abismo separa las acotadas concesiones del último período de las enormes conquistas populares de los años 50. No se ha puesto en práctica ningún intento serio de redistribuir los ingresos y revertir el pavoroso crecimiento de la desigualdad social.

El gobierno argentino intentó resucitar el industrialismo con cierta protección arancelaria, aprovechando el escenario creado por el descalabro del 2001. Pero favoreció más a la cúpula del empresariado que al grueso de firmas y actuó como abogado de las grandes compañías que se han internacionalizado (especialmente Techint). Esta postura fue muy evidente, cuando los intereses de estas empresas fueron amenazados por las medidas de estatización adoptadas en Venezuela.

El neodesarrollismo contemporáneo difiere, además, de su precedente por la ausencia de grandes proyectos de inversión pública y por la renuncia a introducir nacionalizaciones en los sectores claves de la economía. Desenvuelve una política distinta al socioliberalismo de Brasil, pero se ubica en el mismo marco de clases dominantes que han sustituido el modelo burgués nacional por esquemas de exportación y mayor asociación con el capital transnacional.

El ensayo neo-desarrollista no pudo revertir la desarticulación productiva y la enorme dependencia del equipamiento foráneo. Tampoco recompuso la baja competitividad de la industria y su alto nivel de extranjerización. Por esta razón ya muestra signos de agotamiento. El obstáculo más importante a su continuidad es la predilección que exhiben las clases dominantes por los elevados lucros que ofrece la primarización. La hostilidad de las elites hacia la política gubernamental, la salida de capitales, las inversiones en el exterior y la continuada venta de grandes empresas a firmas foráneas ilustran el escaso apego actual de los acaudalados al curso neodesarrollista.

Este distanciamiento fue acentuado por todos los desequilibrios que erosionan a ese modelo. El deterioro del tipo de cambio, la baja inversión privada, el cuello de botella energético y la inflación han afianzado la búsqueda de un nuevo esquema, más asentado en la agroexportación, que podría implementar el gobierno actual o su reemplazante.

Reformismo distribucionista

La política económica en Venezuela, Bolivia y Ecuador difiere del resto de la región por su cariz reformista. Los tres gobiernos alineados en el nacionalismo radical enfrentan serios conflictos con el imperialismo y las clases dominantes y adoptan medidas tendientes a mejorar el poder adquisitivo popular, a partir de cierta redistribución del ingreso.

La crisis global golpeó a estos países con la misma severidad que a las restantes economías. La caída inicial de las exportaciones de petróleo afectó a Venezuela, las dificultades con el gas incidieron sobre Bolivia y la retracción de las remesas golpeó a Ecuador. Pero estas adversidades encontraron un límite al promediar el 2009. En los tres países se adoptaron también ciertas medidas de protección de los sectores populares, en un marco de austeridad, que no alteró significativamente la política económica.

Venezuela logró altas tasas de crecimiento desde el año 2003 merced a la bonanza petrolera. Por primera vez en la historia del país, la clase dominante no ha sido la única beneficiaria de esa ventaja. Se concretó una importante reducción de la pobreza (de 62% en 2003 a 31,5% en 2008) y de la indigencia (de 29% a 9% en ese período). También disminuyó el analfabetismo y se amplió la cobertura sanitaria. Además, decayó el desempleo de 18,4% (2003) a 8,3% (2007). Estos avances se financiaron con los fuertes incrementos del gasto social (de 170% entre 1998 y 2006), que acompañaron a la ampliación de los ingresos gubernamentales. (13)

Estas erogaciones han permitido garantizar el aprovisionamiento de alimentos, mediante un sistema de distribución estatal a bajo precio (Mercal) y facilitaron un programa de construcción de viviendas populares. Pero el principal obstáculo inmediato que enfrenta esta acción es el descontrol de la inflación, que promedia porcentajes muy superiores al resto de la región (23% durante el 2009) y licúa la recomposición del poder adquisitivo.

La carestía no obedece sólo al sabotaje de los capitalistas que desabastecen en los picos de la tensión política. Tampoco se explica por el desborde de importaciones o el aumento desproporcionado de la liquidez. Tiene un fundamento estructural en el escaso aprovisionamiento local de bienes para satisfacer el aumento del consumo. La única forma progresista de resolver este cuello de botella es mediante un sostenido proceso de industrialización.

El mismo tipo de reformas sociales se ha concretado en Bolivia, pero en un contexto histórico de atraso y pobreza muy superiores. Este elevado subdesarrollo (incluso para los parámetros latinoamericanos) acota el margen de acción para implementar mejoras sociales. En estas condiciones se ha utilizado la renta de los hidrocarburos para introducir una cobertura para los niños, un ingreso para los jubilados y un subsidio para las mujeres embarazadas.

También se avanzó significativamente en la reducción del analfabetismo, la creación de hospitales y la introducción de coberturas sanitarias, apoyadas con la acción de médicos cubanos. Con estas medidas la pobreza recién ha comenzado a disminuir del 68% a 58%, mientras la indigencia bajó del 38 a 31%. La tragedia social de arrastre es gigantesca, en un país que ha expulsado al exterior a una gran porción de sus ciudadanos. (14)

Finalmente en Ecuador, los avances sociales se han concentrado en el incremento del salario mínimo y el control sobre el trabajo precario. El país no sólo integra el pelotón de naciones más rezagadas de la región, sino que soportó, además, varias crisis financieras de proporciones mayúsculas. Tiene 1,5 millones de exilados económicos y un porcentaje muy elevado de desempleados. Las mejoras logradas en la recaudación de impuestos han servido para incrementar los gastos sociales, extender las coberturas asistenciales y mejorar la educación y la salud públicas. (15)

Las medidas adoptadas en los tres países constituyen sólo moderados puntos de partida para resolver una tragedia social de largo arrastre. Estas iniciativas son necesarias, pero no alcanzan para resolver ningún problema estructural de economías muy periféricas y dependientes. Sin remover los obstáculos que históricamente han bloqueado el desenvolvimiento de estas naciones resultará imposible conseguir avances perdurables para el grueso de la población. (16)

Las acotadas nacionalizaciones

La nacionalización de distinto de tipo de empresas constituye una iniciativa central para este tipo de gobiernos. Este curso se aceleró en Venezuela con traspasos que incluyeron una siderúrgica (SIDOR), una planta arrocera (de Cargill), un banco importante (del grupo Santander) y 75 empresas de servicios petroleros. El estado ingresó en 12 rubros, con el explícito objetivo de multiplicar el desarrollo industrial.

Este curso difiere de la prioridad económica precedente, exclusivamente centrada en diversificar los mercados de exportación del petróleo, para superar la atadura al mercado estadounidense. Con este propósito se apuntaló al aprovisionamiento de China y se ha buscado introducir una negociación de los contratos en euros. Pero esas medidas no resuelven la enorme dependencia de la economía venezolana del vaivén internacional del precio del crudo. Es sabido que por debajo de cierta cotización, cualquier modelo que se ensaye pierde sustento. La baja del promedio del 2008 (86 dólares) a la media del 2009 (56 dólares) provocó un serio impacto en la economía, que podría traducirse en un fuerte estancamiento durante el 2010 (previsiones de crecimiento del 0,5%).

Las nacionalizaciones también difieren de la simple renegociación de los contratos de extracción del petróleo con las grandes compañías, que predominó en los últimos años. Con estas tratativas se logró aumentar las rentas para el estado, luego de un proceso de intensos conflictos con varias firmas (especialmente Exxon), que no ha quedado totalmente zanjado. En este terreno quedan pendientes muchas definiciones, especialmente en el tratamiento de los nuevos pozos de crudos extra pesados ubicados en la faja del Orinoco, cuya comercialización requiere elevadas inversiones adicionales.

Obviamente los neoliberales pegaron el grito en el cielo por una sucesión de nacionalizaciones que revierte el proceso de privatizaciones. Los críticos socialdemócratas optaron por una crítica más elíptica. Sugieren que las estatizaciones son medidas obsoletas o inviables en manos de los funcionarios venezolanos. Contrastan su aplicación con la política de promoción de los negocios privados seguida por Lula, que es ponderada como un hito de la modernización. (17)

Pero esta visión olvida que las nacionalizaciones son indispensables para construir una industria moderna con empleo, en una economía históricamente obstruida por los derroches de la burguesía rentista. Cuestionar su introducción equivale a perpetuar el viejo esquema de despilfarro petrolero, que la clase dominante ha recreado junto a la hipócrita reivindicación de la iniciativa privada y el espíritu empresario.

Las nacionalizaciones enfrentan muchas adversidades de administración, pero lo que más conspira contra sus efectos positivos es el pago de las indemnizaciones. Estos desembolsos no se justifican, especialmente frente a empresas como SIDOR, que surgieron de cuestionados procesos de privatización. Estas erogaciones han costado 15.000 millones de dólares, que podrían haber sido utilizados en la inversión pública. (18)

También existe una seria indefinición en la forma de gestión. La burocracia estatal siempre obstruyó el funcionamiento de las empresas públicas y facilitó el enriquecimiento privado. Pero ahora se podría introducir el control obrero y social requerido para optimizar la administración de esas compañías.

Otra decisión clave comenzó a implementarse en los últimos meses, con la intervención en dos bancos (Canarias y Pro Vivienda), para ampliar el porcentaje de entidades bajo manejo estatal. Esta presencia es aún minoritaria, pero se encuentra en franco avance. La estatización afectó a un magnate estrechamente asociado con el gobierno, que cayó en desgracia por el destape de grandes desfalcos. Por primera vez son penalizados los banqueros, que acumularon fortunas en los últimos años, lucrando con la especulación de los bonos públicos y el tipo de cambio.

Esta acción podría iniciar un conflicto con la “boliburguesía”, que emergió en la última década desde la cúspide del estado. Este sector constituye el principal enemigo interno del proceso bolivariano. Actúa como segmento privilegiado, participa activamente del derroche consumista y se ha integrado al 10% más rico de la población que maneja el 35,2% del PBI. Los derechistas de Miami estiman que la reciente nacionalización de bancos podría repetir el camino de la revolución cubana. (19)

Pero existe un serio problema de prioridades. Las nacionalizaciones no siguen un plan, ni están sostenidas en las inversiones energéticas requeridas para su desenvolvimiento. El gran apagón que sufre el país al comienzo del nuevo año no sólo obedece a la adversidad climática, sino a un retraso en la provisión eléctrica que deteriora a toda la economía.

Los capitalistas ponen ahora el grito en el cielo, pero jamás invirtieron un dólar en este terreno y nunca fueron penalizadas por el gobierno. Al contrario, un contundente indicador de los beneficios acaparados por los poderosos es la participación del sector privado en el PBI, que creció del 64,7% (1998) al 70,9% (2008), mientras que el sector público decreció del 34,8% a 29,1%. Estos datos revelan que los recursos públicos se han utilizado para desenvolver concesiones sociales o subsidiar a los capitalistas, en pleno estancamiento de la inversión privada. (20)

Esta última parálisis confirma que los acaudalados no están dispuestos a aportar un sólo un centavo de sus fortunas, mientras avizoren un horizonte de radicalización. Cuánto más se prolongue el intento oficial de seducir a este sector, mayor será la demora en la industrialización, que depende por completo de la inversión pública. Estos dilemas se extienden a la agricultura, que continúa proveyendo un porcentaje muy reducido de los alimentos consumidos en el país.

En Bolivia las nacionalizaciones son más indispensables y al mismo tiempo más complejas por el grado de atraso del país. El manejo estatal de la renta que generan los hidrocarburos ha sido clave para lograr mejoras sociales, a partir de un espectacular incremento de 20 % del PBI de los ingresos gubernamentales. Este aumento es más significativo que el crecimiento de la economía, a una tasa que supera ampliamente el promedio de las últimas tres décadas (5,2% desde el 2006). (21)

El gobierno ha optado hasta ahora por el proyecto de estatización más conservador. Aceptó especialmente el pago de indemnizaciones, en gran parte destinadas a la compra de las refinerías que manejaba Petrobrás. Quedó a mitad de camino la iniciativa de realizar una auditoria de las inversiones privadas sobredimensionadas, se cancelaron juicios a los viejos administradores y se toleró una mala gestión de la petrolera estatal, bajo grandes presiones de las multinacionales.

Estas vacilaciones convergen con definiciones muy contradictorias en otros ámbitos. Por un lado se han dispuesto medidas de nacionalización (con indemnizaciones) de las telecomunicaciones y los ferrocarriles. Por otra parte, continúa la política de fuertes concesiones al capital privado en la minería. En este sector los impuestos son bajos y persiste el proyecto de privatizar el rico yacimiento de El Mutún. (22)

También existe una convocatoria al capital extranjero para explotar los recursos petroleros del Amazonas. El argumento oficial destaca que ese camino permitirá contrapesar el poder económico que tiene la derecha, con el desarrollo de los recursos naturales de otras regiones. Pero esta política conduciría a fortalecer otro polo capitalista, que no resultará más afín a un proyecto popular por su carácter foráneo. La historia de Bolivia desmiente en forma categórica esta ilusión. La erradicación del atraso exige desenvolver un proceso racional de nacionalizaciones, en lugar de alentar competencias entre grupos dominantes por el usufructo del modelo extractivo.

Las mismas señales contradictorias se verifican en el decisivo terreno agrario. Los últimos proyectos han fijado el máximo de los predios en 5000 o 10000 hectáreas, en lugar de las 50.000 actuales. Pero no se limitaría el uso de tierras ociosas en manos del estado, ni se afectaría la enorme concentración en manos de terratenientes extranjeros. Estos sectores controlan el 66% de tierras y han consumado un generalizado desmonte para plantar soja, que ya es la segunda exportación de Bolivia. Sólo cien familias manejan este lucrativo negocio, en un país que tiene el 87% de la tierra en manos del 7% de población. (23)

Las definiciones adoptadas en Ecuador se ubican por el momento en un terreno más básico. En ningún sector se han puesto en marcha el tipo de nacionalizaciones que se introdujeron en Venezuela y Bolivia. Se realizó, en cambio, una importante auditoria de la deuda, por parte de una comisión especialmente designada para investigar las operaciones ilegítimas. Esta evaluación confirmó, que el país desembolsó varias veces el monto total de su deuda, a través de distintos fraudes. (24)

La auditoria fue seguida por un canje de la deuda aceptado por el 91% de los acreedores. La revisión de los pasivos constituye la principal diferencia de esta transacción con la encarada por otras administraciones (como el canje argentino del 2005). Pero el gobierno decidió posteriormente limitar las impugnaciones de otros contratos.

Esta restricción es coherente con la ausencia de transformaciones económicas significativas en la estructura capitalista. Se mantienen las privatizaciones y opera un gabinete con representantes directos del agronegocio y la gran minería. Al eludir un curso de estatización, también subsiste la estrategia de insertar al país como localidad de tránsito de las materias primas que fluyen entre Brasil y Asia.

La continuidad de la petro-dependencia y del modelo extractivo ha desatado fuertes conflictos con el movimiento indígena. Por un lado, el gobierno promueve la protección del medio ambiente, mediante un proyecto de resignar las explotaciones en la selva, a cambio de cierta compensación internacional. Pero al mismo tiempo se ha convocado a una licitación internacional, para extraer los recursos naturales de esa zona.

Este llamado supone avanzar en la minería de cielo abierto, vulnerando las restricciones de la nueva constitución. Por esta razón estalló un duro conflicto con los movimientos sociales, que incluyó una terrible secuela de represión. Este precedente ilustra las terribles consecuencias de preservar el rumbo capitalista. (25)

 

Claudio Katz es economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda).

1) Un contundente balance de este esquema presenta Valle Baeza Alejandro, “México, del estancamiento a la crisis”, razonyre2.razonyrevolucion.org/index.php, mayo 2009. Ver también: Blanke Svenja. “México: una crisis sin (grandes respuestas)”, Nueva Sociedad n 224, noviembre-diciembre 2009.
2) Este proceso es detallado por Colmenares Francisco, “Saldos de la crisis económica y del petróleo”, OSAL 26, 2009. Saxe Fernández John. “PEMEX: tejiendo su democratización”. La Jornada, 14-2-08.
3) Un análisis del impacto de la actual eclosión en comparación con las precedentes brinda: Buenos Fabio, “¿Por qué a economía brasileña nao foi atingida ate agora pela crise?”, 30-8-09. alainet.org/active
4) Informe completo en The Economist, “Special report on business and finance in Brasil”, november. 14th 2009. También Castro Jorge, “Las transnacionales brasileñas descuentan el respaldo de Lula”, Clarín, 31-5-09.
5) Esta errónea comparación plantea Skaf Paulo, “La experiencia brasileña”, Página 12 28-6-09.
6) The Economist (Special Brasil), Bonilha Patricia, “A atuacao desintegraora do BNDES na Anérica do Sul”, Brasil do Fato, 15-12-09
7) Telles Mello José Alfredo, “Alianza do goberno com o agronegocio impulsiona desmatamiento”, Correio da ciudadanía 31-1-08.
8) En 2008 la policía de Río mató a una de cada 23 personas que se resistieron a ser detenidas, mientras que en Estados Unidos este indicador se ubica en una de cada 37.000 detenciones. Con un discurso jurídico que naturaliza la muerte, la policía tiene carta blanca para limpiar las ciudades, proteger a los ricos y librar a los desposeídos a su propia suerte, en la selva que impera en las favelas. Malaguti Batista Vera, “Rio virou um laboratorio de técnicas genocidas”, Correio da Ciudadanía, 6-11-09. Lima Rocha Bruno, “El capitalismo salvaje y la guerra urbana en Rio de Janeiro”. radioinformaremosmexico.wordpress.com, 30-10- 2009.
9) Esta acertada tesis plantea: Boito Jr Armando, “As relacoes de classe na nova fase do neoliberalismo no Brasil”, Sujetos sociales y nuevas formas de protesta en la historia reciente de América Latina, CLACSO, Buenos Aires, 2006.
10) Rodríguez de Almeida, “Nacional burgués e nacional popular em tempos de ufanismo neodesenvolvimentista” www.brasildefato.com.br/ 25/11/2009
11) Hemos analizado estos temas en Katz Claudio, “El giro de la economía argentina”, Anuario EDI, n 3, año 2007, Katz Claudio “Coyuntura, modelo y distribución”, Anuario EDI, n 2, año 2006, Buenos Aires.
12) Un análisis en Sanmartino Jorge, “Crisis acumulación y forma de estado en la Argentina post-liberal”. lahistoriadeldia.wordpress.com/ 3-12- 2009.
13) Weisbrot Mark, Sandoval Luís, “La economía venezolana en tiempos de Chávez”, CEPR, Washington, julio 2007.
14) Clarín, 8-12-09.
15) Rosero Andrés. “El proceso político en perspectiva”, correosemanal.blogspot.com, 30-1- 2008.
16) Este problema es analizado por Toussaint Eric, “La route de l´histoire: tourné au Venezuela, en Equateur et en Bolivie”, Inprecor n 553-554, septembre-octobre 2009.
17) Natanson José, “¿Chavizaqué?”, Página 12,1-6-09.
18) Guerrero Modesto, “Estatizaciones complicadas”, Página12, 11-3-09.
19) Ocando Casto, “La ofensiva de los banqueros, una purga política del chavismo”, El Nuevo Heraldo, 10-12-09. También Ambito Financiero, “Los boligárcas”, “No crece la clase media”, 13-2-07. Olivera Francisco, “Los negocios con Venezuela”, La Nación 16-3-08.
20) Álvarez R Victor, “La transformación del modelo productivo venezolano”, 31-3-2008 centrointernacionalmiranda.gob.ve/personal/docs
21) Weisbrot Mark, Ray Rebecca y Johnston Jake, “Bolivia: La economía bajo el gobierno de Morales”, Centro de Investigación en Economía y Política, Washington, Diciembre 2009.
22) Soliz Rada Andrés, “La integración fraudulenta”, 13-7-09, mujeresporlademocracia.blogspot.com
23) Restivo Nestor. “Inquietud de los argentinos con fuertes inversiones en soja”. Clarín 2009
24) Toussaint Eric. “Ecuador: los desafíos de la nueva asamblea constituyente y de la deuda”. www.aporrea.org/internacionales/ 14/01/08
25) Zibechi Raúl, “Socialismo o represión”, La Jornada, 12-10-09.

 

 

 

Rebelion. Latinoamérica IV: Contraofensiva imperial

 

La derecha y el imperialismo han puesto en marcha varias acciones para recuperar preeminencia, con operaciones diseñadas en el cuartel general del norte. Estados Unidos encabeza esta reacción con intimidaciones militares hacia una región que ha experimentado todo tipo de expediciones coloniales.

El puntapié de la nueva campaña es la reactivación de la IV Flota que el Comando Sur estableció en Miami desde el abandono del canal de Panamá. Ese centro monitorea una vasta red de instalaciones que aseguran cobertura aérea y marítima para cualquier incursión eventual de los marines. 

El GARROTE CON BUENOS MODALES 

La estrategia en marcha se asienta en las nuevas bases militares de Colombia, que supervisan el rearme de los ejércitos títeres y la recreación de operaciones secretas inspiradas en las viejas técnicas de la Guerra Fría. Estas acciones forman parte de un diseño global, que ha reproducido en Afganistán las formas de intervención ensayadas con el Plan Colombia.

Algunos analistas relativizan el peligro de las bases montadas en ese país. Estiman que Estados Unidos jerarquiza la atención de otros frentes y que la burguesía colombiana está demasiado ocupada en manejar sus negocios o controlar la actividad del profesionalizado ejército local [2] .

Esta tranquilizadora mirada combina ceguera e ingenuidad, en el desconocimiento de las prioridades bélicas del imperialismo estadounidense. Bastar recordar el prontuario de secuestros, torturas y salvajismos que acumulan sus discípulos de Colombia, para notar cuán absurdo es el retrato de esos gendarmes cómo pulcros servidores de la patria.

El cordón militar que está erigiendo el Pentágono apunta en lo inmediato a erosionar el ALBA y a hostigar a los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Bolivia. También pretende enviar mensajes de amenaza a las administraciones poco confiables de Guatemala o El Salvador y al presidente adverso de Nicaragua. Con la fortificación de todo el flanco sur se busca, además, completar un cerco de militarización en torno a México. Es obvio que la cobertura aérea de largo alcance está dirigida a ejercer un control de todo el Amazonas, sin consultas con Brasil.

El golpe de Honduras ha sido un episodio clave de esta arremetida, ya que sin el auspicio de la embajada estadounidense habría abortado antes de cobrar forma. La asonada contó con el evidente sostén de generales apadrinados por el Pentágono y empresas estadounidenses, que controlan la economía del pequeño país. Cortando significativamente las visas o bloqueando las remesas, el Departamento de Estado habría desecho el golpe en pocos minutos [3] .

Obama desplegó un gran cinismo para justificar esa inacción (“nos critican cuando intervenimos y cuando no intervenimos”) e hizo la vista gorda durante todo el tiempo requerido, para asegurar la estabilización del golpe. Utilizó un doble discurso de rechazo formal y sostén práctico de los derechistas e hizo lo imposible para obligar a Zelaya a legitimar su propia destitución, mediante un plan de recuperación irrisorio (y de pocas horas) de su cargo.

Existe un intenso  debate sobre cuál ha sido la responsabilidad directa de Obama en el operativo golpista. Algunos analistas subrayan su total connivencia (Golinger, Petras), otros destacan que fue prisionero de una acción manejada por los republicanos (Wallerstein). Ciertos enfoques remarcan que se ha buscado condicionar su gestión (Almeyra) o atarla a los grandes poderes que rodean la Casa Blanca (Borón) [4] .

Con el tiempo se desvelará la trama secreta de la conjura y el papel jugado por Obama. Pero es evidente que el primer mandatario cubrió el manejo de la conspiración por parte de su embajada, mientras su principal funcionaria (Hillary Clinton) canalizaba todas las presiones planteadas por los republicanos para sostener el golpe.

Cualquiera que haya sido su inclinación inicial y los determinantes de su conducta (especialmente el deterioro de situación en Afganistán e Iraq), es indudable que Obama terminó convalidando una típica agresión colonial. Esta postura desmintió todas sus convocatorias a erigir una “nueva época” en las relaciones de Estados Unidos con la región.

Con lo ocurrido en Honduras concluyó el corto idilio de mensajes amistosos y resurgieron las presiones descaradas del Departamento de Estado. Este organismo ya exigió una contundente alineación de América Latina contra Irán y todos los demonizados gobiernos de mundo árabe.

En realidad, Obama retoma una diplomacia de buenos modales para implementar el uso del garrote, en un contexto muy distinto al imperante durante la era Bush. Debutó con una hipócrita postura de humildad y una retórica conciliadora que eludía definiciones. Aceptó la decisión de la OEA de anular varias restricciones obsoletas contra Cuba, pero no levantó el embargo. Tampoco modificó la política de agresión contra Venezuela.

Pero el test de Honduras ha servido para ilustrar su rápido acomodamiento a los mandatos generales de la política exterior estadounidense. Este amoldamiento vuelve a confirmar que los republicanos y los demócratas representan dos versiones de una misma política imperial de la primera potencia.

Obama ha retomado el multilaterialismo liberal, que sus antecesores Roosevelt y Carter ya utilizaron para reorganizar la supremacía estadounidense sobre América Latina, en dos circunstancias críticas (la depresión del 30 y la derrota de Vietnam). Esta misma función pretende cumplir ahora el sucesor de Bush. Su acción está guiada por un intervencionismo solapado, destinado a recrear el liderazgo hegemónico [5] .

 

MILITARIZACIÓN Y NARCOTRÁFICO

 

Estados Unidos continúa justificando su militarización de la región con el pretexto del narcotráfico. Esta cobertura ya acumula varias décadas y ha perdido credibilidad. Comenzó con Reagan en 1986, fue redoblada con la invasión Panamá (1989) y finalmente consolidada con el Plan Colombia (2000). Pero ya resulta obvio, que la intervención de los gendarmes sólo conduce periódicas mudanzas de plantaciones y centros de distribución de un país a otro.

Este reciclado obedece a la persistente demanda de drogas por compradores del Norte, especialmente en las localidades que no despenalizan el consumo. Pero también opera la asociación directa que tienen distintos sectores del propio poder estadounidense, con un negocio excepcionalmente lucrativo. La complicidad de los grandes bancos con el lavado de dinero es ya un dato inocultable.

Los multimillonarios ingresos que genera el tráfico son, además, utilizados por el propio aparato militar estadounidense para financiar operaciones ocultas y mantener ejércitos de mercenarios. El cultivo de heroína ha resurgido, por ejemplo, durante la reciente invasión a Afganistán, con la misma intensidad que los estupefacientes florecen en todas las localidades militarizadas de México [6] .

Pero las monumentales ganancias que genera el tráfico dieron también lugar a una enriquecida una narco-burguesía, que impone formas de administración territorial. Un sector de origen marginal, que adiestra su propio ejército de pandillas ha logrado comprometer a amplios segmentos de la burocracia y las fuerzas armadas.

En varios países las clases dominantes coexisten con esta lúmpen-burguesía, cuándo despliega el terror contra las protestas populares o cuándo desenvuelve funciones filantrópicas para blanquear el dinero sucio. Pero el crecimiento desmedido de este grupo rompe la cohesión del estado y provoca una disgregación permanente de la vida social. En estas circunstancias se multiplican las tensiones y se afianza la militarización [7] .

La experiencia ha demostrado que la respuesta bélica sólo desparrama sangre, encendiendo una irrefrenable escalada de violencia. Mientras que el número de asesinatos alcanza cifras pavorosas en México, el Departamento de Estado tiende a oficializar este clima de guerra con propósitos intervencionistas. La medios de comunicación estadounidenses ya le colgaron a su vecino la carátula de “estado fallido” y auspician un despliegue de gendarmes no sólo en la frontera, sino también dentro del territorio azteca.

Pero el mayor epicentro de esta violencia continúa localizado en Colombia, donde existen tres millones de desplazados y permanentes descubrimientos de cuerpos descuartizadas en fosas comunes. Estas tragedias son utilizadas por Uribe para justificar la instalación de bases estadounidenses, olvidando que el arribo de estas tropas no ha modificado el clima de terror imperante en el país. El principal líder continental de la reacción desenvuelve un discurso esquizofrénico. Por un lado se declarara victorioso en la batalla contra las drogas y por otra parte convoca a los marines, para impedir el incontenible avance ese flagelo.

Es obvio que Uribe actúa bajo mandato directo del Pentágono. Ya permitió que los invasores tomen el control directo de los aeropuertos y del espacio radioeléctrico y les ha otorgado plena inmunidad, para encubrir las incursiones que realizan los paramiliares en las zonas fronterizas.

Las nuevas bases estadounidenses no han sido instaladas para contener el narcotráfico, sino para aumentar la presión agresiva sobre Venezuela y Ecuador. Reiteradamente Uribe ha intentado involucrar a ambos países en falsas denuncias de complicidad con las drogas. La tensión que ha creado no expresa “conflictos de seguridad” por “disputas de soberanía, poder local o legitimidad interior” [8] .

Esta interpretación -asentada en un falso objetivismo neutralista- oculta que Colombia prepara agresiones, con propósitos reaccionarios y por mandato del imperialismo estadounidense. Toda la red de organismos de la CIA (como la Nacional Endowment for Democracy y el USAID) está operando a pleno, en la financiación de acciones contra gobiernos, movimientos o personalidades antiimperialistas.

Lo más preocupante de esta arremetida es la convalidación diplomática que ha logrado Uribe. Primero forjó un frente derechista con sus colegas de México y Perú y luego forzó la resignada aprobación de las bases de los gobiernos centroizquierdistas de Brasil y Argentina. Con el argumento de “salvar la continuidad” del nuevo organismo regional (UNASUR), estas administraciones neutralizaron las voces de repudio (Venezuela, Bolivia y Ecuador) y avalaron la presencia de los tropas del Pentágono. 

GOLPISMO Y DESESTABILIZACIÓN 

El zarpazo de Honduras confirma la gravedad de la contraofensiva reaccionaria en todo el continente. Demuestra que el golpismo no es una reliquia del pasado, sino un recurso que preserva con formalismos institucionales las anacrónicas asonadas militares.

Las justificaciones expuestas para destituir a Zelaya fueron totalmente absurdas. La consulta impulsada por el presidente derrocado para un eventual cambio de la Constitución no violaba ninguna ley. Al contrario, abría un camino cierta democratización para un país sometido al bipartidismo oligárquico. La escuálida clase dominante no le perdonó al mandatario desplazado su tenue ensayo reformista de aumentos salariales, control de las importaciones y rupturas del monopolio petrolero [9] .

En Honduras se reeditó el mismo tipo de golpismo que fracasó en Venezuela (2002) y Bolivia (2007). Pero incluyó situaciones más grotescas, cómo secuestrar a un presidente en piyama y difundir un texto de renuncia inexistente. Se está tanteado la introducción de “dictaduras posbananeras”, que el imperialismo y la derecha ambicionan para varios países. El objetivo es imponer situaciones de hecho, una vez superada la adversa reacción diplomática internacional, sabiendo que la viabilidad de las nuevas tiranías depende de la resistencia interior [10] .

Hasta ahora sólo lograron consumar este operativo de forma provisional. Concretaron elecciones amañadas en un marco de elevada abstención, pero juegan al “aguante”. Si logran perdurar en el gobierno, inclinarán la balanza internacional a su favor, especialmente entre los numerosos presidentes latinoamericanos, que siempre navegan por dónde sopla el viento.

El golpe ha envalentonado a otros los derechistas, que tienen en la mira a los gobiernos de Guatemala, El Salvador o Nicaragua. Las elites dominantes no toleran cambios mínimos en países históricamente manejados por dictaduras vandálicas. Están acostumbrados a reaccionar de forma brutal ante cualquier alteración del status quo.

Otro candidato a sufrir el mismo acoso es el presidente Lugo de Paraguay. Desde hace meses padece una sucesión de intimidaciones macartistas, que pueden desembocar en un juicio político. Aunque gobierna con un equipo neoliberal y mantiene ejercicios militares con el Pentágono, enfureció al establishment con tibias medidas de reforma (proyecto de impuesto a la renta personal, restitución de la gratuidad del hospital público, vacunación, catastro de propiedades agrícolas ).

Lugo ha pospuesto la reforma agraria en un país dónde el 85% de las tierras cultivables se encuentran en manos del 2,5% de población. Pero los conservadores no están dispuestos a tolerar ningún retoque de esa estructura oligárquica. Ya impusieron el retiro del vicepresidente del gobierno y propician un clima destituyente, mediante insistentes campañas en torno a la corrupción, la inseguridad y la inmoralidad publica [11] .

La estrategia agresiva que ha puesto en marcha la derecha latinoamericana se apoya en dos gobiernos claves: Perú y México. En el primer país, Alan García otorgó cobertura las tropas estadounidenses para ejercicios en distintos puntos del territorio. Además, tuvo su bautismo de fuego en la batalla contra las comunidades indígenas del Amazonas, que resistieron el ingreso de las petroleras y la privatización de los bosques.

Esa expropiación de tierras es una exigencia del tratado de Libre Comercio firmado con Estados Unidos. Pero la arremetida chocó con la combativa respuesta de los pobladores, que frenaron el atropello con huelgas y movilizaciones a un coste de treinta muertos.

En México, Calderón despliega agresiones de todo tipo. Su última embestida incluyó la clausura de la compañía de Luz y Fuerza Central, con el fin de aniquilar un bastión de sindicalismo independiente. Recurrió a una ocupación de gendarmes, que emula las formas de presión inauguradas por Thatcher y Reagan.

Pero esta arremetida enfrenta la decidida resistencia de los trabajadores, en un marco de creciente desgaste del partido gobernante PAN. Esta vertiente asumió la administración del país con la ambición de sustituir la prologada primacía que mantuvo el PRI durante varios decenios. Pero al cabo de nueve años de incontables fracasos y desprestigios, esa expectativa tiende a diluirse [12]

INSTRUMENTOS E IDEOLOGÍA 

Los medios de comunicación se han convertido en el principal canal de propagación de las campañas reaccionarias. Los neoliberales ya no esgrimen tanto las desprestigiadas banderas de la apertura comercial, la desregulación laboral o las privatizaciones. Su principal  estandarte es la “libertad de prensa”, que identifican con la impunidad de los grandes diarios o las emisoras para manipular la información.

Este hábito presenta en la actualidad ribetes escandalosos. Mientras que en Honduras reina la censura, el encarcelamiento de periodistas y el cierre de señales independientes, la prensa regional se dedica a demonizar cualquier incidente menor de Venezuela, Bolivia o Ecuador. Los magnates del periodismo han puesto la cruz a todos los gobiernos que intentan democratizar la información, cancelando licencias irregulares o acotando el monopolio privado de los noticieros [13] .

La  asimetría en la difusión de las noticias adopta formas groseras. Las estrellas del periodismo convencional operan como un poder supremo que define mediante el formato de la cobertura la agenda de cada día. Exigen la renuncia de funcionarios, despliegan lobbies a favor o en contra de individuos previamente seleccionados, actúan cómo inquisidores y adoptan la pose de los afamados.

Sus comentarios son repetidos por auditorios masivos y propagados con más intensidad que la opinión de cualquier político. Nadie elige a estos nuevos sacerdotes que no justifican sus puntos de vista ni se someten al debate público de ideas. Sus atributos son inmensos. Fijan los temas del Parlamento, determinan las prioridades de la acción pública y hasta precipitan las decisiones cotidianas de muchos presidentes.

Los medios de comunicación operan, en la actualidad, cómo el principal canal de transmisión de la  ideología conservadora.  Desde ese púlpito, la derecha despotrica contra los “excesos populistas”, que observan en las movilizaciones populares o en el ejercicio frecuente de los derechos electorales. Este tipo de participación eriza la piel de los intelectuales liberales, que sólo valoran la pasiva convalidación del orden vigente.

La hipocresía de los argumentos derechistas es particularmente visible en el despliegue de criterios republicanos para cuestionar la  reelección de Chávez y justificar al mismo tiempo la perpetuación presidencial de Uribe. Cualquier teoría viene bien, si es funcional a una gestión reaccionaria.

Cuándo se agotan los razonamientos para aprobar las conveniencias del momento, los conservadores invocan otra justificación más elitista: la necesidad de superar las taras culturales de la población latinoamericana. Este retraso mental es principalmente situado en la escasa adaptación a las reglas competitivas del capitalismo [14] .

Pero el debut de la crisis global también ha brindado a los derechistas la oportunidad de retomar su convocatoria a fuertes ajustes, que alentarían la llegada de los capitales externos. Las viejas tonterías de los años 90 han vuelto a circular, especialmente en los momentos de mayor pánico financiero. En esas circunstancias reaparecen los llamados a cumplir con todos los deberes requeridos “para ser elegidos por las corrientes mundiales de inversión” [15] .

Pero este postulado tiene menor asidero empírico que cualquier otra creencia neoliberal. Las inclinaciones de los inversores están orientadas por patrones de rentabilidad, que no guardan correspondencia  directa con la fe conservadora de cada gobierno. No es la ideología de Lula o Calderón las que orientan actualmente el mayor flujo de fondos hacia Brasil en comparación con México. Existen múltiples causas en la determinación del rédito que prometen los negocios en cada coyuntura y país.

Las campañas derechistas simplemente machacan una y otra vez sobre ciertos lugares comunes para reactivar los proyectos de libre comercio, privatización o flexibilización laboral. Con estas convocatorias intentan recrear los reflejos conservadores de grandes segmentos de las clases medias. Azuzar esta reacción para generar confrontaciones con sectores más empobrecidos es un objetivo central de la clase capitalista.

Pero esta polarización es un arma de doble filo, ya que también precipita desengaños y furias contra los manipuladores. El comportamiento cambiante de los sectores medios es una variable que frecuentemente escapa a quiénes diseñan las políticas antipopulares.

Conviene no perder de vista que la derecha está embarcada en una contraofensiva para doblegar las rebeliones y los movimientos sociales de la última década. No encabeza iniciativas frontales como en los años 90 y enfrenta límites mucho mayores que en ese período.

Los reaccionarios que avanzaron en Honduras durante 2009 fracasaron en varios intentos de mayor envergadura en el hemisferio sur (Venezuela, Bolivia y Ecuador). Sus gobiernos más emblemáticos atraviesan por situaciones críticas (México, Perú) y en la región centroamericana persiste una situación contradictoria. La derecha obtuvo victorias electorales en ciertos países (Panamá), pero perdió la presidencia de dos países claves (El Salvador, Nicaragua). El resultado general de la arremetida reaccionaria es una incógnita aún sin resolver. 

 


[1] Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda). Su página web es: www.lahaine.org/katz

[2] Natanson José, “Tensiones y pretensiones en Sudamérica”, Página 12, 30-8-09.

[3] La participación en el golpe de funcionarios de la embajada (Lanny Davis y Bennet Ratcliff), de empresas (“Chiquita Brands- ex United Fruit, Addidas, Knights Apparel, Gap) de estudios jurídicos estadounidenses, ya ha sido ampliamente documentada. Gelman Juan, “USA-Honduras”, Página 12 30-7-09.

[4] Golinger Eva, “El guión de Washington: el golpe se repite, ahora en Honduras”, Aporrea, 6-7-09. Petras James, “Entrevista radial”, Chury, 5-7-09, Wallerstein Immanuel, “La derecha contraataca”, www.pagina12.com.ar/diario/elmundo 23-7 2009 Wallerstein Inmanuel, “El retorno de la derecha latinoamericana”, Página 12, 2-12-09. Almeyra Guillermo, “El golpe y la crisis”, Sin Permiso, 30-6-09. Boron Atilio, “Lo que Obama puede hacer” Página 12, 14-7-09. Boron Atilio, “Honduras: una improbable solución”, 1-11-2009. Enfoques complementarios en: Dos Santos Theotonio, “Las lecciones de Honduras”, ALAI, 7-7-09. Guerrero Modesto, “¿Adónde va Honduras?” 10-7- 2009 y O´Donnell Santiago, “Hundidos en Honduras”, Página 12, 28-9-09, O´Donnell Santiago, “Escenarios”, Página 12, 22-11-09.

[5] Distintos aspectos de esta estrategia indagan Rozoff Rick, “Estados Unidos intensifica los planos de guerra”, Memoria 238, octubre-noviembre 2009. Bilbao Luis, “Qué se dirime en Bariloche”, ALAI 27-8-09. Grandin Greg, “¿Cómo será la doctrina Obama?”, Memoria 238, octubre-noviembre 2009.

[6] El 93% de heroína actual se cultiva en regiones de Afganistán bajo directo control de Estados Unidos y sus corruptos socios locales. Gelman Juan, “Del heroísmo a la heroína”, Página 12, 8-11-09. 

[7] Petras James, “Latin America: social movements in time of economic crisis”, agosto 2009.  www.globalresearch.ca/index.php"

[8] Como plantea: Tokatlian Juan Gabriel, “¿Guerra en los Andes?”, La Nación 24-11- 2009.

[9] Incluso a los derechistas más alocados les ha costado justificar el golpe. Un ejemplo en Vargas Llosa, “El golpe de las burlas”, La Nación, 25-7-09.

[10] Aspectos de la nueva estrategia en O´Donnnell Santiago, “Dictadura posbananera” Página 12, 2-8-09 y Tokatlian Juan Gabriel, “Neogolpismo”, Página 12 13-7-09. 

[11] Un análisis completo en Stefanoni Pablo, “Paraguay: una nueva Honduras”, utopiaalsur.blogspot.com/ 10-11-2009

[12] Almeyra Guillermo, “Al grito de SME”, www.jornada.unam.mx/ 8-11-2009 y Almeyra Guillermo, “La ofensiva de la derecha”, La Jornada, 17-5-09.

[13] Tan sólo dos muestras de esta indignación derechista puede observarse en: Botana Natalio “La batalla contra los medios”, La Nación, 31-5-09 y Lauría Carlos “Un proyecto que evoca las dictaduras Latinoamericanas”, Clarín 4-8-09.

[14] Un ejemplo en: Oppenheimer Andrés, “La mejor respuesta al populismo”, La Nación, 12-5-09.

[15] Un experto en estos mensajes es Castro Jorge, “Aún con la crisis América Latina puede atraer más capitales”, Clarín, 17-05-09.


 

 

 

 

 

Rebelión. Latinoamérica (V): El peculiar ascenso de Brasil

 

Durante el último año quedó reafirmada la relevancia geopolítica de Brasil, que para muchos analistas ya constituye una potencia emergente. Esta influencia tiene incluso expresiones simbólicas, cómo la obtención de la sede para organizar el Mundial de Fútbol (2014) y los juegos olímpicos (2016) .

Existe un abismo entre la incidencia de Itamaraty y cualquier otro país latinoamericano en los conflictos regionales. Esta supremacía es ampliamente reconocida por su rival tradicional de Argentina. Las elites de este país aceptan un acompañamiento subordinado a las decisiones estratégicas que adopta Brasil [2] .

Pero ejercer ese liderazgo tiene un precio, que no están dispuestos a solventar todos los sectores de la clase dominante brasileña. Obliga a ciertas concesiones económicas en el corto plazo para asegurar la hegemonía posterior, que suscitan fuertes tensiones internas. Las controversias generadas por los precios de importación del gas boliviano y de la hidroelectricidad paraguaya son dos ejemplos recientes de esos conflictos.

 

VENTAJAS Y LÍMITES

 

Las elites brasileñas saben que el poderío  militar es un ingrediente indispensable, para reforzar el liderazgo sudamericano. Por eso Lula suscribió un acuerdo de aprovisionamiento bélico con Francia y aumentó un 50% el presupuesto militar desde el 2003. De paso, clausuró cualquier investigación de los crímenes cometidos por las Fuerzas Armadas, durante las últimas dictaduras. También ha concretado grandes compras aviones para vigilar la frontera.

Pero lo más conflicto sería una eventual revisión del tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, firmado en los años 80 bajo presión norteamericana. Esta carta se mantiene en reserva y existe poca disposición del establishment a revertir esa decisión. Pero la discusión del tema permite negociar el ambicionado asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU, que las grandes potencias no le conceden a Brasil.

El país ya ha pasado su primera prueba de acción subimperial en  Haití. Los militares brasileños comandan las fuerzas de ocupación (MINUSTAH), que mantienen el orden policial en la empobrecida isla. El costo de esta custodia supera toda la asistencia brindada y prometida a los haitianos, en infinitas conferencias internacionales.

En los últimos cinco años, las tropas han garantizado la continuidad de la opresión que sufren los habitantes de los barrios degradados, los obreros explotados de las maquiladoras y los campesinos que huyen hacia República Dominicana. En cambio, su labor no ha servido para evitar los centenares de muertos que dejaron los últimos huracanes. Los militares sólo cumplen funciones de intimidación de las protestas sociales, actuando como guardianes de un neoprotectorado.

Las clases dominantes del principal país sudamericano necesitan reforzar sus exhibiciones de fuerza, si quieren mantener bajo custodia las riquezas del Amazonas, en la mira de los marines afincados en Colombia. Las bases en ese país conspiran contra el proyecto brasileño de gestar un Consejo de Defensa bajo su mando, a través de UNASUR. Lula intentó recortar el alcance de las instalaciones norteamericanas, pero terminó aceptado el hecho consumado que impuso el Pentágono [3] .

En esta partida se juega quién manejará los cuantiosos recursos naturales que rodean a la mayor selva del planeta. El presidente actual dejó claramente establecidas sus prioridades en estas disputas, al entregar 67,4 millones de hectáreas del Amazonas a las latifundistas, que ocuparon predios en forma ilegal. En la distribución de las tierras usurpadas, los dominadores brasileños no quieren ninguna competencia extranjera.

Brasil aspira a ejercer una hegemonía regional, siguiendo el mismo sendero que recorren otras economías intermedias en ascenso. Pero carece de arsenales atómicos y de experiencia en funciones militares foráneas de gran alcance. Por eso mantiene una posición relegada, en comparación al papel que juegan Rusia o China. Algunos autores estiman que comparte esta diferencia con India y otros subrayan la semejanza con Sudáfrica. Al igual que estos dos casos, la creciente gravitación económica e incidencia geopolítica de un país, no alcanza para situarlo en el selecto club de potencias que definen el orden global [4] .

Es evidente que el perfil de Brasil dependerá de la relación que mantenga con Estados Unidos. La subordinación que predominó durante la mayor parte del siglo XX comenzó a modificarse con el desarrollo industrial de los años 60. Durante ese período se afianzó una diplomacia autónoma, más propia de país intermedio que de un socio auxiliar de la primera potencia. En los años 80 Brasil volvió a alinearse con Estados Unidos (y coqueteó con la aceptación del ALCA), pero desde el 2000 reafirmó su política de independencia desde la plataforma del MERCOSUR.

Este rumbo se consolidó en el último lustro, con la convalidación del desarrollo nuclear de Irán y la adopción de una actitud más equidistante frente a Israel. Brasil se ofrece como mediador en Medio Oriente y mantiene serias diferencias con las potencias centrales en la agenda ambiental. Pero sobre todo es evidente su intención de ocupar los espacios abiertos por la crisis de dominación estadounidense.

Este objetivo sólo conduce por el momento a una redistribución de roles, en la  coordinación hegemónica con el poder norteamericano. Brasil mantiene un diálogo aparte con el gigante del norte e intenta realzar su papel de arbitro (y no de protagonista), en las zonas más calientes del planeta . No quiere remover los estrechos vínculos forjados con Estados Unidos durante la guerra fría.

 

NEGOCIACIÓN DEL LIDERAZO

 

A diferencia de otros BRICs, Brasil también ha compartido muchos cursos económicos globales con varios gobiernos norteamericanos. Como exportador de materias primas es un ferviente partidario del libre comercio y en las negociaciones de la OMC ha roto frecuentemente el bloque de los países emergentes, para buscar arreglos bilaterales con las economías avanzadas. Tiene una economía más transnacionalizada e integrada al circuito de las empresas globales que Rusia o la India. Además, desenvuelve los biocombustibles en la misma dirección que Estados Unidos y apuesta a compartir un liderazgo en esta área.

Algunos autores estiman que el país se encuentra ante la disyuntiva  de profundizar su condición periférica (mediante la primarización exportadora y la subordinación a Estados Unidos), o transitar un camino de liderazgo regional propio (con políticas de prioridad industrial). Consideran que el primer camino transformará a Brasil en una periferia de lujo (cómo en otros tiempos fue Argentina), mientras que el segundo lo guiará hacia el sitial que logró Canadá [5] .

Esta visión parte del cuestionable supuesto, que cada clase dominante elige su inserción predilecta en el mercado mundial. No aclara por qué razón la mayoría termina optando por el sendero de los perdedores. Además, en la trayectoria histórica reivindicada aparecen ciertas contradicciones, ya que Canadá terminó ubicado en el lugar elogiado cómo abastecedor de materias primas y socio político incondicional de Estados Unidos. No siguió el rumbo propuesto de industrialización autónoma e independencia diplomática.

En la actualidad Brasil está muy lejos del pelotón de lideres mundiales, pero ya no mantiene ningún rasgo de su vieja condición altamente dependiente. Para formular un diagnóstico más acertado del lugar que ocupa en el escenario internacional es necesario registrar este hecho. L as categorías contemporáneas de semiperiferia y subimperialismo son muy útiles para avanzar hacia una caracterización correcta.

La discusión en boga sobre el futuro de Brasil gira en torno a opciones capitalistas, que definirán ventajas y desventajas para distintos grupos dominantes. No se dirimen mejoras para al conjunto de la nación, ni menos aún para sus clases oprimidas. Es importante reconocer este dato, para situar cualquier análisis en sus justos términos.

El programa socioliberal de Lula canaliza el curso burgués que ha predominado. Por esta razón bloquea conquistas sociales en las ciudades y reformas agrarias en el campo. Ha provocado la reversión de un largo proceso de organización obrera en torno al PT, facilitando la desmovilización y la despolitización de los movimientos populares. El principal instrumento de esta acción ha sido una red de clientelismo, montada en torno a los planes asistenciales.

La estabilización capitalista de Brasil se explica en gran medida, por su escasa participación en el ciclo de rebeliones que conmovió al resto del continente. El sistema político elástico que tiene el país volvió a absorber varios tipos de crisis, sin grandes rupturas. También quedó nuevamente neutralizada la resistencia popular, como ya ocurrió en las dos conmociones anteriores de mayor alcance (1984 y 1992). En esta oportunidad ha cumplido un papel decisivo la cooptación de la burocracia obrera y la manipulación conservadora de los sentimientos populares [6] .

DOS CURSOS DE CENTROIZQUIERDA

 

El perfil socio-liberal de Lula forma parte del espectro general de los gobiernos de centroizquierda. Estas administraciones se diferencian de la derecha por mantener una relación ambigua con Estados Unidos, mientras toleran conquistas democráticas y bloquean las mejoras populares [7] .

Los gobiernos de este tipo han sido favorecidos por el crecimiento económico del último quinquenio y pudieron absorber el cimbronazo de la crisis global. Atenuaron el impacto de esta eclosión con socorros a los empresarios y jerarquizaron el despliegue asistencial, para contrarrestar las resistencias populares.

La atención puesta en los planes sociales distingue a estas administraciones de sus pares derechistas y les ha permitido preservar cierta estabilidad política, sin modificar las desigualdades sociales. Si se reabre la crisis global será muy difícil continuar con esta política de contención. El asistencialismo se ha financiado con la tajada obtenida por los estados de la apreciación que tuvieron las materias primas.

La red de coberturas contribuyó a introducir un colchón  en las tensiones sociales y facilitó la dominación de los acaudalados, sin recurrir al uso sistemático de la violencia que caracteriza a la derecha. Pero estos auxilios no sólo chocan con límites de financiamiento. También afrontan la insatisfacción de los sujetos sociales, que demandan trabajo bien remunerado y no dádivas del estado.

Por otra parte, los principales gobiernos de centroizquierda han cumplido una función clave en la contención política de Venezuela, Bolivia y Ecuador. Muchos analistas omiten este papel, al evaluar positivamente la acción de esas administraciones frente a la contraofensiva imperial. En los hechos, la capacidad para detener esta embestida ha sido muy reducida. Colombia reafirmó la instalación de las bases norteamericanas y el golpismo se recicló en Honduras, sin prestar mucha atención al disgusto de los presidentes progresistas

Esta franja de mandatarios cumplió una función mediadora en Centroamérica para obstruir la resistencia popular. Ejercieron una influencia permanente sobre Zelaya, buscando moderar sus reacciones y lo indujeron a aceptar las negociaciones manejadas por Hillary Clinton, Arias y la OEA. Este camino disuadió la estrategia de confrontación que promovían los movimientos sociales hondureños.

Los gobiernos de centroizquierda comparten estrategias internas semejantes y una alineación diplomática convergente, pero enfrentan situaciones nacionales muy diferentes. Especialmente llamativo es el contraste de la experiencia brasileña y argentina. Mientras que Lula logró consolidar su orientación socioliberal, los Kirchner han enfrentado un sobresalto tras otro. Esta asimetría obedece a marcadas diferencias en el nivel de la acción popular.

El legado de la rebelión popular del 2001 ha obligado a gobernar en Argentina con un ojo siempre puesto en la reacción de los oprimidos. Esta tensión acentúa la falta de cohesión histórica de las clases dominantes y la escasa gravitación estabilizadora de los funcionarios públicos. A pesar de la reconstitución de la autoridad estatal y del sostenido crecimiento económico, los Kirchner no han podido mantener la aprobación que lograron en el período 2003-2007. Se desgastaron en una confrontación con la derecha, que capturó a la clase media y rechazaron toda aproximación con los movimientos sociales.

En un país dónde la vida política se dirime en las calles, no se vislumbra aún quién ha quedado mejor parado. Al concluir el 2009 la derecha perdió capacidad de convocatoria y el gobierno demostró que tiene reservas para recuperar la iniciativa y fijar la agenda política. Pero se apoya en las arcaicas estructuras del Justicialismo y la burocracia sindical y no restablece la sintonía inicial que tuvo con los principales grupos capitalistas. Tampoco resucita la simpatía popular, en un momento de fuerte reaparición de los sindicatos y los movimientos sociales independientes.

 

LOS SINSABORES DEL PROGRESISMO

 

El gobierno centroizquierdista de Uruguay ha exhibido más parecidos con su colega brasileño, que con sus vecinos del Río de la Plata. Indujo la misma desmovilización que propicio Lula, adelantando pagos al FMI, autorizando la depredación forestal, permitiendo la contaminación de empresas forestales y el avance foráneo en el monocultivo de la soja. También generó frustraciones en el plano democrático, mediante el veto a la despenalización del aborto y la falta de compromiso del Frente Amplio con la campaña para anular la ley amnistía a los represores de la dictadura.

Pero es cierto también que en los últimos años se obtuvieron algunos logros parciales en materia de empleo, recuperación salarial y atenuación de la pobreza. Estas mejoras fueron suficientes para resucitar una reacción popular, frente a la tenebrosa perspectiva de una victoria electoral derechista. En esta resistencia se ha sustentado la renovación del mandato centroizquierdista [8] .

El nuevo presidente Mugica sustituye la vieja cultura institucionalista de la clase media por una retórica plebeya, que sintoniza con el empobrecimiento del país. Probablemente este cambio generó la identificación afectiva que facilitó la recuperación electoral del Frente Amplio. Lo que no ha cambiado es la emigración y el envejecimiento, que rodea a una sociedad estancada por la continuidad de un modelo que primariza y recicla la pobreza.

Esta regresión ha sido ignorada por todas las congratulaciones que expresó el establishment sudamericano con la “cultura cívica”, la “continuidad institucional” y la “opinión pública independiente” de Uruguay. Estos elogios sólo ilustran la sensación de satisfacción que exhiben los dominadores con la continuidad de un status quo, que perpetúa los privilegios de una minoría y los padecimientos de la mayoría [9] .

Resulta finalmente engañoso utilizar el calificativo de centroizquierda, para el gobierno de la concertación chilena. El apelativo sólo distingue en este caso, a la administración de las últimas dos décadas de sus adversarios explícitamente alineados con el legado pinochetista. Sin embargo, en los hechos la política seguida por Bachelet tiene muchos puntos de contacto con el neoliberalismo conservador.

Administró una herencia de la dictadura, que incluye la preservación de la Constitución de 1980 y un sistema electoral binominal, destinado a bloquear la representación proporcional. También mantuvo el librecomercio, la mercantilización de la educación y la privatización de las jubilaciones. Esta política ha conducido a situar al país, en el podio de los 15 naciones con peor distribución del ingreso del planeta [10] .

En la primera vuelta de las recientes elecciones se registró un importante avance de la derecha, que por primera vez en vez en 20 años ha quedado muy cerca de la presidencia. Su candidato es un empresario encumbrado por el marketing electoral. Este ascenso se apoya, a su vez, en una clase media conservadora forjada durante el pinochetismo, que le ha marcado el paso a todos los gobiernos de la concertación.

Esta coalición se ha desgastado y sufrió una implosión de varias fracciones, que intuyen la necesidad de renovar el libreto. Pero también crece la insatisfacción por abajo, la resistencia social de docentes, estudiantes secundarios, mineros y mapuches, en un marco de cierta recomposición de la izquierda [11] .

De conjunto las administraciones de centroizquierda han defraudado las expectativas que acompañaron su aparición. No concretaron las reformas sociales prometidas y actuaron al servicio de las clases dominantes. Pero esta frustración no se traduce en resultados uniformes de renacimiento de la derecha o consolidación de alternativas de izquierda. Hasta ahora predominan resultados muy variados, que no definen una tendencia general.

 

 

 

 


[1] Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda). Su página web es: www.lahaine.org/katz

 

[2] “Somos vecinos de una potencia mundial y debemos diseñar política en función de ese dato”,  Jozami Aníbal, “Aprendamos de Brasil”,

www.clarin.com/diario/ 23-9-2009 .

 

[3] Lo que está en juego es analizado por Arias Juan, “Lula ordenó reforzar la vigilancia de fronteras”, La Nación, 3-8-09. Tokatlian Juan, “¿Bye bye Consejo Sudamericano de Defensa?”, Página 12, 7-8-09. Tokatlian Gabriel, “Es hora de retirar las tropas de Haití”, Clarín, 26-5-09. Calle Fabián, “Brasil ¿fin de años dorados?”, Clarín, 12-11-09

 

[4] Anderson y Fiori plantean estas comparaciones.  Anderson Perry, “¿O declinio do imperio americano?”, Conferencia USP 17-11-09jornaldaimprensa.com.br/editoria_texto, Fiori José Luís, “A nova geopolítica das nacoes”, Oikos n 8, 2007, Río Janeiro.

[5] Fiori José Luís, “America do Sul a beira do futuro”,

www.cartamaior.com.br/templates/ 04/11/2009.

 

 

[6] Dos análisis de esta tendencia en Arcary Valerio, “O governo e a crise mundial”, 8-7-09, listas.chasque.net/pipermail/ Oliveira Chico, “Consenso despolitiza sociedade e coloca a Lula a directa de FHC”, Jornal Valor Económico, Sao Paulo, 27-05-09. Otro aspecto en Zibechi Raúl, “Progresismo y neoliberalismo”, La Jornada, 17-7-09.

 

[7] Hemos expuesto nuestra caracterización de este tipo de gobierno en Katz Claudio, Las disyuntivas de la izquierda en América Latina. Ediciones Luxemburg, Buenos Aires, 2008 (cap 6).

[8] Distintas miradas críticas exponen: Herrera Ernesto, Berterretche Juan Luis, “Señales de alerta para el progresismo”, 7-7-09, postaportenia.blogspot.com. Zabalza Jorge, “No los voto más”, www.redota.com/foros/carpeta.asp 8-11-2009 . Pieri Mario, “Orfandad estratégica”,

www.egrupos.net/grupo/agendaradical/archivo/msg 10-12 2009 . Labayen Sergio, “Agria victoria”, Rebelión 27-10-09. Zibechi Raúl, “Uruguay: la cultura plebeya camino del gobierno”, ALAI, 22-10-09.

 

 

[9] Ejemplos de estos elogios en: Aliscioni Claudio, “Los desafíos en un país de consensos”, Clarín, 26-10. Palermo Vicente, “Los ejemplos de Uruguay. Brasil y Chile”, La Nación, 26-10-09. Natanson José, “Uruguay y el diálogo de las izquierdas”, Página 12, 29-11-09.

 

[10] La Nación, 13-12-09.

 

[11] Ver: Gaudichard Franck, “De la democracia neoliberal en Chile”, Rebelión, 14-12-09. González Mónica, “Punto final para la transición de la dictadura a la democracia”, Clarín, 14-12-09. Pérez Guerra Arnaldo, “La concertación se agotó”, ALAI, 9-1-209.

 

 

 

Rebelión: Latinoamérica (Parte VI): De la Reforma A La Revolución

Claudio Katz

Durante 2009 los gobiernos reformistas de Sudamérica ganaron la partida. Se afianzaron en batallas contra la derecha, sostenidas en la movilización popular. Los intentos golpistas del Oriente boliviano fueron demolidos, la agresión ensayada por Colombia contra Ecuador fue neutralizada y las campañas destituyentes no prosperaron en Venezuela.

LOGROS Y DESAFÍOS

A principios del año Chávez logró una nueva victoria electoral, que incluyó la recuperación de los votantes que se abstuvieron en el comicio anterior. Con este triunfo, el oficialismo acumuló desde 1988 quince éxitos electorales y varios récords en la reducción de la abstención. También Correa consiguió aplastar a sus adversarios en las urnas. Obtuvo cinco victorias sucesivas desde 2006 y conquistó plena mayoría en 20 de las 24 provincias.

Pero el dato más llamativo ha sido la victoria de Evo. Derrotó primero en la calle la sublevación fascista de Pando, neutralizó luego las maniobras en el Parlamento para distorsionar las leyes electorales y finalmente arrasó en los comicios. Es el primer presidente del convulsionado Altiplano que logra triunfos sucesivos, mejorando su votación anterior e imponiendo una representación abrumadora en las dos Cámaras. Arrebató varios bastiones a la oposición en localidades que habían sostenido al golpismo y conquistó el apoyo de la clase media que rechazaba su figura [2] .

Los resultados alcanzados por los tres gobiernos reformistas desmienten los pronósticos de desplome que difundió el establishment, confundiendo sus propios deseos con la realidad. La intervención activa de las masas permitió, hasta ahora, remontar las conspiraciones de la derecha.

Algunos cínicos afirman que este tipo de afianzamiento es compartido en la región por administraciones de todos los colores políticos. Señalan que el oficialismo de cualquier vertiente cuenta con mayores recursos que la oposición para renovar su manejo del poder. Pero si esa capacidad para reciclarse desde arriba fuera tan imbatible, no habría lugar para la alternancia de los partidos.

Esa caracterización iguala, además, en forma errónea a todos los presidentes, cómo si fuera lo mismo actuar al servicio de los poderosos que gobernar en conflicto con el verdadero poder. Mientras que todas las presidencias derechistas y centroizquierdistas sintonizan con los dueños de la economía, en Venezuela y Bolivia (y en menor medida en Ecuador) predomina una tensión constante con la clase capitalista.

Esos tres gobiernos han desarrollado, además, una estrategia regional antiimperialista en torno al  ALBA, que surgió como proyecto de intercambio comercial solidario opuesto al ALCA y diferenciado del MERCOSUR. Pero se ha consolidado como una referencia radical, alejada de la convergencia que ensaya la centroizquierda con el FMI y el G20.

El nuevo eje geopolítico forjado junto a Cuba incluye, además, a ciertos gobiernos centroamericanos y está sostenido por numerosos movimientos sociales. Esta configuración potencia la autoridad del ALBA y su política de respuestas frontales a la contraofensiva derechista. Ante el golpe de Honduras y la militarización de Colombia, este alineamiento formuló una denuncia contundente de la complicidad estadounidense. Propuso también iniciativas de acción concretas (congelamiento de las relaciones con Colombia, denuncia de los pactos militares), que fueron bloqueadas por los restantes mandatarios de UNASUR.

El ALBA ha trabajado en varios proyectos para erigir una arquitectura financiera regional autónoma, con mecanismos de protección frente a la crisis. Promueve una moneda regional (sucre) para comenzar a emancipar a la región de la dependencia del dólar. También propone la inmediata puesta en marcha del Banco del Sur, contra las dilaciones que impuso Brasil (para evitar la aparición de una entidad rival del BNDES). Aunque Lula aceptó ciertos criterios de funcionamiento igualitario para ese Banco ha limitado su financiación. También obstaculiza su desenvolvimiento para proyectos cooperativos, comunitarios y sociales o su acción como precedente de un fondo de estabilización monetaria de toda la zona.

El ALBA ha intentado sortear esta oposición creando su propio banco. En la última cumbre de este organismo (octubre pasado) se acordó avanzar en un sistema monetario de intercambio y en nuevos tratados comerciales, asentados en una empresa común de exportación e importación [3] .

Estas iniciativas confirman el perfil diferenciado de gobiernos reformistas, orientados a la asociación con Cuba. Durante 2009 la isla fue duramente afectada por la crisis global (caída del turismo, reducción del precio del níquel, menor demanda de cigarros) y una fuerte secuencia de huracanes que acentuó las dificultades de la producción alimentaria. La solidaridad de Venezuela con el suministro de petróleo ha contribuido decisivamente a situar estos impactos muy lejos del dramatismo vivido en 1992-94.

CONGELAMIENTO O RADICALIZACIÓN

El afianzamiento de un polo radical acentúa las disyuntivas que enfrentan esos procesos. Los gobiernos antiimperialistas pueden avanzar hacia rupturas revolucionarias o consolidar la estabilización del capitalismo de Estado. Estas dos perspectivas antagónicas están simbolizados en la historia latinoamericana por el curso seguido por las revoluciones cubana y mexicana.

En el primer caso se consumó una acelerada evolución socialista, que permitió desenvolver profundas transformaciones y mejorar significativamente (durante un largo período inicial) el nivel de vida popular. En el segundo país prevaleció el congelamiento de las reformas y la creación de una nueva capa de opresores desde la cúspide del estado.

Los pasos necesarios para recrear el avance cubano y evitar la regresión mexicana no se están adoptando en ninguno de los tres países sudamericanos. En Venezuela, las confrontaciones recientes con la derecha (ley educativa, medios de comunicación, nacionalizaciones) se implementaron sin crear los mecanismos requeridos para profundizar el protagonismo popular y la democratización política. El control desde arriba del partido oficialista PSUV, la manipulación de dirigentes y los obstáculos al control obrero ilustran estas restricciones.

Estos problemas fueron abiertamente planteados a mitad de año, en un importante encuentro de las vertientes de izquierda del proceso bolivariano. En ese cónclave se cuestionó la falta de respuestas a las demandas de los movimientos sociales, los manejos verticales en el aparato estatal y el papel de los asesores ministeriales carentes de compromiso revolucionario. También se resaltó el fracaso de la audiencia de los medios de comunicación públicos, las indefiniciones del socialismo del siglo XXI y la continuada desigualdad social. La reducida tolerancia inicial a estas objeciones fue posteriormente reemplazada por un reconocimiento implícito de este llamado de atención [4] .

En Bolivia se ha creado un contexto muy propicio para introducir el giro revolucionario. El aplastamiento de la escala putchista durante 2008 y la espectacular victoria electoral de 2009 han abierto todos los espacios para gestar este avance. Impera una situación radicalmente inversa a la existente durante el último ensayo reformista de 1985, cuando la vanguardia minera fue derrotada por la derecha. Sin embargo, hasta ahora no hay indicios de aprovechamiento de este repliegue de la reacción para comenzar la remoción del capitalismo.

La primera condición para avanzar por este camino es profundizar las transformaciones sociales. Este rumbo es abiertamente rechazado por quienes atribuyen el afianzamiento de Evo a las concesiones otorgadas a la oposición en el Parlamento. No registran que la clave de los logros actuales fue la dinámica inversa de movilizaciones, que desgastaron a la derecha y forjaron una alianza de los oprimidos de la ciudad y el campo [5] .

El gran problema actual son los instrumentos para continuar esta acción. El partido oficialista MAS permitió conquistar una nueva Constitución, que ahora debe reglamentarse. Pero cada vez existen más síntomas de mutación de esa organización, que surgió de los sindicatos en lucha y ahora aglutina a pequeños propietarios rurales y urbanos articulados en torno a una capa de funcionarios.

Es evidente, además, que el gran obstáculo para comenzar una transición al socialismo es la convicción en este horizonte. Por un lado se multiplican los llamados oficiales a forjar esa sociedad, pero al mismo tiempo persiste la estrategia de erigir el “capitalismo andino-amazónico”.

Este proyecto es irrealizable en la forma en que fue concebido. Un proceso de acumulación local estrechamente conectado con el mercado mundial no es compatible con las modalidades de equidad de la estructura indígena. El desarrollo capitalista tiende a ensanchar las brechas sociales y a corroer esa vieja conformación. Sólo un proceso socialista podría asimilar ese legado, desenvolviendo un proceso de industrialización que reduzca de forma progresiva la desigualdad.

Los mismos dilemas se procesan en Ecuador a la hora de evaluar los nuevos pasos de la “revolución ciudadana”. Los tres años de este cambio han permitido logros sustanciales, que se sintetizan en el texto de la nueva Constitución. Esta carta incluye el carácter plurinacional del Estado, prohibe a los financistas el manejo de los medios de comunicación, introduce la revocatoria de los mandatos, limita la especulación con el endeudamiento público e impide la socialización estatal de las deudas privadas.

Pero en el ejercicio del gobierno se adoptan medidas que chocan con estas normas. El ejemplo más contundente de esta contradicción ha sido el aval oficial a inversiones transnacionales destinadas a explotar los recursos naturales. Esta decisión suscitó un violento choque con el movimiento indigenista. También el decreto presidencial que otorga a las misiones católicas atributos de evangelización viola la separación de la iglesia y el Estado que establece la Constitución. El trasfondo de estas tensiones es la composición de un gobierno que propone ideas radicales, pero opera con funcionarios comprometidos con los intereses del capital [6] .

Estas ambivalencias del nacionalismo radical se han verificado también en Honduras. La inesperada transformación de un gobernante clásico como Zelaya en partícipe del eje latinoamericano antiimperialista fue un contundente ejemplo del enorme impacto continental que ha generado la existencia del ALBA.

La aceptación de las ofertas petroleras venezolanas desencadenó conflictos con Shell y Texaco que indujeron al golpe de Estado. Pero el giro de Zelaya no respondió sólo a un estímulo exterior. Estuvo directamente influido por el fuerte predicamento que lograron los movimientos sociales al cabo de una férrea lucha contra el TLC y la depredación que realizan las transnacionales.

No es la primera vez en la historia latinoamericana que un presidente o líder militar radicaliza su acción, en un choque con la oligarquía o el imperialismo. Ya ocurrió en Santo Domingo (Camaño), en Perú (Velazco Alvarado) o en Bolivia (Juan José Torres). Pero también existen mayores precedentes de vacilaciones, compromisos con las clases dominantes y frustraciones de la resistencia popular. Zelaya ha oscilado entre ambos antecedentes.

Por un lado se mantuvo firme en la denuncia de la dictadura, en medidas de acción (como el retorno al país) y en el llamado a la insurrección. Por otra parte, pospuso varias veces ese regreso y se sumó al juego de distracciones y maniobras dilatorias que manejó Hillary Clinton. En esta oscilación llegó a aceptar un acuerdo que avalaba el fraudulento proceso electoral a cambio de retomar formalmente la presidencia por poco tiempo. Estas vacilaciones debilitaron la heroica resistencia popular contra el golpe y facilitaron las maniobras que realizó la dictadura para sortear el aislamiento diplomático internacional [7] .

RESISTENCIAS Y REBELIONES

Los desenlaces políticos de América Latina dependen principalmente de los resultados que alcancen las luchas sociales. Estas acciones contribuyeron, especialmente en Bolivia, Ecuador, Venezuela y Argentina, a revertir la secuencia de derrotas populares en que se asienta el neoliberalismo. En esos países se registraron levantamientos que enarbolaron reclamos coincidentes de anulación de las privatizaciones, nacionalización de los recursos naturales y democratización de la vida política. Esas demandas se mantienen como ejes centrales de la resistencia popular. Esta lucha combina actualmente novedosas formas de protagonismo social (indígenas, jóvenes, mujeres) con una acumulación de las experiencias procesadas durante todo el siglo XX [8] .

En la coyuntura de 2008-09 no se han repetido las revueltas generalizadas de los años anteriores. Frente al shock creado por la crisis financiera global predominó una reacción acotada, afín al tipo de respuestas observadas en otros puntos del planeta. Además, los gobiernos latinoamericanos recurrieron con celeridad a fuertes gastos públicos para evitar la reiteración de las sublevaciones que suscitaron los quebrantos bancarios y el caos inflacionario de 1999-2003.

Durante el año se registraron igualmente algunas acciones populares de envergadura frente al ajuste inicial que desató la crisis. Los levantamientos que conmovieron a dos islas del Caribe (Guadalupe y Martinica) fueron muy representativos de esta reacción. Pero, en general, la lucha social no tuvo un detonante único ni respondió directamente a la eclosión global. Un cúmulo de motivaciones desencadenó estos movimientos.

En Perú, los indígenas doblegaron con una extraordinaria resistencia el intento gubernamental de confiscar tierras. En otros países resurgieron las movilizaciones sociales de los asalariados. Unas 200 marchas se concretaron en la ciudad de México y otras 440 conmovieron a Buenos Aires. La batalla de los electricistas en el primer caso y de los obreros de la alimentación o el subte en el segundo, sacudieron la vida social de estas capitales. La furibunda ira que transmiten las crónicas derechistas es un termómetro del impacto que han suscitado estas acciones entre los opresores [9] .

Pero la mayor sorpresa del año ha sido la resistencia casi insurreccional que presentaron los oprimidos de Honduras al golpe derechista. Esta reacción no estaba en los cálculos de nadie, ni se esperaba en un país que operó durante decenios como plataforma centroamericana del imperialismo. Basta observar el balance de la represión para notar cuán heroica ha sido esta lucha. Hasta ahora se computan 21 asesinatos, 4.000 casos de violaciones de derechos humanos y 120 presos políticos, rigurosamente ocultados por todos los voceros de la “prensa libre”.

Durante 100 días de batalla contra el golpe, la respuesta popular alcanzó picos de polarización política y confrontación social que situaron esa rebelión en un plano próximo a los cuatro levantamientos sudamericanos de la última década. La Coordinadora Nacional de la Resistencia se convirtió en un centro organizador de esta acción, a partir del gran protagonismo que tuvieron los sectores sociales de vanguardia de la docencia, el campesinado y los sindicatos de clase [10] .

PLANTEOS ESTRATÉGICOS

En este marco de  reacciones populares, muy variadas pero persistentes, las discusiones de proyectos políticos de la izquierda han recuperado interés. La batalla frontal contra las administraciones derechistas y proestadounidense de Uribe, Calderón o Alan García es una coincidente prioridad. Pero este acuerdo no se extiende a otros terrenos.

Muchos pensadores sostienen que existe una sola línea divisoria en la zona, que separa a la derecha de los restantes gobiernos. Colocan a Lula y a Chávez en un terreno común y distinguen únicamente a los defensores del libre comercio de los partidarios de la integración regional. Convocan a desenvolver políticas comunes de regulación del capital financiero y promoción del mercado interno. Este enfoque cuestiona las iniciativas autónomas de los movimientos sociales que afectan a los gobiernos de centroizquierda, estimando que favorecen a la derecha. Esta postura también considera inexorable apostar por algún sendero de capitalismo más benévolo.

Pero con esta actitud se terminan justificando las medidas que relegan las demandas populares a favor de beneficios que reciben los dominadores. Este curso prevalece actualmente en Brasil, Argentina o Uruguay y se basa en priorizar los subsidios a las empresas a cualquier mejora de los salarios.

Esta visión postula, además, una falsa disyuntiva entre el amoldamiento al statu quo y la aceptación de restauraciones conservadoras más adversas. Olvida que la elección entre lo malo y lo peor sólo conduce al desencanto y a la pérdida de credibilidad popular. Cuando los sectores más esperanzados observan esta ausencia de alternativas frente a la creciente desigualdad se desmoralizan y toman distancia de la acción política.

En muchas ocasiones este escepticismo es la principal causa del retorno electoral de la derecha. Frente a la primacía de distintas variantes de un mismo patrón dominante, no sorprende que los derechistas consecuentes atraigan más votantes, que sus imitadores social-liberales. Este sostén de los conservadores se ha convertido en una vía de sanción al incumplimiento de las promesas de cambios pausados. Una involución de este tipo se vislumbra actualmente en Chile.

La resignación ante el statu quo también conduce a otro resultado: la estabilización conservadora de gobiernos centroizquerdistas, que se verifica en Brasil. Esta administración desenvuelve una política exterior más autónoma, pero es completamente ajena al nacionalismo popular, que históricamente combinó en América Latina acciones antiimperialistas, mejoras sociales y fuerte participación de las masas.

Ciertos autores no registran ningún inconveniente serio en la “buena administración del capitalismo” que desenvuelve Lula. Consideran que este manejo motiva el despechado resentimiento de la derecha, en un marco de bajo nivel de conciencia de los oprimidos [11] .

Pero una acertada gestión del capitalismo sólo es auspiciosa para los poderosos y genera invariables tormentos para los trabajadores. Los asalariados no generan los padecimientos que soportan, ni son culpables de sus elecciones políticas. Esta responsabilidad recae sobre los dirigentes, funcionarios e ideólogos, que justifican la perpetuación de la dominación burguesa, atraídos por las rencillas políticas del momento. Ciertamente Lula proviene del campo popular y sus adversarios actuales del riñón de la burguesía, pero también Obama se forjó en la adversidad racial y ahora sostiene sin ningún remordimiento al Estado imperial.

Ciertos analistas suelen presentar el curso centroizquierdista sudamericano como un beneficio internacional para los gobiernos radicales de Venezuela, Bolivia o Ecuador. Pero olvidan que las alianzas diplomáticas establecidas por los presidentes “progresistas” con estas administraciones apuntan a reforzar negocios de distintos grupos dominantes y a bloquear la radicalización de los procesos más avanzados de la región. En lugar de favorecer rupturas anticapitalistas apuntalan a las “boliburguesías” de cada país.

En el pasado, esta estrategia se justificaba como un desvío necesario para arribar al socialismo por un camino de etapas prolongadas. Pero en la actualidad este argumento sólo aparece en forma ocasional, ya que se ha tornado intuitivamente insostenible. Salta a la vista que la promoción neodesarrollista del capitalismo no guarda ninguna relación con la construcción de una sociedad igualitaria.

La aprobación acrítica de los gobiernos de centroizquierda frecuentemente suscita en la región reacciones simétricas de cuestionamiento ciego a todas las administraciones, cómo si fueran equivalentes. En estos casos se objeta la política de Lula o Kirchner con el mismo parámetro que se enjuicia a Chávez, Evo o Correa. Todos los mandatarios quedan ubicados en un mismo campo burgués, al ser denunciados cómo variantes de este sistema de dominación.

Esta visión es claramente dogmática. Ignora las diferencias cualitativas que separan un ensayo reformista de la simple perpetuación del orden vigente. Tampoco registra la importancia de las confrontaciones que oponen a los gobiernos radicales con el imperialismo. Este tipo de choque ha sido históricamente el motor de los procesos revolucionarios en América Latina. Ignorar esta dinámica conduce al aislamiento, la impotencia y la incapacidad para fusionar la acción militante con la experiencia de las masas para desenvolver la conciencia socialista.

Las posturas dogmáticas son estériles, ya que desvalorizan las mediaciones requeridas para lograr el objetivo socialista. En los casos más extremos se alinean con la derecha por simple repetición de los argumentos elitistas o por abstención ante las confrontaciones en juego. Un ejemplo de este neutralismo son las posturas de neutralidad en las batallas electorales contra la oligarquía de Venezuela, Ecuador o Bolivia.

Las reelecciones presidenciales -que han estado a veces en el centro de estas confrontaciones- han sido habitualmente cuestionadas con los mismos argumentos de derecha liberal. Se objeta la prórroga de los mandatos como si fuera un principio constitucional intocable y de mayor gravitación que la participación popular en un choque con las fuerzas reaccionarias [12] .

UNA REFORMULACIÓN SOCIALISTA

Es importante diferenciar a los gobiernos radicales y de centroizquierda para trazar estrategias de construcción de un proyecto socialista. La distinción permite motorizar políticas de radicalización, igualmente opuestas a la resignación y al sectarismo. Al reconocer los rasgos progresivos que singularizan a los gobiernos reformistas se puede batallar por un rumbo de ruptura con el capitalismo a partir de la acción independiente de los movimientos sociales.

Esta estrategia implica alentar medidas de protección a los pueblos y sanción a los poderosos, para evitar que los desbarajustes provocados por el capitalismo sean solventados por las víctimas de este sistema. Estas acciones incluyen iniciativas que impidan los despidos, garanticen los ingresos mínimos y refuercen los gastos sociales. Son iniciativas que apuntan a la nacionalización efectiva de los sistemas financieros, la revisión del pago de las deudas públicas y la recuperación efectiva del control de los recursos naturales.

Lo importante es convertir las definiciones formales de las nuevas constituciones en hechos palpables de la vida cotidiana. Un paso en esta dirección podría ser la proyección de esos logros a escala regional, mediante la conformación de un parlamento latinoamericano elegido por sufragio universal y surgido de la acción popular.

La convergencia popular que debe construirse al servicio de las mayorías es muy distinta a los programas de integración financiera o comercial que promueven las clases dominantes. El embrión actual de la primera meta es el ALBA, actuando en coordinación con distintos movimientos sociales. Esta entidad podría convertirse en la referencia zonal de una batalla antiimperialista, en contraposición al afianzamiento del statu quo, que prevalece en los encuentros de UNASUR.

Algunos críticos cuestionan esta estrategia considerando que es inviable cualquier acción que supere al neodesarrollismo propiciado por el MERCOSUR [13] . Pero la experiencia regional ha demostrado, una y otra vez, cuán paralizante es ese conformismo para el logro de los anhelos populares. Incluso para alcanzar reformas sociales básicas hay que bregar por una sociedad igualitaria. Sólo una perspectiva de transformaciones radicales genera temor entre los poderosos y consiguientes logros sociales.

La política de radicalización es a veces descalificada por los críticos de la “mitología militante” y de las “utopías sentimentales” [14] . Estas objeciones reproducen el escepticismo estéril que ganó terreno durante el auge del neoliberalismo. Es una postura que actualmente choca con los ideales de lucha social recuperados por la juventud. En general, el espíritu descreído pierde encanto cuándo reaparece la resistencia popular. En esas circunstancias se verifica que la burla y el cinismo sólo encubren resignación frente a la opresión.

El resurgimiento de la esperanza transformadora es el dato clave de la realidad latinoamericana. Esa expectativa explica el lugar central que ocupó la región en la batalla contra el neoliberalismo durante la última década. Es un estado de ánimo colectivo que podría evolucionar hacia un liderazgo de proyectos anticapitalistas. El pilar subyacente de este impulso es la tradición de convergencia del nacionalismo revolucionario con el socialismo, que se forjó a partir de la revolución cubana

Este acervo determina, también, una incidencia directa de los desenlaces actuales sobre el futuro de Cuba. El giro político de la región puso fin al duro aislamiento que sufrió la isla durante los años 90, pero ha puesto en discusión dos alternativas totalmente opuestas para los próximos años.

Los defensores del regionalismo capitalista proclaman abiertamente que Cuba debe sumarse a este eje, renunciado al anhelo de gestar una sociedad comunista. En el polo opuesto se ubica el variado espectro de partidarios de la Revolución, que reivindican su vigencia y promueven caminos de profundización, democratización y renovación socialista [15] .

La batalla entre estos dos cursos antagónicos es una problemática latinoamericana y no sólo cubana. Es evidente que el avance o fracaso de los proyectos radicales en el conjunto del continente contribuirán a inclinar la balanza a favor de uno u otro bando dentro de la isla.

La respuesta positiva a este conflicto es la recreación de un proyecto socialista, a escala regional, que se adapte a los cambios del siglo XXI. La crisis global ha erosionado muchas fantasías sobre las virtudes del capitalismo, pero todavía no se vislumbran los contornos del proyecto alternativo. Hay muchas ideas, pero pocas definiciones sobre los senderos de una transición socialista, que presenta en la actualidad una inédita dimensión ambiental. La necesidad de proteger el planeta de la destructiva corrosión que impone la competencia por el beneficio se ha tornado prioritaria.

Desde el eje del ALBA puede cobrar forma un planteo ecosocialista de alcance global asentado en dos pilares: la denuncia frontal de las raíces capitalistas que presenta la crisis climática actual y las tradiciones regionales de protección de la “madre tierra”. Es un buen momento para encarar este nuevo desafío.

10-1-2010

 


[1] Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda). Su página web es: www.lahaine.org/katz

[2] Ver: Stefanoni Pablo, “Evo, arriba”, Clarín, 2-12-09, “Se abre una nueva etapa”, Clarín, 6-12-09, “Una hegemonía con riesgos en el futuro”, Clarín, 7-12-09. Borón Atilio, “¿Por qué ganó Evo?”, Página 12, 7-12-09.

[3] Ver: Páez Pérez Pedro, “Lo peor de la crisis todavía está por venir”, Página 12, 1-11-09.

[4] CEDICE, Jornadas de reflexión: “Intelectuales, democracia y socialismo”, Centro Internacional. www.aporrea.org/medios/12-6-2009.

[5] Toer postula primera tesis y Almeyra la segunda Toer Mario, “Con sabiduría y una ayudita de los amigos”, Página 12, 7-12-09. Almeyra Guillermo, “Bolivia: El nuevo desafío”. www.jornada.unam.mx 13-12- 2009. 

[6] Un interesante enfoque plantea: Acosta Alberto. “A los tres años de gobierno de la revolución ciudadana”, 7-1-10, www.facebook.com 

[7] Dos balances completamente opuestos plantean: Puricelli, Gabriel, “Mel aguantó, Lula empujó”, www.pagina12.com.ar/ 31-10-09. Toer Mario, “Tiempos que merecen ser vividos”, www.pagina12.com.ar/ 31-10-09 y Roberto Sáenz, “Honduras luego de la llegada de Zelaya”, Socialismo o Barbarie.correosemanal.blogspot.com, 28/09/09.

[8] Ver: Regalado Roberto, “América Latina: No se trata de proceso lineal”, ALAI, 19-8-09.

[9] Un clásico exponente de esta furia es: Oppenheimer Andrés, “La cultura de la ilegalidad en la región”, La Nación, 18-11-09.

[10] Boron Atilio, “El principio del fin” ALAI 22, 9-09. Roberto Saénz, “Honduras luego de la llegada de Zelaya”, www.socialismo-o-barbarie.org, 27-12-09 . Hernández Luis, “La conversión de Manuel Zelaya”, www.pensamientocritico, 11-7- 2009 .  

[11] Pomar Walter, “2009: a direita em desespero”, Correio da Cidadania, Sao Paulo, 27-12-09. 

[12] Dos acertadas posturas en esta discusión en: Guerrero Modesto, “El dilema histórico de la revolución bolivariana”, Página 12,17-2-09. Boron Atilio, “Reelecciones buenas y malas”, Página 12, 27-1-09. 

[13] Rogalski Michel, “Voies d´Amerique Latine”, Tribune Libre, 23-10-07. 

[14] Saint Upery Marc, “Revue des Livres”, n 9. revuedeslivres.net/articles, 30/10/2009.

[15] Un exponente del primer enfoque es Laclau y del segundo Almeyra. Laclau Ernesto, “Los regímenes populares latinoamericanos están muy bien instalados en el poder”, Clarín, 10-5-09. Almeyra Guillermo, “Permítanme discrepar”, www.jornada.unam.mx 2009.

Galeano: "Aún tenemos capacidad de locura"

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Eduardo Galeano.

Para Eduardo Galeano, la vida es una caja de sorpresas. Y aunque esté acostumbrado a ellas, quizás le hayan sorprendido la cantidad y variedad de interrogantes que los lectores de BBC Mundo le plantearon.

Con qué sueña, para quién escribe, si es optimista o pesimista, si toma mate o fuma, qué piensa de la izquierda actual, qué opina del Premio Nobel a Barack Obama y si habrá una segunda parte de “Las venas abiertas de América Latina”. Con franqueza, Galeano respondió a estas y otras muchas preguntas personales e íntimas.

En sus respuestas es posible conocer un poco más al hombre y al escritor que durante más de 40 años ha hecho reflexionar a millones de personas sobre el estado del mundo.

“Escribo para quienes no pueden leerme, porque los libros están tan caros que de aquí a poco se venderán en las joyerías”, dijo con su habitual tono crítico.

El autor uruguayo se disculpó por no haber podido responder a más preguntas por motivos de tiempo. Sin embargo, hay mucho para leer y para descubrir sobre su pensamiento y su forma de ver la vida.

Del buen fútbol

¿Cuáles son los ingredientes que usa en su vida para mantener el entusiasmo y la felicidad? Deberíamos embotellarlos y distribuirlos, eso sí, sin patente. Esther, Zaragoza, España

Embotellarlos, no puedo, porque se evaporan fácil. Lo que tienen de bueno es que regresan siempre, aunque a veces parece que se fueron para siempre. Regresan no sé por qué. Supongo que por gentileza de Dios o del Diablo.

Escribo para quienes no pueden leerme, porque los libros están tan caros que de aquí a poco se venderán en las joyerías.

¿Para quién escribe? ¿Es posible pensar- al decir de Umberto Eco- en un lector modelo? Bettina Casale Cervini, Buenos Aires, Argentina

Escribo para los amigos que todavía no conozco. Los que conozco ya están hartos de escucharme.

Le cuento que no tengo dinero para comprar libros y tampoco hay librerías en donde los vendan. Por eso no sé que preguntarle. Sólo se me ocurre: ¿qué siente de tanto escribir y escribir, cuando al final el mundo sigue más o menos igual o peor? Jesús, Huancayo, Perú

La verdad, ni yo me entiendo. Escribo para quienes no pueden leerme, porque los libros están tan caros que de aquí a poco se venderán en las joyerías. Pero eso sí, créame, las palabras viajan caminos misteriosos, y andan por donde ellas quieren, sin pedir permiso.

¿De qué equipo(s) de fútbol es hincha? (En Uruguay y en el mundo) Camilo Rueda, Bogotá, Colombia

Todavía soy hincha de Nacional, aquí en el Uruguay, el club de mis amores desde mi más tierna infancia, pero sobre todo soy hincha del buen fútbol, y cuando ese milagro ocurre, lo agradezco sin mirar el color de la camiseta. Y si el buen fútbol proviene de un club chiquito, casi desconocido, pues mucho mejor todavía.

La vida según Galeano

En alguna parte dijiste que te caes y te levantas varias veces al día. Yo, en cambio, no sé como levantarme cuando tropiezo. ¿Cómo lo haces? Alejandro, Quito, Ecuador

Te parecerá una tontería, pero de veras te juro que pienso: Si me caí, es porque estaba caminando. Y caminar vale la pena, aunque te caigas. Yo soy caminante, a la orilla del río que llamamos mar, aquí en Montevideo, camino horas de horas, y las palabras caminan dentro mio y conmigo. A veces se van, y me cuesta seguir solo, sin ellas.

"Somos todos gotitas de algún río, brisas de un viento que no acaba cuando la propia vida acaba...".

¿Qué es la vida para usted, en una sola palabra? Rene Ramos, Lima, Perú

En cuatro palabras, no en una: Una caja de sorpresas.

¿Con que sueña? ¿Tiene un sueño recurrente? Rita Corbo, Montevideo, Uruguay

Mis sueños son de una mediocridad inconfesable. Los que más se repiten son los más estúpidos, pierdo un avión, discuto con un burócrata, cosas así. ¿Qué feo, no? Me consuelo recordando aquellos versos de Pedro Salinas que dicen que “los sueños son verdaderos sueños cuando se desensueñan, y en materia mortal encarnan”.

¿Escribís tomando mate? Camilo Melgar, Ciudad de Guatemala, Guatemala y Viena, Austria

No, ya no tomo mate. Tuve que dejar, hace años, como he dejado también el cigarrillo, que tanto me acompañó durante tanto tiempo. Ahora escribo con cerveza, o algún otro trago. Y mientras escribo, hablo solo, en voz alta. Quien me ve de lejos cree que soy un borracho perdido. Perdido soy, quizá, no sé; pero borracho no. Me gusta beber y por eso no me emborracho: el trago exige que no le falten el respeto.

¿Por qué la gente sigue creyendo aún en Dios? ¿Consideras que esta creencia retrasa al ser humano? Pedro Freire Alvarado, Guayaquil, Ecuador

Dios es el nombre que damos a la fe, y por eso es múltiple, aunque muchos crean que la diversidad de la fe es una herejía digna de castigo.

Política, globalización y América Latina

¿Qué opina del Premio Nobel recibido por Barack Obama? ¿Cómo se justifica recibir ese Premio? Martín, Gálvez, Argentina

Me pareció un chiste de mal gusto. Pero nada tiene de raro, teniendo en cuenta que hace un siglo el Premio Nóbel de la Paz fue concedido a Teddy Roosevelt, un enamorado de la guerra, que hasta escribió un libro proponiendo la guerra como remedio de la cobardía y la debilidad de los machos en el mundo.

Yo no creo en los optimistas full-time. Esos son farsantes o ciegos.

Nací en Estados Unidos de un padre uruguayo y una madre americana quien nació en Turquía. Entonces, sin duda, soy un producto de globalismo. ¿Qué piensas de nacionalismo y patriotismo? ¿Son buenos o crean más problemas? ¿Son partes inseparables de la identidad? Raúl Guizzo, Ft. Lauderdale, EE.UU.

Antes de que se inventara esa horrible palabra, globalización, que designa a la dictadura universal del dinero, existía otra, linda, generosa, la palabra internacionalismo. Yo la sigo prefiriendo. Para mí, sigue significando algo así como que podemos ser compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa ni del tiempo.

Nuestra América toda, ¿tiene posibilidades de sanar? María Gloria González Sánchez, Venezuela

Claro que sí. Tan enferma no está, si se compara. Todavía tenemos, por ejemplo, capacidad de locura, que es el síntoma infalible de la buena salud.

El mundo ¿al revés?

Me gustaría saber como ve usted este siglo veintiuno ¿con pesimismo? ¿Con optimismo? Javier, Brisbane, Australia

Yo no creo en los optimistas full-time. Esos son farsantes o ciegos. Yo soy optimista y pesimista también, según la hora y el día, creo y descreo, celebro y lamento este tiempo nuestro y este mundo que nos ha tocado. Cada tiempo tiene su contratiempo, es verdad, pero también es verdad que cada cara contiene su contracara. La contradicción es el motor de la vida: de la vida humana y de todas las otras vidas.

Asumir eso me ayuda a no arrepentirme de mis tristezas, de mis bajones, de mis malas músicas: ellas son partes inseparables de mí.

No tengo más talento que el que proviene de la experiencia: el mucho trabajo que cada día me tomo persiguiendo palabras que huyen.

¿Cómo ve el mundo y el estado de la sociedad actual? ¿Cree usted que puede llegar a ponerse de pie el mundo al revés? ¿Qué cree que hace falta para que se produzca un cambio trascendental en cada uno de los habitantes de este planeta? David Duarte, Bogotá, Colombia

No sé, no creo en las fórmulas mágicas. Simplemente sé, por experiencia, que vale la pena que la gente se una para pelear juntos por las cosas en las que vale la pena creer. De a uno, solitos, poco o nada podemos hacer. Y más, te digo: no hay que desalentarse tan fácilmente. Si las cosas no salen como uno quisiera, bueno, hay que aprender el arte de la paciencia, hay que aceptar que la realidad cambia al ritmo que ella quiere, y no al que uno decide que ella debe cambiar. “Si la realidad no me obedece, no me merece”, dicen, o al menos creen, algunos intelectuales. Yo no.

¿Qué hacer ante la desazón y la impotencia después de leer sus escritos? ¿Qué soluciones usted plantea a la dominación y explotación que hemos sufrido desde siempre? Alexandra, Colombia

Yo no vendo recetas de la felicidad, y te recomiendo que no creas en los bandidos que las venden. Tampoco creo en los dogmáticos religiosos o políticos que venden certezas. Para mí, las únicas certezas dignas de fe son las que desayunan dudas cada mañana.

Si hoy entrara en una máquina del tiempo, y ésta lo llevara cien años hacia el futuro, ¿qué cree que encontraría al salir de ella? Manuel Burgos, Albuquerque, EE.UU.

No tengo la menor idea, ni quiero tenerla. Cada vez que una gitana se me acerca, y me atrapa la mano para leerme el futuro, le pido que por favor no cometa esa crueldad. Lo mejor que tiene el futuro es que tiene mucho misterio.

La izquierda de Galeano

¿Qué es para usted la izquierda? Acaso esa dicotomía de izquierda versus derecha no caducó en la década del 70? ¿Hasta cuándo el mal de muchos será culpa de unos pocos “malvados”? ¿Hasta cuándo seguirá vendiendo la victimización cómo táctica para la transformación social? Jairo Zabala, Caracas

La culpa es de todos, nos dicen los culpables de que las relaciones humanas se hayan envenenado y los culpables de que nos estemos quedando sin planeta. Razón tenía doña Concepción Arenal, mujer luminosa, que se recibió de abogada disfrazada de hombre, con doble corsé, y tuvo el coraje de decir lo que los hombres decían, allá por los mediados del siglo XIX: “Si la culpa es de todos, es de nadie. Quien generaliza, absuelve”.

Uno sobrevive en los demás: en la memoria y en los actos de los demás.

Estoy de acuerdo con todos los males del capitalismo que el distinguido escritor desvela, pero, ¿qué hay de los males del socialismo? ¿Cuál sería la mejor vía para un desarrollo más humano? Liliana Lainfiesta, Guatemala

El siglo XX divorció la justicia y la libertad. La mitad del mundo sacrificó la justicia en nombre de la libertad, y la otra mitad sacrificó la libertad en nombre de la justicia. Esa fue la tragedia del siglo pasado. El desafío del siglo presente consiste, creo, en unir a esas hermanas siamesas que han sido obligadas a vivir separadas. La justicia y la libertad quieren vivir bien pegaditas.

¿Como hacer que el mundo entienda la diferencia entre la verdadera izquierda identificada con el pueblo, de la demagoga, como la burocracia soviética o cubana? Hugo Sosa Ferreyra, Playa del Carmen, México

Cada cual lo entiende a su modo y manera, y a su modo y manera actúa. Yo soy muy respetuoso de las ideas y de las vidas de los demás.

¿No cree usted que las palabras “pobre” y “gratis” han creado una mentalidad resignada en las gentes deprimidas puesto que, por esperar todo gratis de “papá gobierno” hacen muy poco o nada por superar sus condiciones de vida y prefieren seguir viviendo en la pobreza? Ricardo Miranda, Montreal, Canadá

La caridad puede producir, a veces, algo de eso. La caridad es vertical, da limosnas, siembra malas costumbres, como la holgazanería. Además, es humillante. Como dice un proverbio africano, la mano que da está siempre arriba de la mano que recibe. Pero las relaciones de solidaridad, que son horizontales, generan respuestas completamente diferentes.

Galeano, el escritor

Siempre me pregunté cómo hace para encontrar combinaciones tan felices de palabras, palabras que uno escuchó (y escribió) cientos de veces, y que cuando usted las junta parecen un idioma nuevo. Alejandra, Rosario, Argentina
Gracias mil por el piropo. Sólo puedo decirte que ninguna hada visitó mi cuna. No tengo más talento que el que proviene de la experiencia: el mucho trabajo que cada día me tomo persiguiendo palabras que huyen.

A casi 40 años de “Las Venas Abiertas de América Latina”, ¿ha pensado en escribir una segunda parte? Oscar González, Campeche, México

En realidad, todos escribimos un solo libro, que va cambiando y se va multiplicando a medida que la vida vive y el escritor escribe. Para mí, “Las venas” fue un puerto de partida, no un puerto de llegada. Desde ahí, creo, multipliqué mi visión del mundo.

¿Qué opinión le merece el libro “Manual del perfecto idiota latinoamericano” y su intento por refutar lo expuesto por usted en “Las venas abiertas de Ámerica Latina”? Juan Francisco De León, Tepoztlán, México

No tengo opinión, pero sólo puedo desear lo mejor a los autores de ese libro: que dentro de cuarenta años, su obra esté tan viva que otros autores escriban un libro para atacarla.

A lo largo de estos últimos años, ¿ha visto usted alguien (o un colectivo) que le siga la posta, que de algún modo continúe una obra como la suya? Ray Edson Hurtado Romero, Cochabamba, Bolivia

Somos todos gotitas de algún río, brisas de un viento que no acaba cuando la propia vida acaba, pedacitos nomás, momentitos apenas, y no más que eso: no creo en otra inmortalidad más que en esa. Uno sobrevive en los demás: en la memoria y en los actos de los demás. Y uno no conoce a esos anónimos autores de la continuidad más allá de la muerte.

Derechos humanos y diálogo transcultural

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Ramin Jahanbegloo: "Todo ser humano tiene derecho a la cultura, incluido el derecho al disfrute y desarrollo de la vida e identidad culturales"

 

Webislam

 

Es bien conocida la historia de los ciegos que, unos a otros, describían a un elefante. Uno de ellos le toca la trompa y dice que el elefante es como una serpiente. Otro toca una pata y describe al elefante como una columna. Un tercero pone ambas manos en un costado del elefante y concluye que es más bien como una pared. Ya se trate de un cuento originalmente hindú, persa o budista, el caso es que esta enseñanza ha sido utilizada a menudo para ilustrar que lo que todos vemos en nuestras diferentes culturas es sólo parte de la totalidad, por lo que necesitamos escuchar y aprender para poder cruzar con seguridad el río de la vida.

La pauta legal adoptada por la ONU es un consenso básico de la comunidad internacional

"Nuestra verdadera opción, por lo tanto, será la de aproximarnos a las diferentes tradiciones religiosas y culturas autóctonas y reconocerlas como colaboradoras en la promoción de un mayor respeto de los derechos humanos y de su observancia.

Las culturas tradicionales no son un sustitutivo de los derechos humanos; son un contexto cultural en el que los derechos humanos tienen que ser establecidos, integrados, promovidos y protegidos. Los derechos humanos deben plantearse de una manera que tenga pleno sentido y sea relevante en distintos contextos culturales. En vez de limitar los derechos humanos a su encaje en una determinada cultura ¿por qué no recurrir a los valores de las culturas tradicionales para reforzar la aplicación y la relevancia de los derechos humanos universales?

Hay una necesidad cada vez mayor de resaltar los valores comunes y básicos que comparten todas las culturas: el valor de la vida, el orden social y la protección contra la arbitrariedad. Esos valores básicos están plasmados en los derechos humanos. Las culturas tradicionales deberían ser consideradas y reconocidas como colaboradoras en la promoción de un mayor respeto de los derechos humanos y de su observancia. El reconocimiento y el aprecio de contextos culturales particulares contribuiría a facilitar, más que a limitar, el respeto y la observancia de los derechos humanos. Los derechos humanos universales no imponen un patrón cultural sino el estándar legal de la mínima protección necesaria para la dignidad humana.

En cuanto pauta legal adoptada por las Naciones Unidas, los derechos humanos universales representan un consenso, arduamente conseguido, de la comunidad internacional, no el imperialismo cultural de alguna región en particular o de un conjunto de tradiciones. Los derechos humanos relacionados con la diversidad y la integridad cultural abarcan una amplia gama de protecciones, incluyendo: el derecho a la participación cultural; el derecho a disfrutar del arte; a la conservación, desarrolloy difusión de la cultura; a la protección del patrimonio cultural; a la libertad para la actividad creativa; a la protección de las personas pertenecientes a minorías étnicas, religiosas o lingüísticas; a la libertad de reunión y asociación; el derecho a la educación, a la libertad de pensamiento, conciencia y religión, a la libertad de opinión y de expresión; y el principio de no discriminación.

Todo ser humano tiene derecho a la cultura, incluido el derecho al disfrute y desarrollo de la vida e identidad culturales. Los derechos culturales, sin embargo, no son ilimitados. Existen limitaciones legítimas y sustanciales a prácticas culturales, incluso a tradiciones bien afianzadas. Por ejemplo, ninguna cultura puede hoy día reclamar legítimamente el derecho a practicar la esclavitud.

Algunos creen, equivocadamente, que los derechos humanos son relativos en lugar de universales en lo que concierne a la cultura. Este relativismo supondría una peligrosa amenaza para la efectividad del derecho internacional y para el sistema internacional de derechos humanos. La reclamación de la aceptación y la práctica del relativismo cultural no es creíble. El relativismo cultural se utiliza como plataforma para obtener ventajas políticas o económicas, y no como un compromiso con los altos valores éticos y los ideales que la protección de los derechos humanos supone.

El concepto de derechos no tiene sentido a menos que los derechos sean universales, pero los derechos no pueden alcanzar su universalidad sin un cierto anclaje cultural. Los derechos evolucionan a medida que evolucionan las culturas. No son entidades fijas. El debate entre universalismo y relativismo no tiene sentido. Los ideales universales de los derechos humanos y las particularidades y sensibilidades culturales pueden reconciliarse. Los estándares universales deberían ser el mínimo moral, mientras que las particularidades culturales ofrecerían diferentes marcos para favorecer o impedir la labor de los derechos humanos. Las culturas no pueden quedar excluidas, porque no hay discurso o práctica de los derechos humanos que exista en un vacío cultural. Una aplicación universal de los derechos humanos sin referencia a las particularidades culturales y a los derechos autóctonos disminuiría la fuerza ética de los derechos humanos.

Sería un error sostener que los derechos humanos son una idea occidental. En realidad son la capacidad moral de la humanidad para proteger, bajo el imperio de la ley, las condiciones necesarias para la dignidad humana. Es decir, que si hay un conjunto normativo universal de principios espirituales en el que pueda hoy basarse el discurso sobre los derechos humanos, es preciso que éste trascienda las penúltimas distorsiones y las reales crueldades que comparten todas y cada una de las tradiciones religiosas del mundo. Requerir que cada particular marco espiritual sea normativo para los derechos humanos exige distinguir entre religión organizada y espiritualidad.

Este debate, que en cierto sentido subyace tras todos los otros, es probablemente el nudo gordiano de los derechos humanos. Hoy quizá más que nunca antes, los símbolos y creencias religiosos están siendo manipulados para promover el odio, la intolerancia y la violencia. Tal vez sea esa manipulación de parte de las ideologías religiosas por el control de la violencia lo que ha dado crédito al debate sobre el "choque de culturas" que divide al mundo mediante fronteras religiosas. Es decir, la política del miedo ha superado desde hace tiempo los principios espirituales y la ética humanitaria de la religión.

Si el miedo es hoy un factor obvio entre los extremistas religiosos, lo es de modo aún más sutil e insidioso en las ideologías religiosas que recurren al miedo como fundamento de la política. Pero son muchos los que hoy se dan cuenta de que la alternativa al miedo no es el valor sino la no violencia. Que las ideologías religiosas hayan originado posiciones fanáticas no es razón para que debamos optar por oposiciones fanáticas. La violencia no es la solución; es el problema.

Al aceptar el Premio Nobel de la Paz, el doctor Martin Luther King Jr. proclamó una "fe audaz" en que "en todas partes la gente pueda tener tres comidas al día para su cuerpo, educación y cultura para su mente y dignidad, igualdad y libertad para su espíritu". Tanto si somos religiosos como laicos, tanto si somos hindúes como budistas, cristianos, judíos o musulmanes, adoptar esa "fe audaz" en los derechos humanos nos ayuda a enfrentarnos a las difíciles decisiones éticas que han de tomarse en nuestro tiempo.

A medida que el mundo se hace más pequeño con la llegada de la globalización, la sola idea de los derechos humanos universales nos sirve para promover los diálogos transculturales. El diálogo transcultural no aspira simplemente a tender puentes entre los enormes conjuntos de culturas que se expresan bajo denominaciones tales como Occidente y Oriente. Aspira a tender puentes donde quiera que un fuerte sentimiento de "nosotros" y "ellos" surge más allá de las fronteras. Aunque la mayoría de nosotros estamos convencidos de que el progreso moral de la humanidad va en la dirección de la promoción de los derechos humanos, deberíamos insistir en que éstos no deben entenderse como un fenómeno ya cumplido. Ni que pertenece a nuestro pasado. Es una opción para nuestro futuro plural.


Ramin Jahanbegloo, filósofo iraní, es catedrático de Ciencias Políticas en la Universidad de Toronto. Traducción de Juan Ramón Azaola.

Los Pecados de Haití

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Eduardo Galeano

 

Publicado el 15 Enero 2010 en Eduardo Galeano

La democracia haitiana nació hace un ratito. En su breve tiempo de vida, esta criatura hambrienta y enferma no ha recibido más que bofetadas. Estaba recién nacida, en los días de fiesta de 1991, cuando fue asesinada por el cuartelazo del general Raoul Cedras. Tres años más tarde, resucitó. Después de haber puesto y sacado a tantos dictadores militares, Estados Unidos sacó y puso al presidente Jean-Bertrand Aristide, que había sido el primer gobernante electo por voto popular en toda la historia de Haití y que había tenido la loca ocurrencia de querer un país menos injusto.

El voto y el veto

Para borrar las huellas de la participación estadounidense en la dictadura carnicera del general Cedras, los infantes de marina se llevaron 160 mil páginas de los archivos secretos. Aristide regresó encadenado. Le dieron permiso para recuperar el gobierno, pero le prohibieron el poder. Su sucesor, René Préval, obtuvo casi el 90 por ciento de los votos, pero más poder que Préval tiene cualquier mandón de cuarta categoría del Fondo Monetario o del Banco Mundial, aunque el pueblo haitiano no lo haya elegido ni con un voto siquiera.

Más que el voto, puede el veto. Veto a las reformas: cada vez que Préval, o alguno de sus ministros, pide créditos internacionales para dar pan a los hambrientos, letras a los analfabetos o tierra a los campesinos, no recibe respuesta, o le contestan ordenándole:

-Recite la lección. Y como el gobierno haitiano no termina de aprender que hay que desmantelar los pocos servicios públicos que quedan, últimos pobres amparos para uno de los pueblos más desamparados del mundo, los profesores dan por perdido el examen.

La coartada demográfica

A fines del año pasado cuatro diputados alemanes visitaron Haití. No bien llegaron, la miseria del pueblo les golpeó los ojos. Entonces el embajador de Alemania les explicó, en Port-au-Prince, cuál es el problema:
-Este es un país superpoblado -dijo-. La mujer haitiana siempre quiere, y el hombre haitiano siempre puede.
Y se rió. Los diputados callaron.. Esa noche, uno de ellos, Winfried Wolf, consultó las cifras. Y comprobó que Haití es, con El Salvador, el país más superpoblado de las Américas, pero está tan superpoblado como Alemania: tiene casi la misma cantidad de habitantes por quilómetro cuadrado.

En sus días en Haití, el diputado Wolf no sólo fue golpeado por la miseria: también fue deslumbrado por la capacidad de belleza de los pintores populares. Y llegó a la conclusión de que Haití está superpoblado… de artistas.

En realidad, la coartada demográfica es más o menos reciente. Hasta hace algunos años, las potencias occidentales hablaban más claro.

La tradición racista

Estados Unidos invadió Haití en 1915 y gobernó el país hasta 1934. Se retiró cuando logró sus dos objetivos: cobrar las deudas del City Bank y derogar el artículo constitucional que prohibía vender plantaciones a los extranjeros. Entonces Robert Lansing, secretario de Estado, justificó la larga y feroz ocupación militar explicando que la raza negra es incapaz de gobernarse a sí misma, que tiene “una tendencia inherente a la vida salvaje y una incapacidad física de civilización”. Uno de los responsables de la invasión, William Philips, había incubado tiempo antes la sagaz idea: “Este es un pueblo inferior, incapaz de conservar la civilización que habían dejado los franceses”.

Haití había sido la perla de la corona, la colonia más rica de Francia: una gran plantación de azúcar, con mano de obra esclava. En El espíritu de las leyes, Montesquieu lo había explicado sin pelos en la lengua: “El azúcar sería demasiado caro si no trabajaran los esclavos en su producción. Dichos esclavos son negros desde los pies hasta la cabeza y tienen la nariz tan aplastada que es casi imposible tenerles lástima. Resulta impensable que Dios, que es un ser muy sabio, haya puesto un alma, y sobre todo un alma buena, en un cuerpo enteramente negro”.

En cambio, Dios había puesto un látigo en la mano del mayoral. Los esclavos no se distinguían por su voluntad de trabajo. Los negros eran esclavos por naturaleza y vagos también por naturaleza, y la naturaleza, cómplice del orden social, era obra de Dios: el esclavo debía servir al amo y el amo debía castigar al esclavo, que no mostraba el menor entusiasmo a la hora de cumplir con el designio divino. Karl von Linneo, contemporáneo de Montesquieu, había retratado al negro con precisión científica: “Vagabundo, perezoso, negligente, indolente y de costumbres disolutas”. Más generosamente, otro contemporáneo, David Hume, había comprobado que el negro “puede desarrollar ciertas habilidades humanas, como el loro que habla algunas palabras”.

La humillación imperdonable

En 1803 los negros de Haití propinaron tremenda paliza a las tropas de Napoleón Bonaparte, y Europa no perdonó jamás esta humillación infligida a la raza blanca. Haití fue el primer país libre de las Américas. Estados Unidos había conquistado antes su independencia, pero tenía medio millón de esclavos trabajando en las plantaciones de algodón y de tabaco. Jefferson, que era dueño de esclavos, decía que todos los hombres son iguales, pero también decía que los negros han sido, son y serán inferiores.
La bandera de los libres se alzó sobre las ruinas. La tierra haitiana había sido devastada por el monocultivo del azúcar y arrasada por las calamidades de la guerra contra Francia, y una tercera parte de la población había caído en el combate. Entonces empezó el bloqueo. La nación recién nacida fue condenada a la soledad. Nadie le compraba, nadie le vendía, nadie la reconocía.

El delito de la dignidad

Ni siquiera Simón Bolívar, que tan valiente supo ser, tuvo el coraje de firmar el reconocimiento diplomático del país negro. Bolívar había podido reiniciar su lucha por la independencia americana, cuando ya España lo había derrotado, gracias al apoyo de Haití. El gobierno haitiano le había entregado siete naves y muchas armas y soldados, con la única condición de que Bolívar liberara a los esclavos, una idea que al Libertador no se le había ocurrido. Bolívar cumplió con este compromiso, pero después de su victoria, cuando ya gobernaba la Gran Colombia, dio la espalda al país que lo había salvado. Y cuando convocó a las naciones americanas a la reunión de Panamá, no invitó a Haití pero invitó a Inglaterra.

Estados Unidos reconoció a Haití recién sesenta años después del fin de la guerra de independencia, mientras Etienne Serres, un genio francés de la anatomía, descubría en París que los negros son primitivos porque tienen poca distancia entre el ombligo y el pene. Para entonces, Haití ya estaba en manos de carniceras dictaduras militares, que destinaban los famélicos recursos del país al pago de la deuda francesa: Europa había impuesto a Haití la obligación de pagar a Francia una indemnización gigantesca, a modo de perdón por haber cometido el delito de la dignidad.

La historia del acoso contra Haití, que en nuestros días tiene dimensiones de tragedia, es también una historia del racismo en la civilización occidental.

Más Cuestionamientos A La Versión Oficial del 11-S de EE.UU.

‘‘¡NO OS CREEMOS!’’

UN PERIODICO ECONOMICO ALEMAN PONE EN DISCUSION EL ’11/9

por Pino Cabras - 11 de enero de 2010

 

La revista económica alemana "Focus Money" (N. 2 / 2010), afronta una detallada narración sobre el 11/9 y pone en discusión radicalmente la versión oficial. Estamos hablando del segundo semanario económico de la nación económicamente más fuerte de Europa, un magazín publicado por un coloso de la editorial alemana, el grupo de Hubert Burda.

El señor Burda es un insigne exponente de la súper clase global, un editor-intelectual de primerísima plana del stablishment alemán: es líder de la VDZ, la “confindustria de los editores”, además de cofundador del sindicato análogo a escala europea, así como también es miembro del Consejo del World Economic Foro y ha participado incluso en reuniones del exclusivo Club Bilderberg.

La salida de este artículo es pues digna de atención: es la primera vez que un periódico tan bien integrado en el mainstream occidental se expone en contar de forma tan crítica los lados más incómodos del acontecimiento que ha marcado al siglo, el 11 de septiembre.

"Focus Money", expone la mayor parte de los argumentos y las contradicciones cruciales en cinco páginas satinadas. Entre los varios temas afrontados, el artículo supone que el derrumbe del World Trade Center pueda haber sido una demolición intencional.

Además el artículo abre serias dudas sobre la “locura” atribuida a las personalidades críticas, que a menudo son estigmatizadas como “teóricos del complot”. La revista recuerda que “no se trata solo de políticos serios que ya no quieren creer en la versión oficial”, sino también, “de miles de científicos que ponen en tela de juicio el 11/9”.

El autor del artículo es Oliver Janich. Trabaja como periodista de investigación freelance para "Financial Times Deutschland", "Sueddeutsche Zeitung", "Euro&Finance" y tiene una columna fija para "Focus Money."

En su blog Janich explica que ha luchado muchos años para convencer a la redacción de la necesidad de publicar estas cinco páginas. Se pregunta sumisamente por qué el mainstream se resista, e intenta responder: no es necesaria una gran conjura de los medios de comunicación, para impedir que se publiquen este tipo de historias, sobre todo en lo que se refiere a los grandes acontecimientos. Según Janich, todos los redactores tienen miedo de caer en la vergüenza y de repetir el infortunio de los “diarios falsos de Hitler”, que en 1983 damnificó enormemente al semanario “Stern”.

Janich describe esta reluctancia de los colegas, debida justamente a la relevancia del acontecimiento, hasta que, observando los hechos, los colegas admiten que es una equivocación no dudar. Y así nace también el artículo sobre el 11/9.

La primer página del artículo muestra las fotos de personalidades escépticas sobre el “11/9 oficial”, entre los cuales están Charlie Sheen, Sharon Stone, Rosie O’Donnell, William Rodriguez (al lado de George W. Bush), el ex gobernador Jesse Ventura, Richard Gage, el juez federal alemán Dieter Deiseroth y muchos otros.

El resto del artículo está cargado de alusiones a muchas informaciones. La prueba de una demolición controlada de los edificios, la crítica de la teoría del incendio, las preguntas sobre los interceptores, sobre el edificio 7 del WTC y sobre el Pentágono. Se habla de las "maniobras imposibles de vuelo”, de las dimisiones del senador Max Cleland, que es citado diciendo “Es un fraude, un escándalo nacional”, desdeñado por la marea de mentiras a la Comisión, que han obstaculizado las investigaciones. Incluso se señala la misteriosa muerte de Barry Jennings, un alto funcionario del Departamento de los Servicios de emergencia de la ciudad de Nueva York. Era un testigo clave de los hechos ocurridos en el Edificio 7. Todavía recubierto de polvo, Jennings había concedido una entrevista en directo al ABC y más adelante una para el documental "Loose Change Final Cut" dirigido por Dylan Avery.

Apenas pocos meses atrás, en los primeros meses de septiembre, ya había habido un artículo corregido y equilibrado sobre el 11/9 en un semanario de la televisión alemana.

Las razones de la publicación del artículo de "Focus Money" son para comprenderlas. Puede darse que la redacción haya decidido publicar autónomamente una historia tan interesante de por si, que ya incluso para una portada periodística de tal dimensión resulta difícil “regalarla” a los medios de comunicación “alternativos”. Y por lo tanto podría tener que ver con decisiones comerciales contingentes.

Pero no puede ignorarse que la publicación recae en un momento en el cual ha retomado fuerza toda la retórica ligada a Al-Qaeda, sobre la ola del extraño pseudo-atentado de Mutanda Boom en el vuelo Amsterdam-Detroit. Esa retórica usada a manos llenas por la Administración de los Estados Unidos, para sustentar un renovado esfuerzo bélico en Afganistán. Alemania, demasiado comprometida militarmente en esa área y muy reacia a exponerse con ulteriores soldados, podría estar interesada en empezar a desacreditar el relato de fondo justamente a partir del 11/9. Algo similar ocurrió en Japón con el cambio de la guardia en el gobierno, allá donde el Partido Democrático japonés desafía abiertamente la versión oficial del gobierno de los Estados Unidos, sobre los hechos del 11/9 y pone en tela de juicio la capacidad de justificar la intervención en Afganistán.

Por lo tanto puede suceder que las redacciones se sientan más libres de reportar las dudas que no habían osado publicar nunca antes, porque temían la cadena de preguntas radicales que se arrastrarían consigo sobre la estructura del poder. Incluso en el seno de las clases dirigentes quizás se abra algún debate en cuanto al destino del mundo y sobre las soluciones no sólo militares.

 

Estracto de: megachip.it