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Guerras Por Petróleo y Recursos Estratégicos

Las paradojas del desarrollo en América Latina

Las paradojas del desarrollo en América Latina

 

 

Mujeres de clase media alta en un "cacerolazo" en Barrio Norte,  de la capital argentina, durante el conflicto del gobierno de Cristina Fernández con los agroexportadores por el aumento de las retenciones a la exportación de materias primas. (Foto Infobae)

 

El resurgimiento de la derecha aparece en el contexto de unos regímenes de centro izquierda cuyas políticas han desmovilizado los movimientos a través de la cooptación y han estimulado una recuperación económica que, a su vez, ha levantado expectativas y demandas de la derecha en el sentido de una mayor autonomía, poder regional, concesiones más lucrativas y menos impuestos.

Por James Petras - Rebelión
Traducido por el equipo de traducción de Rebelión

Introducción

El desarrollo latinoamericano ofrece una amplia gama de paradojas que desafían todas las predicciones, las prescripciones y los análisis de escritores e intelectuales de izquierda y derecha.

Hay cambios y desplazamientos abruptos en la correlación de fuerzas políticas, y al mismo tiempo se producen continuidades estructurales llamativas. Los avances políticos alternan con bruscos retrocesos a medida que los movimientos populares compiten por el poder por medio de movilizaciones de masas que resurgen y se enfrentan a las clases gobernantes. Los derrumbes de los sistemas financieros y productivos, las fugas de capitales y la desaparición de los regímenes de las clases gobernantes, van seguidos de fuertes recuperaciones económicas de corte capitalista, del renacimiento de movimientos liderados por los empresarios y de la restauración de la hegemonía capitalista frente a la pequeña burguesía. Los movimientos horizontales de clase y los sindicatos, que superan las divisiones étnicas, regionales y locales y desafían el estado capitalista, son desplazados por divisiones verticales en las cuales las organizaciones capitalistas, regionales y sectoriales, basadas en las masas, compiten por los beneficios. El liderazgo hegemónico sobre amplios sectores de la clase media baja y la población urbana y rural pobre, oscila entre el proletariado que ha ido a menos, los empleados públicos que se organizan, los campesinos y, en algunos casos, los desempleados urbanos, las elites organizadas de la exportación agraria, las multinacionales financieras y mineras lideradas por las grandes compañías que apoyan a los demagogos de derechas de las clases medias. La recuperación económica y unas tasas de crecimiento sostenidas y sustanciales fortalecen el poder político y social de las clases gobernantes, lo que contribuye a extender y acrecentar unas desigualdades superiores a las que precedieron a la crisis económica. El péndulo político se desplaza de una influencia radical de la izquierda en las calles al poder institucional de centro izquierda, o un nuevo surgimiento del poder institucional y de base derechista. Los movimientos sociales de masas, que ocupan y organizan fábricas fallidas y tierras improductivas, son sustituidos por la restauración a los anteriores propietarios, el desplazamiento forzoso de los campesinos y la vasta expansión de los productos de exportación agrarios.

Mientras la hegemonía estadounidense en América Latina se hace menos profunda y omnipresente, la variante local latinoamericana del neoliberalismo se expande y se globaliza. El inicio de la recesión y la crisis financiera en EEUU no consigue, o apenas consigue, frenar el boom exportador de América Latina, poniendo de manifiesto el creciente desacoplamiento de las economías de ambas regiones, lo cual deja obsoleto el cliché según el cual Cuando EEUU estornuda, América Latina atrapa una neumonía.

La dinámica de clases de la derecha resurgente

Uno de los factores clave que impulsa el resurgir de la derecha, el debilitamiento de los regímenes calificados de centro izquierda, y el aislamiento y declive de los movimientos sociales radicales en la primera década del nuevo milenio, es la primarización de las economías. El sector económico primario, a saber, la agricultura y la minería, está dominado por las grandes compañías agromineras nacionales y extranjeras, las cuales también lideran los negocios punteros y las instituciones financieras y ejercen la hegemonía sobre los gobiernos regionales y locales y sus empleados. Unos precios mundiales favorables y la apertura de los nuevos y dinámicos mercados de ultramar, así como las grandes aportaciones de inversiones extranjeras a los sectores primarios, han incrementado en gran medida el papel de las élites del sector agrominero en la economía y han aumentado su demanda de mayor influencia en la política económica nacional. La creciente importancia de los sectores agromineros y sus industrias satélite (finanzas, comercio, maquinaria agrícola, infraestructuras y construcción) ha desplazado los ejes del poder político de las alianzas de centro izquierda, compuesto por la clase trabajadora urbana de clase media y los pobres rurales y urbanos, hacia un bloque de poder de masas liderado por las élites agromineras que abarca pequeñas empresas urbanas, organizaciones profesionales, campesinos medianos e incluso pequeños, consumidores urbanos desafectos y empleados asalariados que sufren los efectos de la elevada inflación.

Las élites del sector primario lideradas por la derecha son los principales exponentes de las políticas de libre mercado, con independencia del declive de la influencia del FMI y el Banco Mundial, dado que su objetivo estratégico fundamental es el acceso ilimitado a los mercados de ultramar y la importación de capital y bienes de consumo a precios competitivos, más bajos. A escala nacional, las élites agromineras y sus colaboradores en los sectores financieros y comerciales, exigen el fin de la regulación gubernamental, la disminución o eliminación de los aranceles a la exportación, el fin del reparto de ingresos con el gobierno nacional y la reinversión del superávit comercial en proyectos de infraestructura que faciliten las exportaciones y los beneficios.

El desplazamiento del poder de la izquierda radical al centro izquierda y a la derecha va muy en paralelo con los vaivenes del capital. La izquierda radical dominó la calle, ejerció un veto virtual sobre la política económica e influyó en el cambio de régimen en el momento álgido de las crisis económicas y políticas y la derrota del neoliberalismo en los comienzos del siglo XXI. El centro izquierda surgió del punto muerto entre los movimientos sociales y la clase gobernante durante las crisis, la izquierda radical fue capaz de poner freno al dominio del capital pero no pudo, o no quiso, sustituirlo; y la clase gobernante ocupó las posiciones estratégicas en la economía, pero era incapaz de gobernar. El centro izquierda fue esencialmente un régimen de transición nacido tras las crisis, pero sólo podía sobrevivir a condición de que pudiera adaptarse a las demandas de las élites agromineras que emergieron del boom económico del período post crisis. El intento del centro izquierda de lograr ajustes políticos y una continuidad estructural creó, a su derecha, a sus sepultureros. Sintiéndose seguro por el apoyo que recibía de los sectores estratégicos privatizados, financieros, agromineros e industriales, el centro izquierda llevó a la práctica una serie de políticas fiscales, monetarias y laborales que forzosamente supusieron alimentar el relanzamiento del crecimiento capitalista. Unas condiciones favorables en el mercado mundial instaron a los regímenes de centro izquierda a adoptar la estrategia de crecimiento del sector primario, independientemente del hecho de que su base electoral se opusiera a las élites líderes en el sector primario. El centro izquierda operaba con una visión estática del equilibro de poder posterior a la crisis entre los pobres movilizados y una burguesía resurgente, y tenía en mente una alianza productiva donde podrían sacar provecho de la riqueza y los ingresos generados de un sector primario de libre mercado para los pagos de prestaciones sociales que pacificaran su base de masas. La estrategia se vino abajo en el momento en que el boom del sector primario despegó y las élites agromineras resurgentes se hicieron fuertes gracias a unos beneficios récord. Las élites derechistas del sector primario se negaron a entrar en el juego de la alianza productiva y de las políticas de reparto de la riqueza del régimen que impulsaba el centro izquierda. Incapaz de volver a meter al genio en la botella, el centro izquierda se convirtió en prisionero de la derecha resurgente, dando marcha atrás en cuanto a las promesas a su base de masas y sin voluntad ni capacidad de proteger a sus partidarios, por no hablar de movilizarlos contra la violencia institucional y callejera de las tropas de choque de la derecha del sector primario.

El resurgir del neoliberalismo de libre mercado y el debilitamiento de los movimientos sociales

El dominio de los adalides de la economía propulsada por el sector primario ha tenido importantes repercusiones en el mapa macroeconómico y político.

En primer lugar, y ante todo, la derecha se ha hecho con el poder político en las dinámicas regiones agromineras, y con los beneficios obtenidos y los ingresos fiscales locales, han sido capaz de financiar proyectos locales de asistencia social que movilizan a la mayoría de la población local en apoyo de su agenda regionalista. Así, han conseguido, en gran medida, convertir el conflicto de clases en un conflicto sectorial y regional.

En segundo lugar, el impulso regional y el papel cada vez más estratégico de las regiones dominadas por la derecha en la economía nacional, ha dado lugar a una mayor influencia en la política nacional. En particular, grupos económicos dominantes en las capitales, sobre todo en los sectores financiero y comercial (actividades de importación y exportación), han unido sus fuerzas para socavar los regímenes de centro izquierda, con el resultado del sometimiento de los regímenes vulnerables de centro izquierda a las exigencias desreguladoras más radicales del sector agrominero. El problema al que se enfrentan los regímenes de centro izquierda es que el resurgir de la derecha ocurre en un momento en que las presiones inflacionarias están obligando a los trabajadores organizados a pedir mayores subidas salariales, sobre todo en vista de los pasados 5 años de rápido crecimiento y creciente desigualdad. Esto da lugar a un conflicto de tres vertientes, donde los regímenes de centro izquierda se encuentran con la oposición de su base popular anterior y han sido abandonados por la clase media de las capitales y provincias.

Las medidas reguladoras que el centro izquierda introdujo frente a la crisis de la década anterior, ahora se están erosionando. Los débiles esfuerzos por remediar la pobreza extrema y financiar el empleo urbano los socava una derecha agrominera con gran confianza en sí misma que se ve, con razón, como un centro dinámico de la estrategia de desarrollo de centro izquierda liderada por la exportación. La dependencia que tiene el centro izquierda del sector primario y su incapacidad de introducir cambios estructurales en el régimen de propiedad de tierras y el control minero y energético fueron cruciales para el poderoso resurgir de la derecha. La negativa del centro izquierda a renacionalizar los sectores económicos estratégicos privatizados durante la década anterior y su estrategia de desmovilización política de los movimientos populares han desplazado de manera dramática el equilibrio del poder político hacia la derecha.

El fracaso del movimiento indio y campesino

En el cambio de siglo, los movimientos indios y campesinos desempeñaban un papel importante en algunos países de América Latina. En Bolivia, Ecuador, Colombia, México, Perú, Brasil, América Central y Paraguay, los movimientos indios y campesinos tuvieron un papel importante, bien en el derrocamiento de los regímenes neoliberales, construyendo potentes movimientos de base regional que influyeron en la política nacional, bien ayudando a que salieran elegidos presidentes de centro izquierda y, en algún caso, aportando el apoyo de las masas a los movimientos guerrilleros. La mayoría de dichos movimientos sociales eran, efectivamente, grupos de veto a la hora de plantear la agenda política nacional. Como actores políticos importantes, estos movimientos fueron aliados muy codiciados para los partidos y políticos electorales que se proclamaban de centro izquierda, para contrarrestar la política de patrocinio de las élites agromineras de derechas. El momento de triunfo de los movimientos, su reconocimiento como protagonistas en la política nacional como grupos con capacidad potencial para hacer y deshacer las fortunas electorales de los partidos y líderes políticos urbanos, fue también el principio del fin de su papel como agentes representativos de la base de masas.

Los líderes indios y campesinos sucumbieron a los halagos o favores políticos, empleos en el gobierno, ONG financiadas por la UE o EEUU, y microcréditos administrados por bancos internacionales de ultramar. Los movimientos y los líderes fueron testigos de cómo sus aliados políticos de centro izquierda giraron a la derecha, acogiendo la estrategia de exportación de agrominerales y abandonando las promesas de reforma de la tierra, seguridad alimentaria y financiación de la agricultura cooperativa. El resultado fue la pérdida visible de iniciativa política, divisiones internas, deserciones en masa y, en algunos casos, la transformación de los movimientos en correas transmisoras de las políticas oficiales que originaron una desmovilización parcial y la pérdida del poder en la calle. Sobre todo, el giro y el énfasis en la autonomía y la política étnica, promovido por las ONG y sus agencias de financiación de la UE y EEEUU, hicieron que los movimientos indios cambiaran la política de clases por la política separatista/regionalista. Este desplazamiento hacia la política identitaria los aisló de los sindicatos, los mineros y la clase trabajadora urbana y proporcionó a las poderosas élites agromineras un pretexto para hacerse con el control de las regiones más ricas y productivas del país, las que contienen las tierras más fértiles y mayor concentración de minerales, y los principales yacimientos de gas y petróleo.

A pesar del avanzado estado de descomposición y caos de los movimientos campesinos, especialmente indios, y su papel cada vez más aislado y marginal en la política nacional, un ejército de periodistas progresistas y de izquierdas, socios de ONG, intelectuales y escritores, continuaron balbuceando sobre los poderosos movimientos sociales de América Latina, una marea rosa, el avance de la izquierda, etc. Cuando la derecha agrominera de Bolivia convocó un referéndum separatista totalmente controlado, y los campesinos y partidarios indios del gobierno central fueron salvajemente apaleados por matones neofascistas apoyados por los regímenes separatistas provinciales, el gobierno de Evo Morales y Álvaro García Linares abandonó cualquier intento de defender la seguridad física de sus seguidores a la vez que se esforzaba al máximo por aplacar a la élite agrominera. En Ecuador, tras la desastrosa alianza electoral del movimiento indio CONAIE (2003) con el presidente seudoderechista convertido en populista Lucio Gutiérrez, el movimiento cayó en el declive, se dividió y desmoralizó a la base de masas, llegando a su punto más bajo en la votación de 2007 de la asamblea constituyente, donde obtuvo el 2% de los votos para sus candidatos. El movimiento indio zapatista se automarginó al negarse a apoyar un movimiento de protesta de millones de personas contra el fraude presidencial de 2006, y al concederle un apoyo simbólico mínimo al alzamiento de masas urbano rural en el estado mexicano de Oaxaca, que duró 6 meses bajo una dura represión estatal.

Retirada de los movimientos sociales del escenario nacional a los escenarios locales

En el último tercio de esta década, ante el retroceso de los movimientos izquierdistas, la rendición de los regímenes de centro izquierda y el resurgir de la élite agrominera de derecha dura, los movimientos sociales rurales se han retirado hacia combates locales sectoriales, y los movimientos indios hacia una lucha defensiva por la supervivencia frente a la expansión dinámica de las plantaciones de soja, los exportadores de madera y las multinacionales del mineral y el petróleo. Los principales movimientos rurales, como el MST en Brasil, han experimentado tantos desahucios gubernamentales de ocupadores de tierras como ocupaciones. El CONAIE en Ecuador y los indios de Chiapas, han visto que los seguidores que abandonan sus tierras ancestrales, sus granjas e incluso el país son muchos más que los que se unen a los movimientos. Las federaciones de indios y campesinos de Bolivia han sido testigos de la vasta expansión y el enriquecimiento de las élites de exportación agromineras, mientras los niveles de pobreza siguen en el 65%, lo que les obliga a emprender una masiva emigración a ultramar.

La realidad dual de hoy es el retroceso del movimiento indio y campesino y el resurgir de las élites gobernantes agromineras; ambos aspectos reflejan el enorme ímpetu que da a esta polarización económica el hecho de que el centro izquierda promueva primarizar la economía.

Paradojas de América Latina. Las victorias electorales de izquierda y el poder de derechas

La mejor forma de entender la América Latina contemporánea es examinar su paradojas más chocantes e identificar el contraste fundamental entre las apariencias que se proclaman y las realidades empíricas. A lo largo de los tres últimos años, los movimientos más poderosos y organizados de la sociedad civil están organizados por las grandes empresas urbanas de derecha, las élites de la agricultura apoyadas por un gran número de las clases medias del sector privado, pequeños campesinos, tenderos, asociaciones cívicas, empresarios del transporte y organizaciones profesionales. En cambio, los movimientos sociales rurales y urbanos de los pobres, organizados por la izquierda, están en retroceso, inmovilizados o a la defensiva. El resurgimiento de la derecha aparece en el contexto de unos regímenes de centro izquierda cuyas políticas han desmovilizado los movimientos a través de la cooptación y han estimulado una recuperación económica que, a su vez, ha levantado expectativas y demandas de la derecha en el sentido de una mayor autonomía, poder regional, concesiones más lucrativas y menos impuestos.

Un breve estudio de los principales países de América Latina en 2008 confirma el nuevo paradigma del resurgir de la derecha.

Bolivia . A finales de junio de 2008, la derecha controlaba plenamente los gobiernos en 5 provincias, celebró y ganó referéndum en 4 provincias, dominaba las calles y plazas mediante organizaciones cívicas agresivas, perpetraba ataques violentos periódicos sobre las asambleas de indios y sindicatos, y tenía el poder de convocar huelgas generales efectivas y cierres patronales que paralizaban la economía. Liderados por la oligarquía de negocios agrarios de Santa Cruz, pusieron en pie un gobierno paralelo para negociar la recaudación de impuestos, la política económica extranjera y obligar a la policía y al ejército nacional a someterse a sus políticas. Como resultado, las regiones de derecha ahora controlan más del 85% de las exportaciones y reservas de gas y petróleo, el 80% de las exportaciones agrarias y la mayor parte de las instituciones comerciales y financieras. Las organizaciones populares de izquierda han sido manipuladas y divididas por el gobierno de Morales-García Linera, minando su capacidad de respuesta ante el resurgimiento de la derecha. En junio, la federación de mineros, o al menos la mayoría de sus delegados, votaron a favor de que en julio se celebrara una huelga general contra el resurgir de la derecha y el régimen impotente de Morales.

Argentina . Durante la primera mitad de 2008, las empresas agrarias líderes, con fuerte apoyo de la burguesía provincial y los pequeños y medianos campesinos, organizaron cierres patronales masivos y sostenidos, una manifestación multitudinaria de 200.000 personas en Rosario, y obligaron al gobierno de Cristina Kirchner a renegociar un impuesto de arancel sobre los beneficios obtenidos con las exportaciones de grano y soja. Los líderes del boicot de derechas consiguieron debilitar la popularidad del régimen de centro izquierda, cuestionando su autoridad y capacidad de gobierno, mientras formaban alianzas políticas con los sectores comerciales y financieros urbanos. Lo que es igual de importante, la escasez de alimentos (carne y grano) dio lugar a subidas de precios que fomentaron la inflación y provocaron un amplio malestar entre los pobres urbanos. Los movimientos urbanos populares brindaron escaso apoyo al régimen de centro izquierda, no se opusieron a los boicoteos y cortes de carreteras de la derecha, a excepción de sectores de los sindicatos de camioneros. Claramente, el movimiento rural controlado por las fuerzas de derecha lideradas por los exportadores agrarios han sustituido a los movimientos de trabajadores en paro como sector dinámico de política extraparlamentaria. Como consecuencia del debilitamiento del centro izquierda, es probable que los neoliberales ortodoxos de derecha saquen un beneficio electoral.

Brasil . Durante los primeros seis años de la presidencia de Lula Da Silva, las empresas y lideres de la banca y asesores de derecha han dominado todas las posiciones económicas estratégicas del gobierno. Los principales movimientos del campo han sido dominados totalmente por las élites de la soja, madera, azúcar-etanol, que han desposeído a los pequeños agricultores, a los indios y campesinos de la agricultura de subsistencia al expandir su producción de cultivos de biocombustibles y otras exportaciones agrarias. El Movimiento de trabajadores rurales Sin Tierra (MST) ha visto cómo se criminalizaban sus acciones sociales, se han expulsado a decenas de miles de ocupantes organizados de tierras y el ejército, la policía municipal y nacional y los ejércitos privados de los agro exportadores han quemado sus chabolas y han arrancado sus cultivos. Una de las fuerzas impulsoras del boom de la agroexportación ha sido la inversión extranjera, a gran escala y a largo plazo, en millones de hectáreas de tierras fértiles, fábricas de procesamiento de alimentos, refinerías de etanol e instalaciones de almacenamiento y transporte. Bajo Lula Da Silva, se han talado millones de hectáreas de selva de la región amazónica y se ha expulsado a miles de indígenas y colonos pobres. Como mucho, el MST ha realizado luchas defensivas, resistiendo a las ocupaciones de tierras y protestas simbólicas contra la agricultura biotecnológica y la destrucción ecológica. En contraste con la expansión dinámica del movimiento de apropiación de tierras liderada por los capitalistas, que recibe un importante apoyo financiero y policial del régimen de Lula, los movimientos populares retroceden, están bajo vigilancia y sometidos a una severa represión, encarcelamientos y asesinatos siempre que emprenden acciones directas. El régimen de Lula, que asumió el cargo con el poderoso respaldo de los sindicatos, el MST, las federaciones del sector público y los movimientos sociales populares, se ha convertido en el líder del movimiento de la agroexportación liderado por la élite resurgente. Lula ha eliminado las opciones políticas del MST y los sindicatos y ha abierto el camino a la reafirmación de la hegemonía de la clase dominante.

Venezuela . Después de que la derecha venezolana sufriera una serie de graves reveses, concretamente la derrota del golpe militar de abril de 2002, el cierre patronal de diciembre de 2002-febrero de 2003, el referéndum de 2004 y las elecciones presidenciales de 2006, volvieron a las calles en 2007 y consiguieron la derrota del referéndum de Chávez, en diciembre de 2007, por unos márgenes muy exiguos (menos del 1%). A lo largo de la última década, la derecha de Venezuela ha retenido una presencia extraparlamentaria de masas y una red de ONG bien organizada que entrena y lleva a cabo manifestaciones callejeras de gran envergadura, con ayuda de las agencias estadounidenses de ultramar. La derecha venezolana ha combinado la acción electoral con la extraparlamentaria, protestas violentas terroristas y protestas de masas no violentas, alternando según las circunstancias y oportunidades. Aprovechando las concesiones del gobierno, incluida la amnistía de los participantes en el golpe, el aumento de la inflación y la escasez inducida por la oposición, la derecha aspira a salir vencedora en las elecciones locales y nacionales previstas para noviembre de 2008, donde espera ganar una mayoría significativa de las elecciones locales y nacionales. Afianzando su liderazgo en los movimientos de estudiantes, dominados por las élites, de la universidad pública y privada, y en su sólida base de la élite de los negocios agrarios, la derecha tiene la esperanza de repetir su primer éxito electoral del referéndum de 2007. El gobierno y su nuevo partido de masas, PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) se enfrentan a una derecha rejuvenecida, fortalecida por los infiltrados y agitadores patrocinados por EEUU y Colombia, que actúa en los barrios pobres y es capaz de disturbios violentos y de promover movimientos separatistas, sobre todo en el estado de Zulia, rico en petróleo.

Ecuador . El levantamiento popular de 2005 que derrocó al presidente de derecha Lucio Gutiérrez, la subsiguiente elección de Rafael Correa y las dobles victorias en el referéndum de una nueva constitución y los delegados de la comisión constitucional (octubre de 2007), prácticamente eliminaron a los partidos tradicionales de derecha. Habiendo perdido claramente sus bastiones electorales en el parlamento y la presidencia, la derecha política lanzó un movimiento de autonomía regionalista separatista a gran escala, con base en Guayaquil, dirigido por su alcalde. A principios de 2008, movilizaron a 200.000 partidarios de derecha en un esfuerzo por presionar a la asamblea constituyente. Y lo que es más grave, el ejército y sus agencias de inteligencia, en estrecha colaboración con la CIA y el ejército colombiano, ocultaron al presidente Correa información sobre la incursión violenta del presidente colombiano Uribe y su bombardeo de la región fronteriza de Ecuador en la persecución de la guerrilla de las FARC. Como respuesta, Correa destituyó al ministro de Defensa, al director de la inteligencia militar al jefe del ejército. La clave del resurgir de la derecha en Ecuador estriba en el hecho de que los poderosos bancos costeros, los grupos financieros e industriales, han permanecido intactos, así como las grandes multinacionales del petróleo de propiedad extranjera, que controlan el 56% de la producción del crudo. Los principales medios de comunicación privados, aliados de la derecha, dominan las ondas, al no existir ningún órgano mediático importante del gobierno. Si bien Correa eliminó correctamente a los oficiales militares pro imperialistas más egregios, las instituciones civiles y militares del Estado siguen plagadas de personas nombradas por los anteriores regímenes de centro derecha. Si Correa actualmente domina el ejecutivo y el parlamento, la derecha ha demostrado su capacidad de lanzar un poderoso movimiento de sociedad civil y sigue teniendo la llave de los sectores militares. El resurgir de la derecha en la sociedad civil se da en un momento en el que los principales movimientos de sociedad civil de izquierda (el sindicato indio CONAIE y los sindicatos de los trabajadores del petróleo) han sido debilitados, desatendidos o marginados por el régimen de Correa, haciéndolos vulnerables a un ataque extraparlamentario.

Colombia . Colombia es un país en el que la extrema derecha ha logrado sus mayores beneficios, tanto dentro del gobierno, en la sociedad civil y la lucha de clases, como en relación con sus vecinos. Con la elección de Álvaro Uribe, Colombia es testigo de la sistemática extensión de la actividad de los escuadrones de la muerte relacionada con un movimiento masivo de clase media urbana y el reclutamiento por la fuerza de decenas de miles de informantes rurales bajo la amenaza de tortura y muerte. Respaldado por más de 6.000 millones de dólares de ayuda militar de EEUU, miles de asesores estadounidenses y la más avanzada tecnología de detección procedente de EEUU e Israel, el régimen ha expulsado a más de dos millones de campesinos desde el campo a los suburbios urbanos o fuera de sus fronteras. La reelección de Uribe fue acompañada por un aumento de las fuerzas armadas hasta llegar a los 250.000 miembros. Los alcaldes y parlamentarios de centro izquierda pertenecientes al Polo Democrático son totalmente impotentes para evitar las masacres semanales e incapaces de bloquear la promulgación de un acuerdo bilateral de libre comercio con EEUU. El régimen ha militarizado la mayor parte del campo y ha aislado y destruido las organizaciones sindicales y campesinas.

Desde 2005, la derecha colombiana ha estado infiltrando fuerzas paramilitares en Venezuela para desestabilizar el régimen de Chávez. Organizaron el secuestro de un portavoz de las FARC en el centro de Caracas. La culminación de la proyección de poder regional de Colombia fue el bombardeo de un campamento de las FARC en Ecuador, identificado por EEUU y Colombia en el curso de las negociaciones internacionales sobre secuestrados y prisioneros con la mediación de Chávez. A consecuencia de ello, Chávez cedió a las presiones de Uribe y atacó públicamente a las FARC haciéndoles un llamamiento a desarmarse y a someterse incondicionalmente a los términos dictados por el gobierno colombiano. Uribe moviliza hoy a un millón y medio de partidarios mientras que el centro izquierda cuenta con 200.000 y los movimientos populares de izquierda están en retirada.

Lejos de un período de avance de la izquierda, América Latina se encuentra en medio de una derecha renaciente, tanto en la sociedad civil como en la arena electoral, en gran parte gracias al boom económico que (junto con la consolidación y promoción de sus promotores en la agroindustria, las finanzas y la minería) ahora amenaza con desplazar a los regímenes de centro izquierda. La creciente ‘marea blanca’ ha establecido las bases para una nueva forma de oligarquía conjunta imperial para cuando EEUU se recupere de su recesión, de la crisis financiera y del atolladero militar en Oriente Próximo.

La paradoja de la autonomía

La segunda paradoja se sitúa en la propuesta de ‘autonomía’ hecha por la izquierda o centro izquierda, que ha fortalecido a la derecha y a la élite económica regional, y debilitado al gobierno central y a los movimientos populares nacionales. Lo que empezó como una exigencia indigenista de izquierda de un Estado multiétnico basado en una ‘autonomía regional’, ha evolucionado a una plataforma de la rejuvenecida derecha, que exige autonomía regional exclusivamente para controlar y explotar las regiones ricas desde el punto de vista agrícola y minero. La consigna de ‘autonomía’ alzada originariamente por movimientos dirigidos por indios y respaldados por ONG financiadas por EEUU y Europa, tenía por objetivo un gobierno étnico regional libre de la tutela del gobierno central. El problema es que las zonas más prósperas y ricas en ingresos y recursos son precisamente las regiones en las que las comunidades indias no dominan y en las que el trabajo asalariado y las relaciones comerciales han disuelto con creces las ‘relaciones recíprocas’ tradicionales indias. Con el ascenso del gobierno de centro izquierda la cuestión fue lograr ingresos adicionales procedentes de las regiones ricas en recursos y controladas por la oligarquía blanca, para financiar el desarrollo de las regiones más pobres, en las que predominaban los indios y reasentar a indios pobres y sin tierras en las tierras fértiles y proporcionarles trabajo en las productivas industrias y minas. En vez de eso, la autonomía regional básicamente ha confinado a los indios a las montañas remotas y poco fértiles para que administren su propia miseria y reciban poca ayuda estatal generada por los enormes beneficios de la minería y las exportaciones agrarias. Por contraste, una vez perdida la influencia o el control directo del gobierno central, las regiones ricas dominadas por las élites financieras y del sector agrominero han esgrimido ante los indios la retórica de la ‘autonomía’ para avanzar hacia la secesión de hecho y monopolizar la riqueza y los ingresos generados localmente en contra de todo reparto federal de los ingresos.

La vaguedad de la retórica de ‘autonomía’ y ‘gobierno local’ no analizó las clases, que se hubieran beneficiado de la devolución de poder y de recursos. Además, el desarrollo desigual de las regiones y la también desigual distribución de la riqueza excluyó cualquier posibilidad de una política equitativa que favoreciera las regiones menos desarrolladas y de ingresos más bajos. La autonomía regional, que en un primer momento a la comunidad de las ONG les parecía (o lo discutieron) una manera de corregir las injusticias históricas en relación con los indios, tuvo el efecto contrario de negar a la mayoría los frutos de sus logros en relación con el poder nacional. El divorcio de los indios pobres de las regiones de gran riqueza y tierras fértiles y ricas minas fue el resultado del expolio histórico que padecieron debido a los grandes propietarios de tierras y de minas, y anteriormente, de la búsqueda por parte de los depredadores coloniales de indígenas para realizar trabajos forzados. La exigencia progresista no es la emancipación de los pobres en sus empobrecidas regiones sino exigir la devolución de las tierras por la vía de la reforma agraria y la expropiación de las minas como mecanismos reales para crear un poder de clase. Los regímenes de centro izquierda se niegan a expropiar, reasentar y emancipar a los pobres; en vez de ello, su política de ‘autonomía’ preserva las élites y propiedades existentes, históricamente limpias de indígenas, y encierra a los indios en sus improductivos enclaves de las montañas y en los barrios pobres de las ciudades. Lo peor de todo es que la retórica de la autonomía jugó a favor de la derecha y le permitió apoderarse del control político de sus prósperas regiones a costa del gobierno federal.

La paradoja del apoyo electoral popular al renacimiento de la derecha

No hay duda sobre la llamada de los políticos de los regímenes de centro izquierda. Los estudios de los resultados electorales demuestran de manera contundente que su principal base de apoyo procede de los pobres rurales y urbanos, la clase media baja, los movimientos sociales y sindicatos organizados. La fuerza motriz del cambio político desde la derecha neoliberal al centro izquierda fue la profunda crisis económica precipitada por la desregulación del mercado, la especulación financiera salvaje y las grandes concentraciones de riqueza en medio de una crisis sistemática. Sin embargo, es precisamente la base popular electoral de los regímenes de centro izquierda la que menos se ha beneficiado de la recuperación económica, del boom de artículos de consumo y del relativamente alto índice de crecimiento. Es la antes desacreditada élite económica la que ha recuperado sus altos índices de beneficios y ha logrado consolidar su posesión de activos privatizados de forma sospechosa. Los regímenes de centro izquierda han ‘cerrado el ciclo’ que empezó con el final de la crisis del neoliberalismo de los noventa, que llevó a desacreditar a las derechas y a un descenso de los beneficios. Esto llevó a la emergencia de poderosos movimientos sociales y sirvió de trampolín para el ascenso del centro izquierda al poder, la recuperación, crecimiento y ahora renacimiento de la derecha, tanto en su expresión política como económica. Todo ello ha tenido lugar en menos de un decenio y sin que le dieran importancia los miopes comentaristas de izquierda que siguen manteniendo el ‘final de la hegemonía estadounidense’.

Paradoja de los beneficios

Los mayores índices de beneficios privados, de reservas de moneda extranjera y de austeridad fiscal, han tenido lugar bajo los regímenes de centro izquierda elegidos popularmente en esta década, no bajo los regímenes neoliberales de derecha de los noventa. Esto se debe, en parte, a los altos precios mundiales de exportación de productos agromineros, pero también a la estabilidad política, los incentivos económicos y las políticas fiscales de los regímenes de centro izquierda. Tanto los inversores extranjeros como nacionales han considerado positivamente la desmovilización de la insurgencia popular por parte del centro izquierda y la canalización de la política por las vías establecidas, y ha llevado a la repatriación del capital. La imposición por parte de los regímenes de moderados incrementos salariales en un momento de aumento de los beneficios del capital, ha aumentado las desigualdades en los beneficios y en los salarios. Igualmente importante, los regímenes de centro izquierda han reducido el ancestral saqueo económico a gran escala y la corrupción generalizada, y han obligado al capital a invertir por el beneficio en vez de robar el tesoro. En gran parte, la corrupción de los políticos es ahora un medio de engrasar las ruedas de la inversión. El mayor crecimiento del capitalismo bajo regímenes putativos de ‘centro izquierda’ en vez de bajo la derecha neoliberal es, en parte, resultado del cambio de saquear los recursos existentes a invertir en capitalismo ‘normal’. En ese sentido, la diferencia entre derecha neoliberal y el centro izquierda no es por el capitalismo o ‘libre mercado’, sino entre el capitalismo que obtiene ingresos de las ‘rentas’ del Estado y el capitalismo que crece vía transacciones de mercado.

La paradoja del centro izquierda que antepone las obligaciones de la deuda a los programas sociales

La derecha dura dio prioridad a sus relaciones con las agencias internacionales prestatarias y dependió en gran medida de la financiación, por medio de la deuda, de muchas de sus inversiones a favor del crecimiento del sector financiero no productivo. El saqueo de los bancos por parte de la derecha y la destrucción de la confianza de los ahorradores hizo que recurriera al FMI y al Banco Mundial para su rescate, en el proceso de someter la economía a las onerosas condiciones que limitaban el crecimiento, especialmente el de la economía real. Retóricamente, el centro izquierda libraba una guerra ideológica contra el FMI, especialmente en cuanto a las condiciones y el oneroso pago de la deuda que, afirmaba, empobrecía a la clase trabajadora. Una vez en el poder, sin embargo, el centro izquierda procedía rápida y decisivamente a reembolsar la deuda oficial (es decir, a pagar efectivamente la deuda contraída con el FMI y el Banco Mundial), asegurando que así limitaba su influencia. De hecho, los gobiernos de centro izquierda incrementaron la deuda privada interna y externa total, siguieron lealmente las políticas fiscales del FMI-BM y sus programas relativos a los superávits presupuestarios y mantuvieron vínculos, por intermedio del banco central, con el sector financiero a la vez que calificaban este arreglo de autonomía.

Ninguno de los bancos centrales puso restricción alguna al pago de la deuda, ninguno dio prioridad a la deuda social por encima del reembolso a los acreedores y poseedores de bonos. A la hora de hacer frente a los pagos de la deuda, el centro izquierda estuvo tan dispuesto y puntual como lo había estado la derecha, una vez acordados los pagos. Aunque en un primer momento decidió reducir el pago de la deuda tras la crisis financieras, Argentina procedió a incrementar los pagos con arreglo a su ritmo de crecimiento. En los años siguientes, con un crecimiento del 8%, sus acreedores nacionales y extranjeros recuperaron con creces lo que en un primer momento se les había deducido. Con todos los gobiernos de centro izquierda, el crecimiento de los pagos de la deuda y los incrementos de las reservas de divisas excedían ampliamente los incrementos del salario mínimo, lo que hacía sus mercados atractivos para los inversores bursátiles extranjeros.

La paradoja del declive del sindicalismo y más deshaucios bajo los gobiernos de centro izquierda

Bajo los gobiernos de centro izquierda se ha registrado una disminución de la militancia sindical y un incremento en el desplazamiento de trabajadores urbanos y rurales. Con su influencia sobre los sindicatos y los líderes campesinos, dichos gobiernos presidieron la disminución de las huelgas generales y de las movilizaciones políticas debidas al cambio estructural que caracterizó el período anterior de gobiernos de derechas. Las ocupaciones de fábricas por parte de los trabajadores desempleados en Argentina acabaron; las organizaciones de trabajadores desempleados dejaron de bloquear las principales carreteras; los empresarios iniciaron procesos para recuperar las fábricas ocupadas y, en muchos casos, obtuvieron fallos judiciales favorables; la propiedad capitalista se protegió y funcionó con menos huelgas y paros laborales; las ocupaciones de tierras por parte de los campesinos fueron sustituidas por la recuperación de éstas por los especuladores e inversores agroindustriales; el boom de los productos básicos fue acompañado por el boom de la propiedad inmobiliaria, lo que condujo a un desarrollo urbano conseguido mediante el desplazamiento de los pobres urbanos de las zonas de chabolas y la construcción de costosos bloques de apartamentos de alta seguridad, centros comerciales y complejos de negocios. Bajo el lema de modernización y desarrollo y el crédito fácil, el centro izquierda convirtió la conciencia de clase en conciencia de consumidor, especialmente entre los trabajadores sindicados organizados mejor pagados.

Paradójicamente, las clases populares ganaron elecciones y perdieron poder social

La elección de líderes de centro izquierda condujo a la sustitución de los políticos tradicionales por líderes de los movimientos sociales de base y, en algunos casos, dichos líderes de movimientos sociales se convirtieron en políticos del establishment. En cualquier caso, una vez en el poder, los políticos de centro izquierda se convirtieron en apóstoles del dogma de la representación de todas las clases, difuminando con ello su compromiso con sus votantes originales y sustituyendo los decretos presidenciales por consultas populares, a la vez que reducían la relevancia del poder social en las calles. Cuanto mayor y más dependiente de los movimientos sociales fue la victoria del centro izquierda, más se alejó de las exigencias programáticas de dichos movimientos. Las organizaciones populares se hallaron en una grave tesitura por haber ligado a sus seguidores al centro izquierda y acabaron por tener un electorado desilusionado, sin alternativas a la vista y limitado a conseguir concesiones menores.

Paradojas de la economía: a medida que crecen los mercados, decae la influencia estadounidense

El capitalismo latinoamericano se hizo mucho más librecambista y más profundamente integrado en los mercados globales, a la vez que mostraba unas tasas de crecimiento mayores, coincidiendo con el comienzo de la recesión y las experiencias de estanflación del capitalismo estadounidense. El viejo tópico de que Cuando EEUU se resfría, América Latina atrapa una neumonía ya no tiene ninguna validez. América Latina se está desvinculando cada vez más de la economía estadounidense en tres direcciones: primera, potenciando sus vínculos comerciales con Asia y la Unión Europea ; la segunda, incrementando el comercio regional; y por último, profundizando su mercado nacional. Teniendo en cuenta el boom de los productos básicos, globalizarse significa obtener mayores beneficios, mejor acceso al mercado y menos limitaciones para la consecución de precios negociados más altos. Por consiguiente, la decadencia de la centralidad del mercado estadounidense y de su influencia política, significa que los exportadores latinoamericanos pueden evitar los acuerdos comerciales no equitativos con Estados Unidos, donde los contingentes, los aranceles y las subvenciones limitan el libre comercio Norte-Sur.

A medida que disminuye la influencia del FMI y el BM, crecen los mercados libres Con el incremento del superávit comercial de los países exportadores latinoamericanos del sector agrominero, la necesidad de financiación a través del FMI y el Banco Mundial disminuye. Teniendo en cuenta las duras condiciones impuestas por las instituciones financieras internacionales, los gobiernos latinoamericanos pueden negociar su financiación comercial y aprovecharse de una autofinanciación local pública y privada. Una mayor liquidez interna e internacional ha facilitado el incremento de la financiación de las inversiones del sector de la agroindustria y la minería, que a su vez ha estimulado nuevos acuerdos de libre comercio con América Latina, y entre la región y la subregión y Estados Unidos y Asia. El hecho de que estas barreras comerciales estén derribándose a medida que la influencia del FMI y del Banco Mundial se desvanece, demuestra que las políticas de libre mercado obedecen a diseños endógenos y no a otros impuestos por instituciones externas. La subida de las clases dominantes de la agroindustria, la minería y las finanzas de América Latina, y los mayores beneficios conseguidos por un mejor acceso a los mercados internacionales, son razones suficientes y necesarias para que dichas clases aboguen por políticas de libre mercado, incluso en unos momentos en los que el FMI y el Banco Mundial pierden importancia macroeconómica. El antineoliberalismo como preludio de un crecimiento vertiginoso del neoliberalismo

En época de elecciones, prácticamente todos los gobiernos de América Latina, desde el centro izquierda en adelante, han atacado el neoliberalismo como sistema de falso desarrollo. Una vez en el poder y enfrentados al crecimiento de la demanda mundial de bienes de exportación y a unos beneficios desmesurados, los post neoliberales se han convertido en fervorosos defensores de la exportación de artículos básicos, la búsqueda de acuerdos de libre cambio bilaterales y la masiva importación de bienes acabados, es decir, del típico patrón del modelo neoliberal.

El neoliberalismo se convirtió en un icono demonizado ritual y se vinculaba a un pasado asociado con políticos desacreditados y partidos corruptos. No obstante, su invocación permite confundir a los fieles y esconder que los actuales gobiernos han llevado las directrices neoliberales por la misma senda desreguladora. Al despotricar contra el neoliberalismo anterior, los actuales gobiernos obtienen un capital político que les permite promover la nueva y dinámica versión contemporánea.

La paradoja del crecimiento y el hambre

Cuanto mayor era el crecimiento agrícola, más aumentaban las ganancias por exportación, más crecía la inflación y más descendía el consumo de alimentos, a la vez también crecía el descontento generalizado. El enorme incremento de demanda de minerales por parte de países de reciente industrialización muy dinámicos, así como la demanda de etanol de los países imperialistas occidentales, originó el crecimiento de las exportaciones agrícolas. La entrada masiva de ingresos y el descenso en la producción de alimentos en el país, a medida que las tierras se utilizaban para la producción de soja, azúcar y cereales destinados a los mercados externos, mayor era el desequilibrio entre la demanda externa de alimentos y la oferta de éstos, lo que produjo presiones inflacionistas. La inflación superó los incrementos salariales, lo que condujo a un mayor malestar social, disturbios, huelgas y bloqueos de carreteras. La inflación polarizó la sociedad civil en múltiples direcciones enfrentando a los agroexportadores, los transportistas, los consumidores, los pensionistas de economía fija, los trabajadores asalariados, y reduciendo la fuerza del gobierno central sobre la economía a la vez que erosionaba su apoyo popular a las clases gobernantes.

Cuanto mayor ha sido la exigencia de integración regional, mayor ha sido la integración en el mercado mundial.

Si bien hay numerosas iniciativas de integración regional, especialmente el ALBA, propuesto por Venezuela , la principal dirección del comercio latinoamericano es hacia los centros dinámicos del comercio mundial. Cada vez más, los principales enclaves económicos de sectores específicos muy dinámicos y las regiones de América Latina se han vinculado con regiones de rápido crecimiento en Asia, Europa y Oriente Próximo, sobrepasando con mucho el ritmo de crecimiento del comercio interregional. El acuerdo regional propuesto por Estados Unidos, el ALCA, nunca despegó realmente; la Unión Andina esta hecha añicos, mientras Colombia y Perú persiguen acuerdos bilaterales con Estados Unidos; el ALBA propuesto por Venezuela incluye sólo las economías marginales de Cuba, Nicaragua, República Dominicana y Bolivia, y la mayor parte de los flujos se dirigen de Venezuela a sus socios de menor entidad, mientras que sus principales socios comerciales siguen siendo Estados Unidos y ahora Asia, Oriente Próximo y Rusia. Ecuador , aparentemente miembro potencial del ALBA, prefiere mantener sus vínculos con Estados Unidos, gran comprador de sus exportaciones petroleras.

Paradojas sociales

Los principales lugares de América Latina donde se explota en régimen de esclavitud la mano de obra indígena resulta que son Bolivia y Brasil: el primero, un país dirigido por un presidente indígena; el otro, por un ex líder de una gran confederación sindical. Los abusos más flagrantes infligidos a ciudadanos indígenas que protestaban por la contaminación ecológica y los agravios de las élites son los tres regímenes de centro izquierda de Ecuador (los mineros), Bolivia (especialmente Santa Cruz ) y Chile (donde la presidenta socialista ha encarcelado a docenas de ellos). Cuanto más éxito ha tenido la recuperación económica por parte de los gobiernos de centro izquierda, menos apoyo reciben de la clase media, más crecen las demandas de las élites de una mayor concentración de la riqueza y son más débiles las respuestas de los movimientos sociales populares. Los gobiernos de centro izquierda han presidido un crecimiento dinámico y grandes polarizaciones sociales que han modificado el equilibrio de poder en favor de la derecha dura y han acelerado la desaparición de la hegemonía política de centro izquierda.


Coca Cola Apoya A La Guerra Infinita Y Otros Titulares

La "imagen" de la OTAN en Afganistán será manejada por Coca Cola   

 

Una mujer pide comida en Kabul. En la pared, un cartel de propaganda de Coca Cola.

¿Cómo se emparentan la Coca Cola y la sociedad de consumo capitalista  con la ocupación militar de Afganistán? La Alianza Atlántica lo acaba de explicitar: El publicista de Coca Cola será el encargado de  "dotar a la Alianza de instrumentos de comunicación dignos del siglo XXI" y de explicar la opinión publica mundial cuales son la misión y las tareas que desarrollan las fuerzas de ocupación en Afganistán.

Según el portavoz de la Alianza, James Appathurai, la OTAN, con el objetivo de hacer entender a la opinión pública sobre las "tareas" (léase represión militar para mantener la ocupación) que desarrollan sus tropas en Afganistán contratará a un responsable de imagen de Coca-Cola para mejorar la estrategia de comunicación de la organización.

Para cumplir esa meta, el ejecutivo Michael Stopford será a partir de agosto el viceasistente para los servicios de estrategia de la organización del secretario general, Jaap de Hoop Scheffer.

Appathurai ha negado en conferencia de prensa que el trabajo del publicista vaya a consistir en "mejorar la imagen de la organización", sino en "dotar a la Alianza de instrumentos de comunicación dignos del siglo XXI".

Este fue también el motivo por el que la OTAN inauguró el pasado abril un canal de televisión por internet (www.natochannel.tv).

Con cinco equipos de televisión permanentes en Afganistán, la Alianza pretende así que la opinión pública pueda conocer con mayor precisión la tarea de las tropas de la ISAF en el país asiático, y contrarrestar las opiniones crecientes de que la misión está fracasando.

O sea que, acorralados por la resistencia talibán en el terreno militar EEUU y la OTAN buscan instalar un espacio mediático masivo  para vender "mística triunfalista" en Afganistán así como la Coca Cola vende mística consumista de autorrealización personal para incrementar sus ventas.

Luego de su adscripción a la "guerra contraterrorista" de Washington, tras el 11-S, la "popularidad" del bloque imperialista viene en picada.

El porcentaje de ciudadanos europeos que opina que la OTAN es esencial para su seguridad no ha parado de decrecer entre 2002 y 2007 (19% menos en Alemania, 12% en Gran Bretaña, 13% en Italia y 8% en Polonia), aunque ha subido un 4% en EEUU.

En el caso de España, según el último barómetro del Real Instituto Elcano, entre las instituciones internacionales más valoradas aparece en primer lugar la Unión Europea, seguida de ONU, OTAN y FMI.

Sobre la OTAN, el 85% de los españoles piensa que debería centrarse en acciones de ayuda humanitaria y un 57% cree que está al servicio de los intereses estadounidenses.

El nuevo estratega de comunicación,  es un británico, estadounidense de adopción, y antes de trabajar para Coca-Cola ha diseñado campañas para la ONU y el Ministerio de Exteriores de Reino Unido.

 

Soldados de la OTAN en Afganistán

La OTAN:  Desde el "anticomunismo" al "antiterrorismo"

La Organización del Tratado del Atlántico Norte, cuyo acrónimo en español, portugués y francés es OTAN (en inglés North Atlantic Treaty Organization, NATO) es una organización internacional política y militar creada en marzo de 1948  con el objetivo de organizar Europa ante la "amenaza" de la Unión Soviética después de la Segunda Guerra Mundial.

Así como durante la "Guerra Fría" sirvió para contener al "comunismo" hoy sirve como barrera de contención contra el "terrorismo".

Nacida con la finalidad de proteger a los países occidentales contra el bloque soviético, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) debería haber desaparecido con el fin de la Guerra Fría, y sin embargo no fue así.

Desaparecida la URSS y la guerra por aéreas de influencia con el bloque soviético, la organización amplió su estructura y se inventó un nuevo enemigo para justificar su existencia: "el terrorismo internacional", caracterizado por EEUU tras el 11-S como el nuevo "enemigo estratégico" que venía a sustituir al "comunismo internacional".

El 1 de julio de 1991, con la disolución del Pacto de Varsovia (la fuerza oponente de la OTAN desde el bloque soviético) se ponía fin a la razón de ser oficial del Tratado del Atlántico Norte. No obstante, y reciclada dentro de la nueva hipótesis de conflicto con el "terrorismo", la OTAN continuó en pie y en plena fase de ampliación con nuevos miembros.

Con 12 miembros en el momento de su creación, el 4 de abril de 1949, la OTAN contaba con 16 cuando se produjo la disolución del Pacto de Varsovia y ahora cuenta con 26 países, y entre los nuevos miembros se cuentan ex republicas soviéticas integrantes del ex Pacto de Varsovia.

De esta manera la Alianza Atlántica puso los ejércitos de los países que la componen al servicio de la "guerra contraterrorista" piloteada desde Washington participando de la invasión y bombardeo a la ex Yugoslavia (hoy Serbia) primero, y luego del ataque y la conquista de Afganistán.

El 11-S no solamente instaló un nuevo sistema de control social por medio de la manipulación mediática con el "terrorismo", sino que además inauguró un "nuevo orden internacional" (sustitutivo de la "guerra fría") basado en la "guerra contraterrorista" que sirvió de justificación a las nuevas estrategias expansionistas del Imperio norteamericano y de las trasnacionales capitalistas sintetizado en la OTAN.

La sede de la OTAN se encuentra en Bruselas y la de su comando militar (SHAPE) en Mons, Bélgica. Mediante los medios logísticos de los países aliados, la OTAN cohesiona y organiza los países aliados en materia política, económica y militar. El Secretario General es Jaap de Hoop Scheffer.

 

Tras los atentados del 11-M, en el 2001, la administración Bush invadió Afganistán contando con el apoyo de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), lo que -a diferencia de Irak donde la organización no actúa- supuso a posteriori para la organización atlántica, una involucramiento directo en la "guerra contraterrorista" de Bush en el país ocupado.

Como está sucediendo con la resistencia iraquí, a lo largo de casi 6 años de ocupación las tropas conjuntas de la OTAN y EEUU no pueden controlar a la guerrilla talibán que en los últimos meses lanzó una feroz contraofensiva que ya causó enormes bajas y daños a las fuerzas ocupantes.

En ese país ocupado, la OTAN fue sustituyendo gradualmente en el mando a las fuerzas norteamericanas en las tareas represivas contra la guerrilla talibán, hasta que, el año pasado, cuando el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, anunció la expansión de la misión de la Alianza en Afganistán hacia el este del país, con lo que pasó a ser responsable de las operaciones militares en la mayoría del territorio afgano.

En su último informe, titulado "Afganistán cinco años después: El regreso de los talibanes", el Senlis Council, organización independiente integrada en la red de Fundaciones Europeas, señala que el hambre y la pobreza que vive la población del sur de Afganistán ha propiciado el retorno de los talibanes, que ahora dominan la zona.

Para una mayoría de observadores las tropas de la OTAN están en una "trampa" porque se han metido en "una espiral de violencia" sin control, en tanto que "los talibanes cada vez tienen más apoyo en la población, que ve el conflicto como una lucha entre Occidente y el Islam".

Al sustituir a las tropas norteamericanas en la represión, las tropas de la OTAN atraviesan por una situación parecida a la viven los soldados estadounidenses en Irak.

Y como ya sucede en EEUU, los muertos y mutilados provenientes de Afganistán ya empiezan a convulsionar a las naciones europeas que integran la coalición multinacional en ese país.

En ese escenario, llega el marketing de la Coca Cola para la OTAN.

 


Washington, Moscú y la "línea roja" de los bombarderos en Cuba

 

No Somos Campo, Somos Tierra

"No somos campo, somos Tierra"

 

16-07-08,

Publicado también en Argentina Indymedia

La tierra es dignidad, alimento, diversidad, trabajo, soberanía alimentaria, cultura ancestral. Así la piensan, así la trabajan, los movimientos campesinos en su conjunto. Hoy, silenciados por un debate en el que sólo parece escucharse el tono patronal de las cuatro entidades agropecuarias.

Mucho se ha dicho ya sobre el conflicto que Gobierno y entidades agropecuarias mantienen desde hace más de 100 días y que actualmente se debate en el Congreso Nacional. Sobre esto, basta con recorrer las crónicas, notas de opinión y análisis político que, con diversos matices, han realizado los principales y masivos medios de comunicación en Argentina.

Desde enREDando apelamos a las otras voces que, tierra adentro, defienden la soberanía alimentaria, la propiedad comunitaria de los territorios y el desarrollo de una economía sustentable, basada en el modelo de la agricultura familiar. Estas voces se han escuchado, por cierto, bastante poco en los debates políticos que los medios, en su mayoría televisivos, han llevado a cabo como “garantes” de una aparente democracia participativa.

Sin embargo, durante todo un día, en Rosario tuvo lugar un pre - encuentro que núcleo a movimientos campesinos de diferentes puntos del país: Córdoba, Salta, Misiones, Jujuy, Santiago del Estero, Mendoza, Formosa, como así también, a organizaciones políticas de diferentes corrientes. El objetivo fue establecer puntos de encuentro para debatir aquello que tiene que ver puntualmente con la actual coyuntura política, económica y social: la propiedad de la tierra y el desarrollo de un modelo agrario, muy distante al que hoy por hoy se sustenta en el monocultivo de soja transgénica para exportación.

Este pre – encuentro también sentó las bases para lo que será la V Conferencia internacional de Vía Campesina (organización internacional que nuclea a movimientos campesinos de todo el mundo), en el mes de octubre y que se desarrollará en Mozambique y la reunión de la región Cono Sur, que tendrá lugar en nuestra ciudad entre el 12 y 14 de agosto y donde asistirán delegados de los países sudamericanos y de vía campesina argentina para ajustar las posiciones regionales para la conferencia internacional. Además, del 10 al 12 de agosto se desarrollará la Escuela latinoamericana de formación Mujeres campesinas y Seminarios de participación abierta sobre: Soberanía Alimentaria y reforma Agraria, Territorio como conflicto, Agrocombustibles y cambio climático.

Reclamos campesinos

“Tengo el pecho hinchado por este encuentro”, apunto Angel Strapazzon en diálogo con enREDando. Los principales movimientos de Argentina – Movimiento Nacional Campesino Indígena, Frente Nacional Campesino, creado recientemente, y las históricas Ligas Agrarias- estuvieron presentes en el salón del Sindicato de Prensa Rosario, debatiendo, compartiendo experiencias y delineando perspectivas conjuntas para asentar los reclamos en el debate actual. “Estamos dando un puntapié, este es un proceso que va a llevar un tiempo. Lo más urgente es tener un grupo de compañeros que trabajen todos estos días para que el Parlamento reciba realmente a los que somos del campo, no a los que viven del campo, que se enriquecen y lucran con el campo. Lo más urgente es que no podemos estar ausentes en el debate parlamentario”, explicó Angel, referente del Mocase Vía Campesina.

El principal reclamo tiene que ver con impulsar seriamente la Ley de Bosques, aprobada en noviembre del año pasado y motorizada por el diputado Miguel Bonasso, “que se paren los desmontes en la Patagonia, en el Gran Chaco Americano, en el NEA, hasta que las provincias no cumplan la reglamentación de ordenamiento territorial”. También, desde los movimientos campesinos promueven la sanción de diversas leyes campesinas para lograr la aprobación de una moratoria a los desalojos de las comunidades, como le fue aprobada a los Pueblos Originarios.

Asimismo, cada movimiento apuntó sus propios reclamos, aunque todos ellos coinciden, por un lado, en la imperiosa necesidad de establecer un modelo agrario diferente al actual, denunciando a viva voz – aunque sean abucheadas en el Parlamento - la realidad cada vez más preocupante de las comunidades y del avance sojero- y por el otro, en la falta de representatividad de Federación Agraria. “No es posible que la plata del programa que manejaba Federación Agraria Argentina en el INTA, en el programa social agropecuario, en el foro de organizaciones de agricultura familiar, no es posible que la manejen quienes no nos representan”.

Este es un aspecto fundamental del reclamo y también de los diversos comunicados de repudio ante el lockaut patronal que emitieron los movimientos campesinos durante estos 100 días. Al respecto, Strapazzon señaló que “los pequeños productores son capitalistas que hacen agro-negocios. Básicamente el modelo del pequeño productor de la FAA aprueba, consensúa, ideológica y económicamente, por tanto políticamente, con los agro-negocios.”

“Las llamadas "entidades del campo" (SRA, CRA, FAA y CONINAGRO) solo pronuncian los dictados de los agro-negocios. Su símbolo actual es la soja transgénica, que por su alta rentabilidad ha devastado bosques, desalojado comunidades campesinas e indígenas, contaminado suelos y aguas, y aumentado los precios de los alimentos en el mercado interno. Nuestras comunidades se ven diariamente amenazadas por matones y topadoras que responden a esta política del "campo"”, expresó el MNCI en un comunicado emitido el pasado 26 de marzo.

También, desde el Mocase expresaron que “durante el paro patronal, se utilizó como punta de lanza la situación de un “pequeño productor” con 100 hectáreas. En términos puramente económicos: cada hectárea se alquila a 200 pesos por mes, 20 mil pesos cada treinta días, 240 mil pesos al año sólo por alquilar su tierra. Si este propietario es “pequeño productor”, ¿cómo debiera llamarse a una familia campesina o indígena con veinte hectáreas, cien chivas y huerta para autoconsumo?”.

Detrás de la semilla

Este modelo de agro-negocios es el que ha llevado a desalojar a familias campesinas enteras, que sobreviven y resisten en los rincones de los montes que aun perduran frente al avance depredador de la semilla transgénica, creada y patentada por Monsanto y que, al mismo tiempo, es resistente al herbicida fabricado por la propia Monsanto. “Los agro-negocios basados en la soja transgénica desalojaron en los últimos diez años, a 300.000 familias de campesinos e indígenas que fueron a engrosar los contingentes de las villas miseria. (…) El avance de la soja obligó a desmontar 1.108.669 hectáreas de bosques en cuatro años. (…) Las compañías que se han beneficiado con el negocio sojero son, por supuesto, Monsanto, pero además Dupont, Syngenta, Bayer, Nidera, Cargill, Bunge, Dreyfus, Dow y Basf, entre otras”. (Fuente: Página 12, domingo 29 de junio de 2008, p 13).

De estas compañías muy poco se ha hablado. Ni el gobierno ni el llamado “campo”, representado por entidades agropecuarias, entre las que aparece la Sociedad Rural Argentina, socia, cómplice y beneficiaria del modelo de exclusión social y genocidio operado a partir de los años de la dictadura a esta parte, han denunciado la operatividad y las ganancias extraordinarias de éstas empresas, verdaderas responsables de los desmontes, desalojos, apropiación de recursos naturales y contaminación de la tierra y el agua.

Y esto preocupa porque, precisamente, es lo que aparece silenciado intencionalmente en el debate de este conflicto. “Nosotros creemos que el gobierno, como muchos de los argentinos, en gran parte tiene una gran ignorancia de lo que es la cuestión campesina verdadera, el verdadero campesino, trabajador y productor de alimentos de la tierra. Campesino es el que pone las manos en la tierra, no Luciano Miguenz. El grupo familiar trabaja directamente la tierra. Es más, en los predios, en los lotes de estas cuatro entidades agropecuarias, gran parte la hacen empleados, trabajadores rurales, y se niegan, la misma FAA, se niega a reconocer derechos laborales, seguridad laboral al peón rural”, denuncia Angel, un militante que desde hace años recorre y pone el cuerpo en la lucha campesina de Santiago del Estero.

Por otra parte, hay un aspecto que viene siendo denunciado sistemáticamente por los campesinos: la utilización de un agrotóxico como es el glifosato o, como se lo conoce comercialmente, el Round-up, herbicida fabricado por Monsanto. “(…) El modelo agrario transgénico, implantado desde 1996 en que se habilitaron para su comercialización las primeras semillas de Soja RR – Roundup Ready, resistentes al glifosato- ha provocado una fuerte agriculturización en las mejoras tierras de nuestro país con fuertes desplazamientos y desalojos de poblaciones campesinas, de la ganadería y de otras producciones como la apicultura, la artesanía y otras formas de producción relacionadas con el manejo sustentable del medio ambiente. (…) A ello se debe agregar el grave daño a la salud y a la tierra de las comunidades campesinas que son fumigadas indiscriminada e impunemente con los agrotóxicos que acompañan el cultivo de las semillas transgénicas.” (Documento del Frente Nacional Campesino, publicado en el suplemento CASH, Página 12, domingo 29 de junio de 2008, p 2).

Por su parte, en otro documento emitido por las organizaciones campesinas se afirma que en éste último año, “los campos argentinos fueron rociados con 165 millones de litros de glifosato, denunciado por causar malformaciones a recién nacidos, abortos espontáneos, cáncer y muerte. Las acusaciones apuntan a la mayor semillera del mundo: Monsanto.” Pero claro, de esto no se habla.

En este sentido, vale mencionar algunos datos estadísticos que denuncia, en este caso, el Mocase Vía Campesina. “Lo reiteramos una vez más: el sistema de la SD-sojaRR-herbicida glifosato, destruye 4 de cada 5 puestos de trabajo existentes y sólo crea un puesto de trabajo cada 500-600 has, siendo sólo viables y autosuficientes para este sistema, las explotaciones que superan las 500 has según la región agroecológica. Por el contrario, la economía familiar genera 35 puestos de trabajo genuinos por cada 100has. Pero el gobierno debe saber que salir de la sojización implica antes que nada, redistribuir la tierra y repoblar el territorio nacional devastado por el pequeño poroto”. Esto es lo que, fundamentalmente, se le exige actualmente al gobierno nacional.

El formidable negocio de la soja RR ha avanzo sideralmente desde que fue autorizada por el gobierno de Menem en 1994, destruyendo la biodiversidad de cultivos, producciones y suelo, a causa, entre otras cosas, del sistema de siembra directa.

Tierras concentradas

6900 propietarios son dueñas del 49.7% de la tierra productiva del país y según el Censo Agropecuario de 2002, 936 terratenientes poseen 35.515.000 Has (casi toda la superficie en cultivo), un promedio de 38.000 has c/u. Por el contrario 137.021 agricultores poseen sólo 2.288.000 has, con un promedio de 16.7 has c/u, sostienen en un comunicado desde el Mocase, al tiempo que se denuncia, como realidad inocultable, la enorme cantidad de trabajadores en negro que posee el sector rural. “Son echados sin indemnización y contratados en negro cuando se los necesita, muy poco tiempo por cierto. El hecho que las dos terceras partes de los trabajadores vinculados a la sojización trabajen en negro, tiene que ver a su vez con las necesidades de un negocio que evade impuestos o se realiza mayoritariamente en negro”.

La propiedad de la tierra, hoy en manos de los grandes pooles sojeros, es el debate ausente que impulsa el movimiento campesino en su conjunto, como un aspecto nodal para desarrollar un modelo agropecuario basado en la agricultura familiar. “Nosotros estamos de acuerdo con las retenciones, en la medida que no sea una herramienta de acumulación de poder político para unos pocos”, afirma Angel.

“Creemos que el mejor mecanismo que tiene la Argentina toda de indemnizar los inmensos daños de violación a los derechos humanos que ha hecho el modelo sojero contra miles de familias campesinas, con niños muertos, asesinados, golpeados, encarcelados, mujeres, ancianos, la mejor manera es que por lo menos el 50% de las retenciones sea para poner en marcha un desarrollo rural de la agricultura campesina y de los pueblos originarios”.

Por su parte, desde el Frente Nacional Campesino sostienen que es necesario plantear, a través de políticas de Estado, una seria “defensa de los recursos naturales, sociales, culturales y ancestrales como forma de vida y continuidad de nuestra historia en el fortalecimiento de nuestras economías regionales, la diversificación de la producción, la creación de bancos de semilla y el desarrollo de canales de comercialización alternativos. Nos asumimos como genuinos representantes del sector de los pequeños productores campesinos de la Argentina.”

“Nosotros garantizamos que si esa plata fuera a nosotros y nosotros trabajáramos con los municipios en salud, educación, producción y tecnología renovable, garantizaríamos los alimentos de los argentinos, para que nunca más los pooles de siembra y los grandes conglomerados manejen los precios de alimentos”, apunta Strapazzón. A esto refieren fundamentalmente todas las comunidades cuando defienden, con la vida misma, el concepto de Soberanía Alimentaria. “A nosotros no nos interesa exportar. Queremos vender todo al pueblo argentino, y sino hubiera intermediarios y nosotros tuviéramos nuestras propias ferias francas y de mercado, te puedo asegurar que al consumidor le llega hasta un 70% menos hoy los alimentos.”

Suena a utopía, pero el temperamento y la convicción de los campesinos, unidos a pesar de las diferencias, entusiasma y moviliza hasta al más pesimista. “La expectativa que se abre es correlación de fuerza y acumulación de poder de lucha transformadora. Estamos todos juntos los campesinos indígenas. Guarda, asústense en serio, ahora sí, vamos por ellos, por los poderosos de la guita. Ellos decían que iban por el gobierno, nosotros vamos por ellos. Por ambos, si es necesario.” www.ecoportal.net

Fuente: http://www.enredando.org.ar

Argentina: Más alborotados que gallinero con zorro: ¿Y ahora qué?

 

Rebelion

Adolfo Pérez Esquivel

Alai



El gobierno dio un golpe de manija y pasó el conflicto, pateando la pelota, a la cancha del Congreso Nacional y ahí quedó picando y algunos jugadores no saben para qué lado patear.

Parece que el partido por ahora es empate y van a tener que ir a los penales. Las hinchadas están en las carpas y otros tratan de mirar por la televisión el partido y ver qué pasa. Casi se ha transformado en un clásico Boca-River.

El zorro, como todo zorro está tratando de ver qué ventaja puede sacar del conflicto. Lo que sí logró es entrar en el gallinero disfrazado de gallina. Pero no deja de ser un zorro y mostrar su astucia y habilidades para sacar provecho.

Algunos gallos se pavonean para demostrar que "ellos pueden" y encandilan al gallinero que se divide en sus intereses sectoriales, preferencias y gallinas. En todo este alboroto que lleva más de 100 días, cabe preguntarse: ¿quién se hace cargo de todos los desastres provocados en el país durante el conflicto agrario?

¿Quién pagará las pérdidas a los comerciantes, industrias, turismo, transportes? ¿Quién o quienes son responsables de los incendios, desastres ambientales, etc. etc..? ¿Quién o quienes asumirán la responsabilidad por tirar millones de litros de leche y camiones de alimentos echados a perder en las rutas?

Esa actitud perversa e inhumana en defensa de sus intereses sectoriales, económicos y políticos, provocada por quienes comen todos los días y están gordos como chanchos. Y que actuaron con total y absoluta irresponsabilidad en un país rico donde se mueren más de 25 niños de hambre por día y miles de hogares no disponen de los recursos básicos para su alimentación.

¿Quién es responsable de la destrucción del medio ambiente, de los bosques para plantar soja transgénica, sin importarles las consecuencias?.¿Quién o quienes son responsables del uso de agroquímicos contaminantes que dañan la salud de la población y provocan daños irreversibles a la biodiversidad?

Los ruralistas en conflicto le echan la culpa al gobierno. El gobierno dice que el problema es de los ruralistas; así culpas y culpas van y vienen sin resolver el problema.

El zorro disfrazado de gallina dijo en voz baja. -" Hasta hace poco, gobierno y ruralistas (de los grandes), fuimos aliados y los dos tirábamos para el mismo lado. Pero ahora está el reparto de la torta y no queremos repartirla. Todo se pudrió cuando aplicaron las retenciones". El zorro salió corriendo cacareando como una gallina y se confundió en el entrevero del gallinero.

El gobierno cometió la burrada de poner en la misma bolsa a todos: pequeños y grandes productores rurales, ricos y pobres. Creyó que mandaba en el gallinero y no contaron que el zorro estaba disfrazado de gallina y no quería perder sus ventajas y armó la rebelión en el gallinero. Su intención es quedarse con el gallinero y no compartir nada.

Y esto desató la rebelión en la granja con las cacerolas de teflón y cucharitas de plata en defensa del "campo". Se sumaron otras especies de izquierdas y derechas que, vaya a saber porqué hechos mágicos y fortuitos coinciden en los mismos objetivos: Debilitar y condicionar al gobierno en la lucha por el poder y ver quien vence a quien y por cuantos goles.

Las carpas frente al Congreso son un ejemplo del forcejeo entre el "campo" y el gobierno, alegrando el escenario con grandes animales inflados como su vanidad y soberbia. Nadie quiere ceder y buscar soluciones en bien del pueblo. No, su objetivo es lograr torcer la voluntad del contrincante y el que sufre las consecuencias es el país, el pueblo, los sectores más postergados, los pobres, aquellos que quieren trabajar y no tienen trabajo.

Los medios de comunicación masivos, las grandes corporaciones privilegian la libertad de empresa, sobre la libertad de prensa y están en la salsa de la intriga, la manipulación y el uso interesado para favorecer sus intereses políticos y económicos.

Algo sabemos de todo eso porque lo sufrimos en carne propia. La lucha es desigual. El gobierno cada vez más encerrado en su autismo político, se escucha a sí mismo sin abrir el diálogo y lleva al desgaste mediático a la Presidenta de la Nación, quien debe exponerse permanentemente y su rostro está cada día más duro y angustiado a pesar del maquillaje. Está sometida a una fuerte presión interna y de los "del campo", las grandes corporaciones económicas que no permiten meter mano a sus intereses.

El único interlocutor oficial u oficioso en el conflicto, "campo-gobierno", es Luís D´Elias. ¿Qué pasa con los ministros, con los funcionarios que tienen que asumir su responsabilidad institucional?- ¿Son inútiles, no saben defender las posiciones del gobierno, o no los dejan?

¿Quien cacarea en el gallinero, la gallina, el gallo o el zorro disfrazado de gallina?

El gobierno buscando rédito político, dijo que se estaba frente a un intento golpista. Todo opositor es golpista, vaya definición gastada. Ya lo hemos oído más de una vez. Otros, aportan a confundir más el panorama y dicen que, todo lo que ocurre es que la derecha busca desestabilizar y condicionar al gobierno. Están casi, casi para un cuento de ciencia ficción.

Pero, ¿alguien le preguntó al pueblo qué quiere? Si, a ese hombre y esa mujer de a pie, le preguntaron qué piensa de todo éste embrollo en el gallinero? Otros y otras que no están en el gallinero, se sienten parte porque dicen ser "gente del campo", pero viven en zona norte y de la renta del campo, y nunca plantaron un rabanito y no les gusta embarrarse.

¿Quien preguntó a los pequeños agricultores que están de sol a sol en el campo y trabajan la tierra, a los tamberos, a los peones del campo qué piensan de todo este conflicto que los empobrece cada día más y más?

Todo este entrevero me recuerda el cuento de Eduardo Galeano, que espero ayude a reflexionar, si se calma el gallinero y descubrimos al zorro disfrazado de gallina.

Eduardo cuenta que fue a un restaurante y se sentó esperando que llegue el mozo. Mientras esperaba sintió hablar al cocinero, quien convocó en la cocina a una asamblea.

Estaban todos los animalitos, las gallinas, los patos, los chanchitos, la vaca, el corderito, los faisanes, los conejitos, y el cocinero les dijo: "Los he convocado a esta asamblea a fin de hacerles una pregunta: ¿Con qué salsa quieren ser cocinados?"

Los animalitos asustados guardaron profundo silencio, hasta que una pequeña y tímida gallinita dijo: "Yo no quiero ser cocinada".

El cocinero les dijo: "Un momento. Lo único que ustedes pueden elegir, es la salsa con que quieren ser cocinados".

¿A los argentinos y argentinas, nos permiten únicamente elegir la salsa?

En Argentina es la ultra derecha que está resurgiendo

“En Argentina es la ultra derecha que está resurgiendo, y los marxistas, los trostkistas, no reconocen que son aquellos los que van a cosechar todas las consecuencias del paro"

 

Efraín Chury Iribarne

Radio Centenario

 

 

Chury: Estamos dándole los buenos días a james Petras como todos lo lunes, que tal James como te va...

Petras: Muy bien, aquí estamos con muy buenos tiempos, lluvias en la noche y cosechas en el día

Chury: Eso es muy bueno, aquí solamente nos va quedando el frío por el momento...

Petras: Sí, empezó el invierno

Chury: Empezó el invierno, eso es cierto. Petras, voy a empezar bien por el sur, el gobierno uruguayo con el Presidente a la cabeza, pero también Danilo Astori, Marina Arismendi (del Partido Comunista), varios Ministros, más de 50 empresarios y los dirigentes sindicales del PIT CNT, Juan Castillo y Richard Read están de gira por Panamá, México y Cuba. Y la pregunta es si esto es una gira política o una gira turística.

Petras: Bueno, primero para los sindicalistas es una visita turística para divertirse un poco con los mariachis en México, alguna salsa en Cuba y demás; porque efectivamente no hay mucho que discutir en México con los sindicatos oficialistas, en Cuba tampoco han mostrado mucha militancia para intercambiar estrategia económica y en Panamá imagino que las condiciones para la visita es que no toquen algunos sindicatos clasistas por ejemplo, que hay entre los portuarios y otros. Ahora la parte importante del viaje es entre los empresarios, particularmente que buscan extender el comercio, a los productos alimentarios y los vínculos financieros con México. Yo creo que ese es el principal eje de la visita. Con Panamá yo no veo mucho mercado. Panamá es notorio por el contrabando, los bancos desregularizados que lavan mucho dinero. Con Cuba, hay pocas cosas que Cuba pueda exportar a Uruguay, mas que nada está importando alimentos por las políticas fracasadas en el sector agrícola. Con Cuba creo que hay dos cosas: Una, es dar un poco la impresión que en Uruguay, Danilo Astori y Tabaré Vázquez no se han derechizado tanto para dejar Cuba completamente afuera del cuadro; entonces tiene un efecto publicitario y tal vez un esfuerzo para conectarse con el mercado cubano y exportar mas alimentos. Cuba importa mas de 1,3 mil millones de dólares en alimentos, así que tal vez Uruguay pueda conseguir. México es un mercado de casi 100 millones de personas, es un país con altos ingresos para el petróleo y tal vez haya algunos acuerdos económicos importantes para el sector privado, particularmente con el presidente Calderón que es de la ultra derecha y puede ser una congruencia mejor entre el neoliberalismo estilo uruguayo con el neoliberalismo mexicano

Chury: en la Argentina la gendarmería levantó uno de los piquetes carreteros de Gualeguaychú, en muchas zonas de ese país se nota el desabastecimiento de alimento. Uno se pregunta, ¿qué intereses están de un lado y del otro en este conflicto donde los sectores del campo amenazan prolongar 100 días más esta protesta?

Petras: Yo creo que hay una dinámica en Argentina que mucha gente no ha comprendido. Creo en el comienzo el conflicto era un conflicto reivindicativo para bajar las tarifas en las exportaciones del sector agro, pero con el tiempo y el éxito que han tenido los agro exportadores, particularmente, movilizando los pequeños y medianos agricultores y con el avance de los paros y la incapacidad del gobierno de resolver el problema ni por una intervención fuerte o a partir de concesiones. Yo creo que los que dirigen este paro es la derecha económica y los pequeños agricultores combativos son las fuerzas de choque, en cualquier caso ellos no van a dictar las condiciones para un arreglo, mucho menos se van a beneficiar de las consecuencias. Pero más allá, en el último tiempo, la derecha política se ha ido involucrando particularmente movilizando la clase media en la ciudad de Buenos Aires, Rosario y el interior; y han tomado últimamente una fisonomía política para debilitar desprestigiar al gobierno. Y como el gobierno no tiene una política de parar o movilizar contra los partidos, han quedado con declaraciones unos momentos duros y otros con discursos conciliadores y esta vacilación ha estimulado a la derecha política ahora con cacerolazos en Buenos Aires y van mas allá ahora de la lucha reivindicativa. Yo creo que atrás del paro de agro exportadores está la derecha política y la ultra derecha que está, no simplemente tratando de desprestigiar al gobierno, sino desplazarlo, forzarlo a una crisis económica de desabastecimiento. Buscan provocar una crisis tanto en las cuentas externas como en la inflación interna, por la falta de mercancía y la falta de control sobre los caminos y transporte. Eso me hace pensar que ha entrado en este cuadro algo que hace tres meses no pensaba, que son los grupos golpistas que están metidos en este proceso, que no sólo quieren cambiar la política económica sino que quieren cambiar el régimen mismo. En ese sentido creo que las alternativas que enfrenta el gobierno son dos. Uno, una capitulación que creo que es lo más probable. Aceptar concesiones económicas y sufrir la pérdida de carácter, el desprestigio por su política. La otra alternativa, que no está sobre la mesa, es intervenir en las grandes unidades de producción agro exportador. Amenazar con tomarlos y desplazar los oligarcas y reorganizar la organización de producción. Y eso es una manera de combatir las exigencias exageradas del campo. Pero para eso necesitas un gobierno mucho más a la izquierda, un gobierno capaz de poner frente a la ciudadanía, frente a los sindicatos, a los obreros, a los pobres, un programa alternativo diciendo que “si el capitalismo no está dispuesto a producir nosotros tomamos estas unidades y ponerlos a trabajar bajo el control del Estado con la colaboración de los obreros, trabajadores y jornaleros del campo”. Pero ni se considera eso, ni siquiera la izquierda argentina ha discutido esta alternativa. Entonces yo creo que en el territorio de lo probable, estos paros van a seguir hasta doblegar el gobierno. El gobierno no tiene otra alternativa que negociar con los capitalistas que dirigen el paro y dentro de la izquierda típicamente argentina, la izquierda radical ha tomado partido con el sector agrícola, supuestamente en solidaridad con los pequeños agricultores. Pero el hecho es que los pequeños agricultores están en solidaridad con los grandes agro exportadores, incluso son mas combativos como fuerza de choque y como en otros países, la pequeña burguesía lo ha notado y la gran burguesía está simplemente esperando, provocando para tomar el poder en esta coyuntura. Yo no creo que la pequeña agricultura tenga una señal de considerar alguna alianza con la izquierda, mucho menos con los obreros y sindicatos. En este caso, uno tiene que rechazar cualquier esfuerzo de diferenciar entre el pequeño y el gran agricultor, porque ya están hegemonizados, forman un block político, y están en una trayectoria de confrontación y buscan derrocar al gobierno. En este sentido creo que la lucha ahora es entre el centro izquierda institucionalizado y paralizado, pero dentro de los matices de un sistema burgués democrático; y afuera la ultra derecha encabezada por los agro exportadores que están acumulando fuerzas rápidamente y eso es lo más importante mientras el gobierno está paralizado, la izquierda no muestra ninguna señal de presentar alternativa. Es la ultra derecha que está resurgiendo, los marxistas, los trostkistas no reconocen que como consecuencia de este paro, ellos no se van a beneficiar, sino que es la ultra derecha la que va a cosechar todas las consecuencias de eso. En esta situación creo que uno tiene que poner toda la fuerza contra el paro de patrones, movilizar todas las fuerzas disponibles sufriendo desabastecimiento, la inflación y en ningún caso dar apoyo al gobierno de Kirchner, pero sí defender las instituciones y leyes democráticas, contra estos resurgentes golpistas.

Chury: Coincido totalmente con lo que estás diciendo Petras y me voy a otro tema. Hoy aparece en los medios de prensa internacionales que prosiguen las conversaciones de paz entre Siria e Israel y desde Egipto también se menciona que se puede llegar a un acuerdo entre Hamas e Israel. ¿Se puede pensar Petras que estas conversaciones lleguen a una instancia de pacificación?

Petras: Si miramos atrás en la historia debemos decir que Israel nunca ha sido consecuente, se han abierto diálogos, discusiones, en varias ocasiones pero dentro de una táctica de buscar y dividir, tratando de conquistar los países árabes. Pero en ningún caso en los últimos 20 años Israel ha abierto discusiones serias, no están dispuesto a entregar los Altos de Golan, no están dispuesto a llegar a un acuerdo de no-agresión, etcétera. Mientras hablan de paz hoy, ayer tiraron bombas sobre Siria. Mientras hablan de acuerdo con Hamas, estas últimos tres semanas han matado casi 100 civiles y combatientes de Hamas.

En los hechos concretos, con los pies en la tierra, no hablan de una reconciliación, no hay ningún paso positivo por parte de Israel hacia un acuerdo. Hay rumores, hay discusiones, pero en este momento tenemos que decir el más probable próximo Primer Ministro es el facista sionista Netanyaju que las encuestas en Israel indican que es el más probable elegido, es el Hitler de los judíos. Y segundo, una encuesta dice que el 65% de los ciudadanos judíos no están en acuerdo de desconolizar Golán y estos hechos para mi son muy reveladores porque Israel circula estos rumores para dar una cobertura internacional, de que no son tan totalitarios como parece con las masacres diarias que están cometiendo, pero hace que uno vea algo más concreto que dejen de tirar cohetes y bombas sobre las ciudades y casas en Gaza, uno no tiene que poner mucha credibilidad en relación con Hamas.

Hamas ha ofrecido la paz, ha ofrecido el cese del fuego, ha ofrecido intercambiar presos, etcétera y cada propuesta de paz, cada paso concreto de Hamas los sionistas los rechazan. Y aquí en Estados Unidos toda la mafia sionista, las principales organizaciones, tampoco han mostrado ningún programa de apoyo de paz, siguen siendo los papagayos de siempre repitiendo cualquier declaración del estado de Israel y no hay en este momento ninguna iniciativa.

Yo creo que toda la política de Israel es desarmar la política económica mundial para acelerar sus agresiones contra Irán. Quieren separar Siria de Irán, quieren debilitar cualquier aliado de Irán a partir de estas seudo ofertas de negociaciones

Chury: Después de la negativa de Irlanda al tratado de la Unión Europea, ¿se entorpecerá esto o todo seguirá igual hasta el 1º de enero de 2009 que sería cuando debería entrar en vigencia el mismo?

Petras: ¿Estás hablando del voto en Irlanda?

Chury: Exacto.

Petras: Bueno, el voto en Irlanda fue muy impresionante porque es como que en Uruguay, el PIT CNT, la Asociación de Bancarios, los grandes capitalistas y los tres principales frentes políticos estaban por el Si y las masas populares con partidos muy minoritarios, ganaran con el No.

Es muy impresionante que la sociedad civil, los individuos, ciudadanos y los movimientos sociales capturaron un 54 o 55% del voto.

Y por qué votaron no? Porque primero Irlanda tiene una política de neutralidad, nunca participó ni en la Segunda Guerra ni en la Guerra Fría, ha mantenido siempre una posición independiente de los imperialismos y eso se nota en Irlanda. La gente no quiere subordinarse a la política imperialista de la Comunidad Económica, quieren mantener su posición tradicional.

En este sentido es muy peculiar, es un voto conservador progresista, que conserva tradición progresista del pasado en relación con sus opciones en relaciones externas. Segundo, los irlandeses que sufrieron 800 años de colonialismo valorizan mucho sus derechos democráticos. En ese sentido no quieren someterse a una política hecha en Bruselas, quieren por lo menos controlar como funcionan sus políticos en Irlanda y no tener que buscar soluciones o influir sobre un gobierno supuestamente europeo en Bruselas que va hacer dominado por los grandes países Francia, Alemania, Inglaterra.

Esa segunda razón creo que se mantiene y Europa, como consecuencia, no va a aceptar esta derrota. Lo que creo más probable es que empiecen con toda una ingeniería política, es decir tomar parte de las medidas que estaban en el referéndum -es decir, elegir un presidente, tener su propio Ministro en el exterior, etcétera- y lo van a implementar en partes. O sea, como ya no pueden implementar todo el paquete lo van a hacer por partes. Y lo harán a partir del acuerdo de cúpulas para parcialmente ir avanzando en pequeños pasos ya que perdieron o fracasaron en el gran salto.

Creo que esta forma de manipular los resultados confirma que la burguesía cuando pierde una elección busca otras formas autoritarias o administrativas para alcanzar el mismo objetivo.

Chury: Petras, te mandamos un agradecimiento por estas interpretaciones y nos reencontramos el lunes como siempre

Petras: Si, un abrazo.

Chury: Que pases muy bien Petras.

Petras: Gracias, que lo pasen bien allá.

Argentina: Cacerola de teflón

Excelente canción de Ignacio Copani que resume lo que pasa y que los medios (sobre todo el grupo hegemónico Clarín) no muestran al ser el sentimiento auténtico de la mayoría del pueblo...

 

¿Clase media en Arge...

¿Protesta o exibición de joyas y riquezas?

 

Cacerola de teflón

(Ignacio Copani)

No te oí… En los días del silencio atronador.

No te oí junto a las madres del dolor,

no sonaste ni de lejos, por los chicos, por los viejos… olvidados.



No te oí… Puede ser que ya no estoy oyendo bien,

pero al borde de las rutas de Neuquén,

no te oí mientras mataban por la espalda a mi maestro.



Y entre nuestros cantos desaparecidos

yo jamás oí el sonido de tu tapa resistente,

que resiste comprender que hay tanta gente

que en sus pobres recipientes solo guarda una ilusión.



Cacerola de teflón, volvé al estante,

que la calle es de las ollas militantes…

Con valiente aroma de olla popular.



Cacerola de teflón, a los bazares,

o a sonar con los tambores militares…

Como tantas veces te escuché sonar.



No te oí… Cuando el ruido de las fábricas paró,

cuando abril su mar de lágrimas llenó.

No te oí con los parientes del diciembre adolescente… asfixiado



No te oí… Puede ser que mis orejas oigan mal,

pero nunca te he sentido en la rural,

reclamar por el jornal de los peones yerbateros,

por la rentabilidad de los obreros,

por el tiempo venidero, por que venga para todos.



No te oí ni te oiré porque no hay modo

De juntar tu avaro codo con mi abierto corazón.



Cacerola de teflón, volvé al estante…

De los muebles de las casas elegantes

Que las cocineras te van a extrañar.



Cacerola de teflón, a los bazares

O a sonar en los conciertos liberales

Como tantas veces te escuché sonar.



No te oí … En el puente de Kosteki y Santillán

No te oí por el ingenio en Tucumán

No te oí en los desalojos, ni en los barrios inundados … de este lado.



No te oi… En la esquina de Rosario que estalló

cuando el angel de la bici se cayó…

Y sus ángeles pequeños se quedaron sin comida.



Y jamás te oí en la vida repicar desde acá abajo

por un joven sin trabajo, a la deriva.

Debe ser que desde arriba, desde los pisos más altos

no se ve nunca el espanto y las heridas.



Cacerola de teflón, volvé al estante…

Yo me quedo en una marcha de estudiantes

donde vos nunca supiste resonar.



Cacerola de teflón, a los bazares

O a llenarte de los más ricos manjares

Que en la calle no se suelen encontrar.

Cacerola de teflón andá a c…ocinar

Golpe Suave En La Argentina

La Derecha se Moviliza, Golpe Suave en Argentina

Thierry Meyssan ha desarrollado con gran tecnicidad histórica lo que son los Golpes suaves, ese golpismo suave, pseudopacifista -pero con los sectores fascistas violentos disfrazados momentáneamente- y esencialmente antidemocrático y reaccionario, en el que están vinculados todos los medios de comunicación (canal 13, TN, America TV, La Nación, Clarín, Página 12, etc., etc., etc) muestra a las manifestaciones a favor de los fascistas de Monsanto y la soja transgénica como verdaderos sectores populares. El plan está en desarrollo, todo se está movilizando...

Primero eran los piquetes en las rutas, luego se tenían que unir las "pseudopuebladas" donde la clase media consumista-alienada (o pequeña burguesa según el marxismo tradicional) se manifestara en un "cacerolazo" siendo que los manifestantes ni saben lo que es cocinar en ollas populares. Luego los medios que al unísono hablan de pueblada... de grandes marchas (siendo que no pasa de ser desfile de modas, de pilchas extranjeras caras, de gente pituca y plastificada, de esa masa estúpida que solo piensa en comprarse ropa y en sus vacaciones en Brasil, mientras desprecia a las clases populares)

¿Y después, que viene? Y después vienen los Bloomberg, los Pati, los Biondini, a hablar de que el gobierno está en contra de los trabajadores, a favor de los delincuentes, que hace falta una mano dura que diriga la Argentina (léase una nueva junta militar genocida) y así de continuado. Mientras, los directivos y lacayos de Monsanto, Kellog, Cargill y toda esa podedumbre transnacional transgénica empiezan a generar terrorismo económico a través del boicot financiero, a tratar de tumbar la bolsa de valores argentina, a largar rumores de nuevos corralitos, etc., etc., etc.

En definitiva, los que hicieron desaparecer a Julio López, los que están en contra de los juicios por la guerra sucia, todos los asesinos y represores del pasado se han juntado para tumbar a un gobierno que si bien no es el mejor, al menos está demostrando interés por las clases populares y excluidas de la Argentina.

Ante el golpismo suave que la derecha y el imperio están generando en Argentina, ¿piensa mantenerse absolutamente callada la izquierda? ¿Dejando que solo el PO se manifieste como buen títere de la derecha genocida?

No digo que la izquierda salga a apoyar a los K, digo que por lo menos se expresen para manifestar la realidad oculta detrás de las supuestas "puebladas" de los pitucos chetos antipopulares. A Cristina le basta los piqueteros de D'Elía y Moyano, con ellos tiene bastante base popular para defenderse.

¿Y la CTA, piensa quedarse callada ante el golpismo suave de los asesinos?

Por favor, no hagamos el apoyo a la ultraderecha con nuestro silencio.

 

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